martes, 14 de abril de 2020

[boff] Algunos consejos espirituales de Leonardo Boff para la cuarentena Leonardo Boff: "El coronavirus despierta en nosotros lo humano"


Algunos consejos espirituales de Leonardo Boff para la cuarentena Leonardo Boff: "El coronavirus despierta en nosotros lo humano"


Leonardo Boff

"¿Podemos continuar con nuestro estilo de vida consumista, acumulando riqueza ilimitada en pocas manos a costa de millones de pobres y miserables?"

"¿Quieres intentar unos minutos de meditación pura, donde solo Dios y tú estéis presentes, olvidando un poco el mundo? Simplemente levanta la mente y ponte en silencio ante Él. He escrito un pequeño libro: Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, un método que une Oriente y Occidente"

"En la muerte, sin darnos cuenta, caeremos en los brazos de Dios Padre y Madre de infinita bondad y misericordia"

05.04.2020 Leonardo Boff
La pandemia del coronavirus nos obliga a todos a pensar: ¿qué es lo que cuenta verdaderamente, la vida o los bienes materiales? ¿El individualismo de cada uno para sí, de espaldas a los demás, o la solidaridad de los unos con los otros? ¿Podemos seguir explotando, sin ninguna otra consideración, los bienes y servicios naturales para vivir cada vez mejor o podemos cuidar  la naturaleza, la vitalidad de la Madre Tierra y el vivir bien, que es la armonía entre todos y con los seres de la naturaleza? ¿Ha servido para algo que los países amantes de la guerra acumulasen cada vez más armas de destrucción masiva, y ahora tienen que ponerse de rodillas ante un virus invisible evidenciando lo ineficaz que es todo ese aparato de muerte?
¿Podemos continuar con nuestro estilo de vida consumista, acumulando riqueza ilimitada en pocas manos a costa de millones de pobres y miserables? ¿Todavía tiene sentido que cada país afirme su soberanía, oponiéndose a la de los otros, cuando deberíamos tener una gobernanza global para resolver un problema global? ¿Por qué no hemos descubierto todavía la única Casa Común, la Madre Tierra, y nuestro deber de cuidarla para que todos podamos caber en ella, naturaleza incluida?
Son preguntas que no pueden ser evitadas. Nadie tiene la respuesta. Una cosa sin embargo, atribuida a Einstein, es cierta: “la visión de mundo que creó la crisis no puede ser la misma que nos saque de la crisis”. Tenemos forzosamente que cambiar. Lo peor sería que todo volviese a ser como antes, con la misma lógica consumista y especulativa, tal vez con más furia aún. Ahí sí, por no haber aprendido nada, la Tierra podría enviarnos otro virus que tal vez pudiera poner fin al desastrado proyecto humano.
Pero podemos mirar la guerra que el coronavirus está produciendo en todo el planeta, bajo otro ángulo, este positivo. El virus nos hace descubrir cuál es nuestra más profunda y auténtica naturaleza humana. Ella es ambigua, buena y mala. Aquí veremos la dimensión buena.  
Captura de pantalla 2020-04-05 
En primer lugar, somos seres de relación. Somos, como he repetido innumerables veces, un nudo de relaciones totales en todas las direcciones. Por lo tanto, nadie es una isla. Tendemos puentes hacia todos los lados.
En segundo lugar, como consecuencia, todos dependemos unos de otros. La comprensión africana “Ubuntu” lo expresa bien: “yo soy yo a través de ti”. Por tanto, todo individualismo, alma de la cultura del capital, es falso y antihumano. El coronavirus lo comprueba. La salud de uno depende de la salud del otro. Esta mutua dependencia asumida conscientemente, se llama solidaridad. En otro tiempo la solidaridad hizo que dejásemos el mundo de los antropoides y nos permitió ser humanos, conviviendo y ayudándonos. En estas semanas hemos visto gestos conmovedores de verdadera solidaridad, no dando solo lo que les sobra sino compartiendo lo que tienen.  
En tercer lugar, somos seres esencialmente de cuidado. Sin el cuidado, desde nuestra concepción y a lo largo de la vida, nadie podría subsistir. Tenemos que cuidar de todo: de nosotros mismos, de lo contrario podemos enfermar y morir; de los otros, que pueden salvarme o salvarles yo a ellos; de la naturaleza, si no, se vuelve contra nosotros con virus dañinos, con sequías desastrosas, con inundaciones devastadoras, con eventos climáticos extremos; cuidado con la Madre Tierra para que continúe dándonos todo lo que necesitamos para vivir y para que todavía nos quiera sobre su suelo, siendo que, durante siglos, la hemos agredido sin piedad. Especialmente ahora bajo el ataque del coronavirus, todos debemos cuidarnos, cuidar a los más vulnerables, recluirnos en casa, mantener la distancia social y cuidar la infraestructura sanitaria sin la cual presenciaremos una catástrofe humanitaria de proporciones bíblicas.
En cuarto lugar, descubrimos que todos debemos ser corresponsableses decir, ser conscientes de las consecuencias benéficas o maléficas de nuestros actos. La vida y la muerte están en nuestras manos, vidas humanas, vida social, económica y cultural. No basta la responsabilidad del Estado o de algunos, debe ser de todos, porque todos estamos afectados y todos podemos afectar. Todos debemos aceptar el confinamiento.
Finalmente, somos seres con espiritualidadDescubrimos la fuerza del mundo espiritual que constituye nuestro Profundo, donde se elaboran los grandes sueños, se hacen las preguntas últimas sobre el significado de nuestra vida y donde sentimos que debe existir una Energía amorosa y poderosa que impregna todo, sostiene el cielo estrellado y nuestra propia vida, sobre la cual no tenemos todo el control. Podemos abrirnos a Ella, acogerla, como en una apuesta, confiar en que Ella nos sostiene en la palma de su mano y que, a pesar de todas las contradicciones, garantiza un buen final para todo el universo, para nuestra historia sapiente y demente. y para cada uno de nosotros. Cultivando este mundo espiritual nos sentimos más fuertes, más cuidadores, más amorosos, en fin, más humanos.
Sobre estos valores nos es concedido soñar y construir otro tipo de mundo, biocentrado, en el cual la economía, con otra racionalidad, sustenta una sociedad globalmente integrada, fortalecida más por alianzas afectivas que por pactos jurídicos. Será la sociedad del cuidado, de la gentileza y de la alegría de vivir.

Consejos
Dado que la cuarentena es un retiro forzado, haz como los religiosos y religiosas que deben hacer un retiro todos los años. Algunas sugerencias para la dimensión espiritual de la vida:
1. Toma tiempo para ti y haz revisión de tu vida.
2. ¿Cómo ha sido mi vida hasta ahora?
3. ¿De qué lado estoy? ¿Del de aquellos que están bien en la vida, o del lado de los que tienen alguna necesidad, de los que necesitan una palabra de consuelo, de quien es pobre y sufre?
4. ¿Cuál es mi opción fundamental? ¿Ser feliz por todos los medios? ¿Acumular bienes materiales? ¿Conseguir estatus social? ¿O ser bueno, comprensivo, dispuesto a ayudar y apoyar a quienes están en peor situación?
5. ¿Puedo tolerar los límites de los demás, a los aburridos, controlarme para no responder a las tonterías que escucho? ¿Puedo dejarlo pasar?
6. ¿Puedo perdonar de verdad, pasar página y no ser rehén de resentimientos y malos juicios?
7. ¿Puedo encontrar las palabras correctas cuando tengo que decir algunas verdades y llamar la atención sobre los errores o equivocaciones de otros que están relacionados conmigo? ¿O van directamente, agresivamente, humillando a la persona?
8. ¿Cuando me levanto por la mañana, digo una oración con el pensamiento, no necesita ser con palabras, pidiéndole a Dios que me proteja a mí, a mi familia y a aquellos con quienes vivo y trabajo? ¿Y por la noche, antes de ir a dormir, elevo mi mente a Dios, incluso sin palabras, para agradecer el día, por todo lo que ha sucedido y por estar vivo?
9. ¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Quieres intentar unos minutos de meditación pura, donde solo Dios y tú estéis presentes, olvidando un poco el mundo? Simplemente levanta la mente y ponte en silencio ante Él. He escrito un pequeño libro: Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, un método que une Oriente y Occidente, dejando que un rayo de luz de lo Alto penetre en todo tu cuerpo y en tus puntos de energía (chakras) y transfigure tu vida. Son suficientes unos minutos.
10. ¿Tienes el coraje de fomentar una actitud de entrega total a Dios, sabiendo que siempre estás en la palma de su mano? Todo lo que sucede proviene de su amor. La muerte es como un nacimiento y nadie ha visto su propio nacimiento. En la muerte, sin darnos cuenta, caeremos en los brazos de Dios Padre y Madre de infinita bondad y misericordia. No olvides nunca las palabras reconfortantes de la Primera Epístola de San Juan (3,20): “Si tu corazón te acusa, debes saber que Dios es más grande que tu corazón”. Entonces, parte en paz bajo el manto de la infinita misericordia divina.
*Leonardo Boff es teólogo, filósofo y ha escrito: La Tierra en la palma de nuestra mano, una nueva visión del planeta y de la humanidad, Vozes 2016.
Traducción de Mª José Gavito Milano

jueves, 2 de abril de 2020

FUNDACIÓN PUEBLO INDIO DEL ECUADOR - Plena adhesión al llamamiento de los pueblos originarios...

FUNDACIÓN PUEBLO INDIO DEL ECUADOR

jueves, 2 de abril de 2020


NUESTRA  PLENA ADHESIÓN  AL

Llamamiento de los pueblos originarios, afrodescendientes y las organizaciones populares de América Latina.

La crisis que globalmente ha provocado el COVID-19 nos presenta una encrucijada a los pueblos de Abya Yala - América Latina. Las organizaciones populares somos la primera línea de resistencia frente a las peores expresiones del sistema en descomposición:

Estamos atravesando una crisis integral que amenaza la vida en todas sus formas. El COVID-19 se transformó en pandemia en un momento de agudización de la crisis capitalista y de reiterados intentos desde el poder económico de que la clase trabajadora cargue con la recomposición de la tasa de ganancia empresarial; que confluye con el debilitamiento de los sistemas de salud, el deterioro de las condiciones de vida y  el despojo de lo público como resultado del giro neoliberal. La asfixia a la que nos someten la deuda externa, los organismos internacionales y el agobio permanente del imperialismo contra nuestra soberanía le dan forma a un escenario que anticipa las graves consecuencias.

En una América donde nos negamos a aceptar los ajustes estructurales y el desembarco de nuevas políticas imperialistas, y donde nuestros pueblos han encarnado importantes levantamientos populares en los últimos meses, la pandemia se ha convertido en una excusa para legitimar la presencia de las fuerzas armadas en nuestros territorios e implementar medidas de ajuste y el deterioro de las condiciones de existencia de la clase trabajadora. Asimismo, esta crisis puso de manifiesto nuevamente la brutalidad de la violencia patriarcal sobre las mujeres y disidencias sexuales, así como la exclusión histórica de los pueblos indígenas y afrodescendientes expuestos a enfrentar la pandemia en condiciones de vulnerabilidad extremas.

Como es la mejor tradición de nuestra gente, somos las organizaciones del pueblo, obreras, campesinas, de pueblos originarios, feministas, afrodescendientes, piqueteras, de pobladoras/es, las que estamos poniendo el cuerpo, la cabeza y el corazón en desarrollar respuestas inmediatas, pero también a proyectar una salida a esta crisis que no sea una vuelta atrás a la normalidad capitalista, sino un camino hacia una sociedad mejor. Ello será posible si tomamos lo mejor de nosotros como pueblos, los lazos comunitarios y de unidad popular, territorial y regional, que alimentemos durante esta batalla, serán parte del tejido que construya los horizontes de transformación en Abya Yala.

Ante la falta de vivienda ocupamos territorios y construimos casas; ante la falta de trabajo organizamos cooperativas, recuperamos fábricas y enfrentamos cierres, despidos y suspensiones; ante el ataque patronal peleamos por mejores condiciones de trabajo; ante la falta de educación generamos escuelas; ante la opresión hacia las mujeres y disidencias construimos feminismos populares; ante la explotación construimos organización sindical de base y luchamos contra la precarización y por salarios dignos; contra el hambre construimos comedores y merenderos populares; ante la crisis climática desarrollamos la agroecología; frente el monocultivo y el monopolio de los alimentos, construimos territorios campesinos agroalimentarios para garantizar la soberanía y autonomía alimentaria; ante la militarización, el paramilitarismo y el narcotráfico hacemos sustitución de cultivos y luchamos por la paz. Nuestra alternativa es de vida contra los que nos proponen muerte.

Frente a la política de fronteras cerradas y de fragmentación, y frente a la xenofobia y el neofascismo que proponen desde arriba, retomamos el horizonte de la solidaridad continental y la unidad de los pueblos.

Frente a las políticas de los y las capitalistas, para usar la crisis como revestimiento del ajuste, profundicemos y replanteemos nuestras luchas históricas por la defensa de los territorios, la vida y la socialización de las riquezas, construyamos poder popular y comunitario.

Por eso, exigimos a los gobiernos y llamamos a los pueblos:

1.       Priorizar la vida sobre la deuda. No al pago de la deuda externa, investigación exhaustiva y condonación de la misma. Es criminal que se escatimen fondos a la salud y los derechos, por pagar las obligaciones con el FMI y otros acreedores. Los sistemas de salud y de protección social para enfrentar la pandemia son la prioridad. Necesitamos recuperar nuestra riqueza estratégica y el manejo de nuestros bancos y comercio exterior, fuente permanente de la sangría económica de los países latinoamericanos. Solo una política de soberanía económica, desde el avance del poder popular, puede aliviar la crisis económica y la mundial que estamos empezando a vivir.

2.    Combatir las desigualdades. Impuesto extraordinario a los ricos, a la ganancia de los bancos y las grandes empresas, a los que fugaron capitales. Que los gobiernos asuman el papel de eliminar las desigualdades promovidas por el mercado, que las inversiones necesarias en políticas de emergencia se financien enfrentando la concentración de la riqueza, no con rebajas salariales a los trabajadores. Reorientar las líneas de producción de las grandes empresas para la producción de insumos destinados a combatir el Coronavirus, así como las enfermedades que soportamos sin atención del Estado como la desnutrición, el dengue, el chagas y la tuberculosis.

3. Fortalecimiento urgente de los sistemas de salud pública: inversión urgente y prioritaria en el sistema público de salud, estatización de la salud privada y fortalecimiento de las medidas de contención pandémica por parte de los estados. La pandemia reafirma la necesidad de que todos y todas reciban asistencia de salud universal, fortaleciendo la promoción pública de estos servicios. Que los Estados tomen control de la producción y administración de todos los insumos necesarios para enfrentar la crisis con participación y control de los y las trabajadoras. Eliminación del sistema de patentes sobre los medicamentos para desarrollar con plenitud la investigación y aplicación científica para resolver los problemas humanos, y reconocimiento a la medicina originaria y ancestral.

4.  Por trabajo con todos los derechos. Ingreso universal garantizado para todas y todos, prohibición de despidos y suspensiones. Es esencial reconocer los derechos de las y los trabajadores para vivir una cuarentena digna. Que esta emergencia no sea la excusa para seguir avanzando en la precarización del trabajo. No al cierre de empresas, apoyo estatal a su ocupación y recuperación por parte de los y las trabajadoras.

5. La vivienda y el hábitat digno como derecho social, la cuarentena solo puede realizarse bajo un techo, con servicios básicos garantizados y en un barrio saludable. Es necesario suspender desalojos, pagos de alquiler y de servicios; las políticas de hábitat deben direccionarse hacia una reforma urbana integral que garantice el acceso a la vivienda en barrios dignos para todas las familias trabajadoras. Acceso universal al agua, luz y gas y urbanización de los barrios populares: no hay lucha contra la pandemia sin que todas las personas puedan tener agua potable, gas y acceso a la electricidad en el hogar, barrio o comunidad. Ni casas sin personas ni personas sin casas. Requisición de propiedades vacías para la población en situación de calle y albergues populares.

6. Enfrentar el hambre y garantizar la alimentación universal, priorizar el financiamiento y el rol de la agricultura familiar cooperativa, comunitaria y agroecológica en el abastecimiento de alimentos para el pueblo, comedores, merenderos y cocinas comunitarias: es necesario avanzar en la promoción del acceso a los alimentos, como una forma de impulsar la economía y no causar una crisis de suministro. Garantizar una canasta básica con precios regulados y exentas de impuestos. Exigir sanciones a la especulación con los precios el acaparamiento de supermercados e intermediarios. Condonación de las deudas de los campesinos y campesinas, la redistribución de la tierra productiva e implementación de sistemas de protección y colonias agroecológicas con financiamiento del Estado.

7. Contra la mercantilización de la naturaleza, necesitamos recuperar la soberanía sobre nuestros bienes comunes como el agua, el gas, el petróleo, la tierra, riqueza estratégica que es usurpada por pulpos económicos con las complicidad de gobiernos y empresarios locales. Pleno respeto a los territorios de los pueblos y replanteo del modelo económico y extractivo. La explotación de recursos naturales debe respetar a la madre tierra como así a los pueblos que la habitan.

8. Fortalecimiento del cerco sanitario y asistencia humanitaria con garantía de soberanía de los territorios a pueblos originarios, nacionalidades indígenas y afros. especialmente a todo aquellos cuyo hábitat se encuentra en ecosistemas vitales como la Amazonía, para quienes la amenaza epidemiológica puede significar un etnocidio. Fortalecimiento del gobierno propio y sus sistemas para la pervivencia territorial y cultural de la vida de los pueblos indígenas y afros. Prohibición de desalojos y acciones que violen la soberanía de los pueblos indígenas.

9. Políticas reales para enfrentar la violencia machista: Con las medidas de aislamiento social, existe la posibilidad de aumentar la violencia doméstica y otras formas de violencia contra las mujeres. Que para las mujeres, cis y trans, la expansión de las plataformas tecnológicas para garantizar su uso cuando la violencia contra las mujeres es un hecho no es suficiente para prevenirla y erradicarla. Presupuesto para prevenir femicidios y transfemicidas. Refugios para personas en situación de violencia, entrega de subsidio económico especial a sobrevivientes. Planes de empleo y educación orientados hacia mujeres y disidencias.

10.  Más prevención, no a la represión: muchos gobiernos han utilizado el contexto del coronavirus para intensificar la lógica represiva y de vigilancia y para aumentar el encarcelamiento de los más pobres, a líderes comunitarios, defensores y defensoras de derechos humanos y de la madre tierra. Es hora de reducir la población carcelaria y otros cuidados como un problema de salud pública. También es necesario revalorizar las autoridades propias y las guardias comunitarias que cuidan los territorios ancestrales y están siendo un efectivo organismo comunitario para cuidad la vida.

11. No a la intervención política, economica y militar imperialista: rechazamos de manera categórica el uso de la crisis como excusa para una intromisión militar en Venezuela por parte del imperialismo yankee y sus socios, el asesinato permanente de líderes indigenas y populares de Colombia, la feroz represión del regimen golpista en Bolivia, Honduras y del gobierno antipopular de Piñera en Chile, la expansión de proyectos extractivos en territorios indígenas y campesinos. Exigimos que se levanten los bloqueos hacia Cuba y Venezuela.

12. Ayuda Humanitaria Internacionalista: Exigimos a los gobiernos que soliciten ayuda humanitaria a Cuba y a otros países que han desarrollado experiencia técnica para enfrentar la pandemia y que pueden ayudar a contener el brote de Covid-19 en las ciudades donde la pandemia se ha expandido con más crudeza, cómo Guayaquil y San Pablo.

Contra la riqueza de pocos, por la soberanía de los pueblos.
¡Por la vida, no el FMI!

Como luchan los pueblos latinoamericanos:
Diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, ¡carajo!

¡Solidaridad internacionalista!

Adhesiones:

fru@resistencia-urbana.org
comunicacion@conaie.org


CONAIE Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-Ecuador
Congreso de los Pueblos-Colombia
MTST Movimiento de Trabajadores Sin Techo-Brasil
CONFENIAE Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana-Ecuador
FPDS Frente Popular Darío Santillán-Argentina
ONIC Organización Nacional Indígena de Colombia-Colombia
FOL Frente de Organizaciones en Lucha- Argentina
Ukamau-Chile
CRBZ Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora-Venezuela
CNTE-SNTE Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación-México
AUTE sindicato electricista-Uruguay
Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib'Kej- Guatemala
CNA Coordinador Nacional Agrario-Colombia
Movimiento de los Pueblos/por un socialismo feminista desde abajo.(Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional-Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social -Izquierda Latinoamericana Socialista-Movimiento 8 de Abril)-Argentina
CLOC (ANAMURI, Ranquil, Conaproch, Red Apícola Nacional, ANMI)-Chile
FENASIBANCOL Federación Nacional de Sindicatos Bancarios Colombianos-Colombia
MPA Movimiento de Pequeños Agricultores -Brasil
CRIC Consejo Regional Indígena del Cauca-Colombia
UTT Union de Trabajadores de la Tierra-Argentina
PCN Proceso de Comunidades Negras-Colombia
CONAMURI Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas - Paraguay
União Nacional de Trabaladoras(es) Camelôs, Feirantes e Ambulantes do Brasil-Brasil
MICC Movimiento Indigena y Campesino de Cotopaxi - Ecuador
PAPDA Plate-forme haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif-Haiti
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz-Colombia
Feminismo Comunitario Antipatriarcal - Bolivia
Movimiento Insurgente - Bolivia.
MNCI Movimiento Nacional Campesino Indígena "Somos Tierra"- Argentina
CENPAZ Coordinación Nacional de Paz-Colombia
MBL Movimiento de Barrios en Lucha-Ecuador
Brigadas Populares-Brasil
Zona humanitaria de San pedro del Ingara Chocó Territorio de paz-Colombia
UNORCAC - Unión de Organizaciones Campesinas de Cotacachi - Ecuador
MTD Aníbal Verón-Argentina
FOB Autónoma-Argentina
FOB La Libertaria-Argentina
MTR por la democracia directa-Argentina
FAR Frente Arde Rojo/COPA-Argentina
Frente Popular - Ecuador
Coordinadora Simón Bolívar-Venezuela
Radio al Son del 23-Venezuela
Plataforma de Lucha Campesina- Venezuela
Colectivo Caminos Verdes-Venezuela
FNL Frente Nacional de Lutas -Brasil
Movimiento de Mujeres por la Vida de Cajibio y Popayán-Colombia
Comité por la Abolición de las deuda ilegítimas CADTM Abya Yala Nuestra América (Colombia, Haití, Uruguay, Argentina, Venezuela, Brasil y Puerto Rico)
Red Emancipa de Educación Popular-Brasil
Feministas del Abya Yala
MPLT Movimiento Pueblo Lucha y Trabajo-Argentina
Pañuelos en Rebeldía-Argentina
Red de la Diversidad-Bolivia
Escuela Popular Permanente-Chile
Juntos! - Juventud en Lucha-Brasil
Fabrika Zurda - Ecuador
FECAOL Movimiento Nacional Campesino - Ecuador
Asociación de Trabajadores  y Trabajadoras del Transporte (ASOTRASET) - Ecuador
Corriente Sindical Carlos Chile-Argentina
Colectivo Whipala-Bolivia
Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda de Colombia
OLP Resistir y Luchar-Argentina
Colectivo Alexis Vive-Venezuela

Venceremos Partido de Trabajadores-Argentina
Corriente Social y Política Marabunta-Argentina
Convergencia 2 de Abril-Chile
Democracia Socialista-Argentina
ASL Acción Socialista Libertaria-Argentina
La Junta-Peru.
Venceremos Abriendo Caminos-Argentina
ORG Organización Revolucionaria Guevaristas-Argentina
Organización Política Presentes por el Socialismo "PPS" - Colombia
CPI Corriente Política de Izquierda -Argentina


Adhesiones:

fru@resistencia-urbana.org
comunicacion@conaie.org


[boff] En torno a una olla: minga de teología popular y comunitaria (20200208)

En torno a una olla: minga de teología popular y comunitaria

08/02/2020



La teología de la liberación no es una disciplina más junto a la historia de los dogmas, la liturgia, la moral y el derecho canónico, etc. Es una manera diferente de cumplir con el oficio de la teología: en medio del pueblo, principalmente entre los más pobres e invisibles. Por eso su marca registrada es la opción por los pobres contra la pobreza y a favor de su liberación.

Algunos hacen teología para los pobres, cosa que la Iglesia nunca ha dejado de practicar.  Otros hacen teología con los pobres, viven con ellos y tratan de pensar el mensaje cristiano a partir de su cultura. Otros van más allá y hacen una teología como los pobres, se hacen pobres, viven en favelas, oyen sus historias y descubren en la escucha de sus palabras la presencia escondida de Dios.

Así surgió en Brasil con el recordado teólogo José Comblin, en Paraíba, la teología de la azada, elaborada junto con los campesinos después del trabajo diario. Clodovis Boff creó la teología pé no chão (con los pies en la tierra) en Acre de la cual surgieron centenares de líderes populares y políticos en la Amazonia.

Recientemente se está articulando en América Latina animada por el grupo Amerindia (cristianos vinculados a la liberación), una teología de la liberación popular en minga con personas de medios pobres y periféricos. Se usa la metáfora de la olla hirviendo en la cual se está preparando un sabroso guiso. Siguen los siguientes pasos:


¿Qué cocinar? Las narrativas dolorosas y amorosas de los humildes de la Tierra. Intercambian en una minga sus experiencias de vida y las reflexiones que surgen de ahí, así como las orientaciones prácticas a asumir.

¿Con qué cocinar? Con los condimentos, hierbas y sabores propios de cada región. Se cocina con las narrativas singulares de los indígenas, de las mujeres, de los negros, de los campesinos. Cada grupo narra sus tragedias y sus victorias, sus dolores y sus alegrías. Dicen: "hay crisis pero nosotros estamos llenos de esperanza; hay silencio y nosotros cantamos historias; hay hambre de pan y de sentido pero nosotros cocinamos nuestro guiso en la olla y comemos alegremente todos juntos.

¿Quiénes son los cocineros? Los propios miembros de las comunidades populares pobres. Hacen una rueda y en minga cada cual da su testimonio, cuenta su vida, muestra las llagas de las torturas de los militares represivos. Allí aparece toda la tragedia vivida por las grandes mayorías pobres y marginadas desde el tiempo de la colonia. Nunca fueron escuchadas. Ahora uno escucha al otro y rompen el silencio secular. Son cocineros eximios.

¿A partir de dónde se cocina? A partir de los invisibles, de aquellos que las políticas sociales para los pobres no los alcanzan. Viven en un profundo desamparo social. Escuchar sus lamentos y también sus alegrías con lo mínimo. En minga se preguntan: ¿Cómo Dios se revela Dios en nuestra pobreza?. Cómo a pesar de eso Él es bueno y amoroso, pues nos hace vivir y nos da los hijos y las hijas, nuestras joyas y nuestra gran alegría.

En este contexto cabe recordar a un gran antecesor: Guamán Poma de Ayala, un inca de la nobleza educado en España. Años después regresa y recorre todo el antiguo imperio incaico peruano para "buscar a los Cristos" escondidos y crucificados por los colonizadores antiguos y nuevos. Ese tipo de teología narrativa creó hasta un término nuevo: senti-pensar colectivamente, sentir y pensar las memorias pasadas pero también la realidad actual, de la cual, juntos, quieren liberarse.

Las cuatro ces: En la gestación de esta teología narrativa alrededor de la olla con el guiso, siempre deben estar presentes estas cuatro ces:
Canto: a través de él es como los pobres se expresan mejor.
Cuerpo: sentir al otro, su piel, su olor, su voz, sus expresiones de amistad y de cariño.
Cuento: escuchar y volver a escuchar las narraciones de los demás; la mayoría son cuentos dolorosos, por eso el libro que más citan es el libro de Job. A pesar de perderlo todo y de estar cubierto de llagas y quejarse mucho de Dios, Job nunca dejó de confiar en Él y al final confiesa: "Le conozco no por lo que me han dicho de Él sino porque le han visto mis ojos".
Cámara: Las narraciones se graban o se filman en vídeos para conservar la voz y la imagen de los participantes. El teólogo que se integró totalmente con ellos consiguió estos instrumentos "modernos" para producir un medio más eficaz y persuasivo de lucha, de resistencia y de vida para los pobres y los humillados de la Tierra. Todo se les devuelve siempre.

Un joven teólogo laico argentino, Francisco J. Bosch, dejó todo, como el Che Guevara, y se mezcló con los últimos del continente. Durante cuatro años recorrió ocho países animando mingas de teología de liberación popular junto a los pobres. Él mismo, poeta, cantor, dibujante y animador teológico, recogió esta experiencia en un libro próximo a salir, con el título "Bendita Mezcla". Es pura y genuina teología popular de liberación, hecha por los propios pobres y oprimidos y recogida por él.

*Leonardo Boff es teólogo y ha escrito con Clodovis Boff, Cómo hacer teología de la liberación, Vozes, múltiples ediciones 2013.
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[boff] El Ecoceno como alternativa al Antropoceno (20200204)


El Ecoceno como alternativa al Antropoceno

Entrevista a Leonardo Boff. Reportaje de Annachiara Sacchi, publicado en el cuaderno La Lettura, del Corriere della Sera del 26-01-2020, reproducido por IHU on line, el 26/01/2020.



¿Profesor Boff, está usted optimista?
En realidad, estoy preocupado. La situación en Brasil es trágica: el ultraliberalismo de Jair Bolsonaro, la extrema derecha política que hace apología de la violencia y de los regímenes dictatoriales, que exalta a los torturadores como héroes nacionales… Nunca vivimos nada semejante.

¿Cuál es la explicación?
Detrás de eso, está el proyecto de recolonizar América Latina y obligarla a ser solamente exportadora de commodities (carne, alimentos, minerales…). Y, en esa estrategia perversa, Brasil es central.

¿Por qué?
Porque es un país riquísimo, una reserva de bienes naturales que faltan en el mundo. Como dijo varias veces el premio Nobel Joseph Stiglitz, en los próximos años toda la economía dependerá de la ecología. Y Brasil tendrá un papel primordial en ese juego.

¿Es difícil vivir en Brasil hoy?
Mucho. El ministro de Economía, Paulo Guedes, es uno de los "Chicago Boys", formados en la Universidad de Chicago, que trabajaron en el Chile de Pinochet. El ultraliberalismo de derecha está haciendo una política de los ricos para los ricos, está privatizando todo. Guedes está trayendo la política de Pinochet a Brasil. ¿Y sabes por qué nadie protesta, por qué la gente no sale a la calle como está pasando ahora en Chile?

No.
¡Porque el gobierno anunció que reprimirá cualquier protesta con el ejército! Aquí todos tienen miedo, aunque el descontento crezca. Pero dentro de las paredes de casa. Asistimos a una triste forma de inercia popular.

En América Latina presidentes como Evo Morales y Lula cerraron su era. Ahora, nuevas fuerzas orientan la opinión pública. ¿El impulso reformista acabó?
Tuvimos gobiernos que hicieron mucho por los pobres. En Brasil, 36 millones de personas fueron incluidas en el welfare. Pero el año pasado, un millón de familias pasaron de la pobreza a la miseria. El gobierno está desmontando las políticas sociales de Lula. Estamos tratando con una élite reaccionaria y esclavista que nunca aceptó que un obrero –en el caso de Brasil, Lula, o un indígena en el caso de Bolivia, Evo Morales– llegase a la presidencia del país. Esa élite ha hecho de todo con los medios más brutales. Pero a esta ola de violencia se le está oponiendo un movimiento de grupos progresistas, de afro-latino-americanos, de indígenas. Son los brotes de una realidad que veremos. Esa es la esperanza que nutrimos.

¿Ve usted algún nuevo líder político?
Lamentablemente no. Estamos en un momento de vacío, faltan figuras carismáticas, principalmente en Brasil. Tal vez también por culpa de Lula, gran carismático, pero que no supo formar una clase dirigente con nuevos carismas.

Su nuevo libro en italiano, "Soffia dove vuole" (Sopla donde quiere) habla del Espíritu Santo. ¿Por qué?
Los tiempos inquietantes que estamos viviendo exigen una reflexión seria sobre el Spiritus Creator.

Que quedó al margen de la teología.
Eso no es cierto. Existen estudios grandiosos sobre el Espíritu, desde el de Yves Congar hasta el de Jürgen Moltmann, en diálogo con el nuevo paradigma cosmológico. Pero lo que podemos decir es esto: el Espíritu Santo ha estado casi siempre al margen de la jerarquía eclesiástica. Y con razón.

¿Cómo es eso?
La jerarquía está orientada hacia "áreas" como el poder, el orden, los dogmas, el derecho canónico, en una condición constante de autorreferencia. Son todos aspectos que sirven para mantener el statu quo y que tienen su razón de ser, no niego eso. Del mismo modo, sin embargo, ellos no pueden ser predominantes. El Espíritu es más carisma que poder, más movimiento que estabilidad, más innovación que permanencia. Él sigue una lógica diferente a la de la jerarquía de la Iglesia. Por eso, casi todos los predicadores del Espíritu Santo fueron marginados o perseguidos. Los hechos confirman eso. Mi libro juzgado en 1985 por la Congregación para la Doctrina de la Fe (cuyo prefecto era Joseph Ratzinger), se titulaba Iglesia: carisma y poder. En Roma sin embargo lo leyeron como "Iglesia: carisma o poder". Por esa confusión, me condenaron.

¿En vez de eso, que es lo que usted quería decir?
Yo quería crear un equilibrio entre carisma y poder. Pero ese equilibrio debe comenzar por el carisma. Si se comienza con el poder, se corre el riesgo de que este sofoque al carisma. En vez de eso, si se comienza con el carisma se impide que el poder sea ejercido de forma autoritaria, se le imponen límites, y se le obliga a ser poder-servicio y ponerse al servicio de la comunidad.

¿Cuál es el papel del Espíritu Santo hoy?
Estamos en un momento histórico, el Antropoceno, en el que las bases que sustentan la vida y la Tierra han sido profundamente atacadas. O cambiamos o morimos. El Espíritu es Spiritus Creator, Spiritus Vivificans. Sólo el Espíritu puede restaurar el equilibrio destruido por la voracidad del hombre. Sólo con el Espíritu es posible superar el Antropoceno y llegar al Ecoceno, a una sociedad sostenible, vital, abierta a la convivencia de todos con todos donde lo ecológico ocupará la centralidad. De ahí, ecoceno.

¿Por qué, en su elaboración teológica, usted insiste en enfatizar el papel de la ciencia?
No es posible hacer una teología actualizada sin un diálogo profundo con la nueva visión del mundo proveniente de las ciencias de la vida, de la Tierra, del cosmos. Esa lectura tiene ya un siglo, pero no es hegemónica. Son pocos los teólogos que han aceptado este desafío.

¿Por qué?
Porque obliga a estudiar ciencias diferentes: la física cuántica, la nueva biología, la astrofísica, la teoría del caos y de la complejidad. Después de tal camino, digo esto por experiencia, es más fácil hacer teología, porque con esos datos, Dios aparece inmediatamente como la energía misteriosa y amorosa que sustenta todo y que lleva adelante todo el proceso cosmogénico. La categoría teológica del Espíritu Santo es más adecuada para esa nueva forma de teología.

¿La conciencia ecológica qué tiene que ver con el Espíritu Santo?
El principal objetivo de mi libro es afirmar que el diálogo con la ecología y con la nueva cosmología nos obliga a cambiar el paradigma. El paradigma de la filosofía y de la teología occidentales es de raíz griega, esencialista, basado en naturaleza, sustancia, esencia y otros términos semejantes que pertenecen al área de la permanencia, de la estabilidad. En vez de eso, cuando se habla de Espíritu, todo es dinamismo, innovación. Hay que cambiar la forma de pensar a Dios, la historia, la Iglesia. Dios es dinamismo de tres personas divinas en comunicación entre sí y con la creación.

¿Teología de la ecología, entonces?
Yo he tratado de hacer una teología con un nuevo horizonte de comprensión. El mismo que el Papa Francisco indica en la encíclica Laudato si': todo es relación; nada existe fuera de la relación. Poéticamente Francisco escribe: "El sol y la luna, el cedro y la florecilla, el águila y el gorrión: el espectáculo de sus incontables diversidades y desigualdades significa que ninguna criatura se basta a sí misma. Ellas existen solo en dependencia unas de otras, para completarse mutuamente en el servicio de unas a otras". La tesis de la ecología es precisamente esta: todo está conectado para formar la gran comunidad de vida, el todo de la naturaleza y del universo. Y este modo de pensar corresponde a la naturaleza del Espíritu Santo.

¿Le parece a usted que la Iglesia católica está lista para aceptar estas reflexiones suyas?
La situación es diferente en cada país, pero en todas partes faltan profetas. Con Wojtyla y Ratzinger asistimos al retorno de la gran disciplina, vimos una Iglesia cerrada en sí misma, preocupada con la ortodoxia, atenta a combatir enemigos como la modernidad, las nuevas libertades. Y, sobre todo distante del pueblo, con una teología erudita pero pobre en innovación y una liturgia ajena a la sensibilidad moderna.

Mientras que ahora…
Con el Papa Francisco surge otro tipo de Iglesia, abierta como un hospital de campaña, donde la centralidad no es tanto la ortodoxia, sino la pastoral del encuentro, de la ternura, de la convivencia. Para el Papa Francisco las doctrinas son importantes, pero lo más importante es entender que Cristo vino para enseñarnos a vivir los bienes del reino como el amor incondicional, la misericordia, la solidaridad, la compasión por quien sufre, por los últimos en total apertura al Padre de bondad y misericordia.

¿Mensaje recibido?
No siempre. Muchos católicos tradicionalistas no se han dado cuenta de que estamos ante otro tipo de papa, menos doctor y más pastor en medio de su pueblo. Un papa que lleva menos los símbolos paganos de los emperadores romanos y más la sencillez de un párroco de aldea, sencillo humilde, amigo de todos. Un hombre que viene de lejos, por eso es libre. Si no fuese así, ¿por qué el nombre de Francisco? Sería una contradicción pensar en San Francisco de Asís en un palacio pontificio. Pero tenemos a Francisco de Roma que vive y come con todos los demás, no él solo.

¿El aumento de las protestas públicas en la Iglesia contra el Papa Francisco le preocupa?
No me preocupa, porque no le preocupa. ¿Cómo sé esto? Un amigo suyo Carlo Petrini, con el cual el Papa le gusta dialogar por que es agnóstico y que me visitó aqui en Petrópolis-Rio. Reveló que el papa duerme desde las 21h30 hasta las 5h30 como un tronco, bebe su mate y lleva adelante, franciscanamente, su misión, con una irradiación mundial en sentido religioso, ético y político. Nos conocemos desde 1972. Intercambié con él algunas cartas sobre temas de ecología y sobre el Sínodo para la Amazonia de octubre pasado.

¿A propósito, qué espera usted de la exhortación apostólica pos-sinodal de Francisco, que se espera en breve?
Algo bueno. Sobre todo sobre la defensa del rostro indígena de la Iglesia y sobre las mujeres. En mis cartas le pedí que hiciese un gesto profético sin pedir nada a nadie, como hizo Juan XXIII cuando convocó el Concilio Vaticano II.

¿Qué gesto?
Ordenar a las mujeres.

¿Y le respondió?
Me gradeció la carta sin comentar nada.

Usted dedica su libro a las mujeres
Yo digo que la primera Persona divina en entrar en este mundo, o en irrumpir en el proceso de la evolución, no fue el Hijo, como dice la Iglesia. Fue el Espíritu Santo. Esto está muy claro en el texto de Lucas: "El Espíritu vendrá sobre ti… y te cubrirá con su sombra". Hice una búsqueda de meses en patrología: no hay ningún rastro de la centralidad del Espíritu. Ni siquiera en los grandes teólogos. De acuerdo con una lectura predominantemente masculina, prevalece el Hijo. Pero el Hijo vino después de la aceptación ("fiat") de María, por lo tanto después del Espíritu. Y digo más aún: el Espíritu asumió a María, la divinizó. En el proyecto del Altísimo, hombre y mujer son igualmente divinizados. Forman parte de Dios.

Hoy la teología de la liberación es ecoteología, teología feminista, teología afro. Los pobres siguen siendo muchos y oprimidos. ¿La teología de la liberación tiene todavía un largo camino por delante?
La existencia de los pobres, de los oprimidos me hace pensar siempre en Jesús, en San Francisco y en tantos otros que tuvieron misericordia de ellos. Mientras existan pobres, especialmente en la medida en que su número aumenta, más necesaria se hace una teología de liberación. Es la situación actual en todo el mundo.

Le acusaron de ser pro-marxista.
Marx nunca fue padre ni padrino de la teología de la Liberación, como insinuaban los dictadores latinoamericanos. Pero hoy, más que nunca, la teología de la liberación es urgente. El ejército de los pobres ha aumentado terriblemente. Si la teología, sea la que sea, no toma en serio la situación actual difícilmente se librará de la crítica de cinismo y de irrelevancia histórica. Es preciso leer los signos de los tiempos. El Espíritu nos invita a tomar una posición del lado de las víctimas, de aquellos que el sistema imperante ha hecho invisibles.       

     

[ppierre] Ser cristiano hoy

S E R C R I S T I A N O H O Y , Pedro Pierre.

12 de febrero 2020

En estos tiempos de caos bastante generalizado es bueno volver a lo esencial y para los cristianos tener claras unas ideas fundamentales. ¿Cómo precisar la identidad del cristiano de hoy? Por mi opción de vida diré que “ser cristiano hoy es, a la manera de Jesús de Nazaret, construir la fraternidad, fomentar la belleza en todas partes y comulgar con la verdad del misterio que nos abraza a todas y todos”.

Primero ‘construir la fraternidad’. Hemos nacido por una dinámica de amor, pues la creación y la sexualidad son habitadas por el amor. El amor es nuestra esencia y nuestra meta permanente. Por eso la maldad es la ausencia y la destrucción de la fraternidad. Nuestro mundo padece de fraternidad. Por eso Jesús nos dio un solo mandamiento: “¡Ámense los unos a los otros!”, es decir, únanse para construir la fraternidad. El Reino inaugurado por él es sobre todo fraternidad.

Luego ‘fomentar la belleza’. Nos hemos alejado demasiado de la naturaleza, por eso hemos perdido el rumbo de la felicidad. “Eres tierra: Enraízate, crece y da. Eres agua: llora, limpia y fluye. Eres aire: Sé calmado, enfocado y decidido. Eres fuego: Quema, ilumina y enciende”. Regresemos a nuestra matriz: somos hijos e hijas del cosmos. Desarrollemos los 4 elementos que nos constituyen. No era por gusto que Jesús hablaba en parábolas sacadas de la misma naturaleza para que regresemos a la fuente de toda belleza: la naturaleza, el cosmos con el que somos una sola unidad con el mismo destino, su destino.

En fin ‘comulguemos con la verdad del misterio’. A este misterio que nos abraza le hemos dado todos los nombres divinos que inventamos todos los pueblos del planeta: “el Dios de los múltiples nombres”, y todavía no terminamos de conocerlo, de sintonizar con él a pesar de que este Misterio es el alma de nuestra alma. Por eso dice el libro del Génesis: ‘Dios sopló sobre una imagen de barro’, que iba a ser el primer ser humano: Somos el ‘soplo’ de Dios. Allí está la semilla de toda verdad, la raíz de nuestra identidad, esta fuerza de vida y de amor que nos abraza y no escapa a la vez. Por eso a Jesús, por lograr ser plenamente humano, tan humano, lo identificamos con Dios. Él tuvo la osadía de decir: “¡Yo soy el camino, la verdad y la vida!”. Pero, ¿nos dedicamos a comulgar con esa verdad,
ese Misterio, esa intimidad nuestra más íntima que nosotros mismos?

‘A la manera de Jesús de Nazaret’. Entiendo que todas las religiones van por estos tres objetivos: la
fraternidad, la belleza y la verdad. Los Indígenas y los Negros han de andar estos caminos desde sus religiones, cultos y cosmovisiones. Por caminar tras Jesús de Nazaret, he descubierto tres maneras de seguir a Jesús: en comunidad, por el Reino y mediante el culto. Jesús nos llama personalmente a seguirlo en comunidad. Tenemos que integrar comunidades tal como comenzó haciéndolo el mismo Jesús y tal como comenzaron también los primeros cristianos. El Reino es la meta y el camino de estas comunidades. Pues Jesús vino para el Reino. Fuera de construir el Reino, las Iglesias no tienen sentido ni necesidad de existir: nos engañan. El Reino está hecho de nuevas relaciones con un mismo: la dignidad; con los demás: la fraternidad y la justicia; con la naturaleza: la armonía; y con Dios: la comunión. El culto que colectivamente tenemos que rendir a Dios es juntos ofrecernos dignos, fraternos, justos, unidos a todo el cosmos, en la palma de la mano divina. Así entiendo el seguimiento de Jesús a pesar de todas las limitaciones y maldades que invaden mi caminar, personales y ajenas.

Todo esto no es más que cumplir con nuestro bautismo. Allí se nos marcó para siempre con aceite crismal: “¡Tú eres profeta, sacerdote y rey-pastor, para la eternidad!”, revelándonos nuestra triple misión, individual y colectivamente. Somos profetas cuando, en palabras y hechos, por una parte, denunciamos lo que destruye el Reino y por otra anunciamos lo que lo construye. Somos sacerdotes cuando nos ofrecemos como pueblo digno, fraterno, justo, alegre y feliz, en la casa y en la calle, en la comunidad y en las luchas, en el silencio y en la fiesta. Somos reyes-pastores cuando nos organizamos para dejar de ser una masa sin rumbo para ser familia, comunidad y pueblo
consciente, unido y valiente.

Así entiendo lo esencial de mi fe y de mi manera de ser cristiano siguiendo a Jesús como a tantos héroes y mártires de ayer y de hoy: Proaño y Tránsito, Romero y Berta, Gandhi y Domitila, King y Consuelo, Che y Greta… aportando con ellas y ellos mi granito de arena para un mundo mejor.


Buena lectura.

Abrazo fraterno,
Pedro Pierre.