viernes, 1 de septiembre de 2023

La Fiesta de la Creación ya está aquí, ¡no te la pierdas! [1sep-4oct 2023]


31 ago 2023 

La Fiesta de la Creación ya está aquí, ¡no te la pierdas!

Estamos a las puertas del Tiempo de la Creación


Estamos a las puertas del Tiempo de la Creación. Este viernes 1 de septiembre, con la Fiesta de la Creación, comienza esta temporada ecuménica para rezar y actuar por nuestra casa común. 


En la Audiencia General del miércoles 30 de agosto el Papa Francisco remarcó la urgente necesidad de "parar la guerra mundial que se está desarrollando contra nuestra casa común" y recordó su intención de publicar una exhortación apostólica, como continuación de la Laudato Si, el 4 de octubre, al cierra del Tiempo de la Creación y fiesta de San Francisco de Asís. 


Con el corazón dispuesto, entonces, participemos en la oración ecuménica de apertura, de la que participarán líderes religiosos de todo el mundo:


Regístrate en Zoom para participar


¡Abre tu agenda! Aquí están los próximos eventos del Tiempo de la Creación:



Para celebrar este tiempo especial, recomendamos esta Guía Litúrgica Católica para el Tiempo de la Creación, desarrollada por Organizaciones Miembros del Movimiento Laudato Si'. Además, te dejamos estos recursos para que puedas promover el Tiempo de la Creación en tu comunidad. 



¡Te esperamos!





Christina Leaño

Directora Asociada

Movimiento Laudato Si'





P.D. Te animamos a aprovechar el Tiempo de la Creación para hacer una pausa, rezar, reflexionar, definir tus intenciones para el año y tomar medidas inmediatas y a largo plazo. Si puedes, como parte de esas acciones, esperamos que también consideres hacer una donación para ayudar a proteger nuestra casa común y toda la creación.

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Los siguientes medios de comunicación asociados ayudan al Movimiento Laudato Si' a difundir el mensaje esperanzador y urgente del Papa Francisco en Laudato Si'. Apreciamos mucho su apoyo y ayuda en la difusión de las buenas noticias, pero no somos responsables de sus posturas editoriales y no estamos necesariamente de acuerdo con sus opiniones. Gracias.

sábado, 26 de agosto de 2023

AMLITOS. Tatiana Clouthier Carrillo

Date: vie, 25 ago 2023 

AMLITOS.

Tatiana Clouthier Carrillo.


La verdad es que aquí sí se volaron con la resolución. Ahora resulta que para vender y crear en este país uno debe llegar a pedir permiso hasta el INE, cuando en realidad lo que se busca es liberar la energía creadora y bajar el número de trámites. 



Amlitos. Por Tatiana Clouthier https://www.youtube.com/watch?v=ipHmJOX8OM4&ab_channel=SinEmbargoAlAire


Constantemente escuchamos la necesidad de incentivar y desatar la fuerza creadora de nuestra población. Además, nuestra gente es reconocida mundialmente por su tremenda creatividad. Tan es así que ya se dan hasta cursos para el desarrollo de la creatividad o mejor dicho el termino nuevo, la innovación.


Por lo anterior, me sorprendió que en días previos haya pasado una resolución que da el INE con respecto a la venta de los muñecos de peluche o tela que se tienen a lo largo y ancho del país, por alterar o promover o apoyar al partido en el poder a ganar votos. Lo anterior, dado la asociación que existe la figura del hoy Presidente de la República.


La verdad es que esta decisión no sólo es un exceso políticamente hablando, sino también comercialmente y cae en lo ridículo. Veamos, el Instituto le pide a Morena que se deslinde de los muñecos para que no le sean contabilizados en sus gastos de campaña. Lo anterior es como pedirle a los artistas o shows que se deslinden de la venta de las chucherías que se venden en la entrada a sus eventos para que el SAT no se los contabilice como ingresos directos de ellos al momento de pago de sus impuestos.


Por favor, esto no sólo es absurdo, sino imposible de decirle a la gente que deje de hacer sus negocios y utilizar su creatividad para ganarse la vida. 


Por un lado y estando en un país donde el mercado es abierto y existe la libertad en el sentido amplio, esta decisión parecería coartarla y entrar en un terreno donde la parte electoral no tiene nada que ver.


Le toca al INE coartar la libertad creadora de la sociedad y entrar en un mercado de la economía, incluso de [derechos de propiedad intelectual* en caso de que éste se tenga por parte de alguien. (Interesante investigarlo).

La verdad es que aquí sí se volaron con la resolución. Ahora resulta que para vender y crear en este país uno debe llegar a pedir permiso hasta el INE, cuando en realidad lo que se busca es liberar la energía creadora y bajar el número de trámites.


El Instituto es fundamental y tiene otras responsabilidades que debería atender, como lo es la fiscalización y esa chamba no la hace tan bien o le tiene como miedo o le falta gente para realizarlo. Pero qué tal meterse donde no le toca.


Jamás pensé llegar a leer esto y menos viniendo de una institución electoral.


Ahora tendremos que analizar los siguientes artículos, ver en qué ventanilla se deberán pedir estos permisos para ver si la institución los autoriza o no, pues podrían estar asociados a suspirantes:

  1. Gelatinas: suspirante X
  2. Palacio de Hierro: suspirante y hoy presidente del Congreso federal
  3. Uso de cosas color verde: por su asociación con el suspirante que lleva el mismo nombre
  4. Tenis naranjas por su vinculación con MC
  5. Monitos tipo bandido por su asociación con exgobernador de un estado de la frontera


En fin es tan ridículo el tema que podría seguir creciendo la lista para ver todos aquellos productos que deberían estar limitados para no contabilizarse en las cuentas de los pre suspirantes.


No tengo la menor idea de quién o a quién se le ocurrió poner este tema en la mesa y ahora ver cómo se le hará para quitarlo o para darle seguimiento, pues ni modo que el INE salga con inspectores a la calles de este país a multar o detener a quienes en las esquinas venden el famoso monito. Por hoy, ni los municipios han podido o no han querido.  


También surge otra pregunta en este tema y es quién pagará o compensará a estas familias que dejaran de ganar dinero a partir de la venta de los productos antes mencionados.

 

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martes, 1 de agosto de 2023

Benedicto XVI y la teología de la liberación

FUNDADO EN 1910
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Benedicto XVI bendice a las personas congregadas en Sao Paulo, con motivo de la canonización de Fray Galvao

Benedicto XVI bendice a la multitud congregada en Sao Paulo, con motivo de la canonización de Fray GalvaoGTRES

Benedicto XVI y la teología de la liberación

¿Qué propósito tenía la Instrucción referida a la teología de la liberación? le preguntaron a Benedicto XVI los periodistas durante el vuelo a Brasil, con ocasión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en mayo del 2007

Benedicto XVI, fiel a su lema episcopal, colaborador de la verdad, tuvo durante su pontificado, y antes también, una postura nítida, clara, y al mismo tiempo fraterna, con todas la personas y posiciones teológicas que se apartaban de las verdades de la fe de la Iglesia.
Así fue con el Cardenal Marcel Lefebvre, Hans Küng, Edward Schillebeeckx, Tissa Balasuriya, Charles Curran y los teólogos de la liberación como Leonardo Boff y Jon Sobrino.
Colaborador de la verdad, sin renunciar al diálogo «dirigido a descubrir la verdad», ahí están los encuentros con Habermas, Flores D'Arcais o el diálogo y correspondencia con Piergiorgio Odifredi, publicado ayer, con el título: In camino alla ricerca della veritá. (En camino hacia la búsqueda de la verdad).
La primera declaración formal en cuanto Prefecto de la Doctrina de la Fe respecto de la teología de la liberación se encuentra en la Instrucción: Sobre algunos aspectos del teología de la liberación del año 1984 la que puede ser complementada con la Instrucción: Sobre la Libertad Cristiana y Liberación de 1986.

Tratamos de librarnos de falsos milenarismos, de librarnos también de una mezcla errónea de Iglesia y política, de fe y políticaBenedicto XVI

¿Qué propósito tenía la Instrucción referida a la teología de la liberación? Benedicto XVI, en la entrevista concedida a los periodistas durante el vuelo hacia Brasil, con ocasión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en mayo del 2007, respondió: «Nosotros, con la Instrucción dada a su tiempo por la Congregación para la doctrina de la fe, tratamos de realizar una labor de discernimiento. Es decir, tratamos de librarnos de falsos milenarismos, de librarnos también de una mezcla errónea de Iglesia y política, de fe y política; y de mostrar la parte específica de la misión de la Iglesia, que consiste precisamente en responder a la sed de Dios y por tanto también educar en las virtudes personales y sociales, que son condición necesaria para hacer que madure el sentido de la legalidad.»
No obstante, en 1983, en el texto Presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación se preguntaba: ¿Qué es propiamente la teología de la liberación? «En una primera aproximación podemos decir: la teología de la liberación pretende dar una nueva interpretación global de lo cristiano; explica el cristianismo como una praxis de la liberación y pretende ser ella misma una introducción a esta praxis. Pero, como según esta teología, toda la realidad es política, así también la liberación es un concepto político, y la introducción a la liberación tiene que ser una introducción a la acción política. «Nada queda fuera del compromiso político. Todo se da con una coloración política».

La Conferencia de Puebla

El Cardenal Ratzinger advierte que el concepto de teología de la liberación, en la acepción restringida a aquellos teólogos que de alguna manera han hecho suya la opción fundamental marxista, solo se comienza a utilizar después de la Conferencia de Puebla,
Ahora bien, para el Cardenal Ratzinger la Teología de la Liberación es un fenómeno universal en tres sentidos:
En primer lugar, «consiste en una nueva forma de comprender y realizar el cristianismo en su totalidad». «Por eso afecta a la teología en su estructura fundamental, y no sólo en sus contenidos particulares. Por eso mismo altera todas las formas de la vida eclesial: la constitución eclesiástica, la liturgia, la catequesis, las opciones morales.»

La teología de la liberación tiene, ciertamente, su centro de gravedad en América Latina; pero no es, de ninguna manera, un fenómeno exclusivamente latinoamericanoCardenal Ratzinger

En segundo lugar, «la teología de la liberación tiene, ciertamente, su centro de gravedad en América Latina; pero no es, de ninguna manera, un fenómeno exclusivamente latinoamericano. No es imaginable sin la influencia decisiva de teólogos europeos y también norteamericanos.»
En tercer lugar, la teología de la liberación traspasa los límites confesionales, «trata de crear, desde su punto de partida, una nueva universalidad, para la cual las separaciones clásicas de las Iglesias deben perder su importancia.»
De acuerdo al Cardenal Ratzinger, algunos de los conceptos fundamentales de la teología de la liberación y que representan una nueva interpretación y contenido del cristianismo los podemos advertir, por ejemplo, en la nueva manera de entender la fe, esperanza y caridad.
Con respecto a la fe, comenta el cardenal, Jon Sobrino dice, por ejemplo: «La experiencia que Jesús tiene de Dios es radicalmente histórica. Su fe se convierte en fidelidad». Sobrino reemplaza la fe por la «fidelidad a la historia» Jesús es fiel a la profunda convicción de que el misterio de la vida de los hombres... es realmente lo último... Aquí se produce aquella fusión entre Dios y la historia que hace posible a Sobrino conservar con respecto a Jesús la fórmula de Calcedonia, pero con un sentido totalmente alterado: se ve cómo los criterios clásicos de la ortodoxia no pueden ser aplicados a esta teología.

Reducción de Jesús al «Jesús histórico»

En este mismo sentido Ignacio Ellacuría, continúa el cardenal, en la portada del libro que trata de este asunto, señala: Sobrino «dice de nuevo que Jesús es Dios, pero agregando inmediatamente que el verdadero Dios es aquel que se revela históricamente y con escándalo en Jesús y en los pobres que continúan su presencia.» La reducción de Jesús, al llamado Jesús histórico.
La esperanza se interpreta como «confianza en el futuro» y como trabajo para el futuro, y con esto se subordina nuevamente a la dominante de la historia de clases.

El «amor» consiste en la «opción por los pobres», es decir, coincide con la opción por la lucha de clases

El «amor» consiste en la «opción por los pobres», es decir, coincide con la opción por la lucha de clases. Frente al «falso universalismo», los teólogos de la liberación subrayan con fuerza la parcialidad de la opción cristiana: tomar partido es, según ellos, condición fundamental para una correcta hermenéutica de los testimonios bíblicos.

La lectura marxista, según Ratzinger

En esto sostiene el cardenal, «pienso que se puede reconocer clarísimamente la mezcla entre una verdad fundamental del cristianismo y una opción fundamental que no es cristiana, lo cual hace aparecer al conjunto como algo seductor. El Sermón de la Montaña es la elección de Dios en favor de los pobres. Pero la interpretación de los pobres desde la dialéctica marxista de la historia y la interpretación de la elección en el sentido de la lucha de clases, representan un salto «eis allo genos» (hacía otro género) en el cual, lo contrario se presenta como idéntico.»
Por otra parte, continúa, «la idea fundamental de la predicación de Jesús es el Reino de Dios. Este concepto está también en el centro de las teologías de la liberación, pero comprendido a la luz de la hermenéutica marxista.
El Reino, según J. Sobrino, no hay que entenderlo espiritual ni universalmente, como una reserva escatológica abstracta. Debe ser comprendido en referencia a un partido y de cara a la praxis.
A este respecto cabe mencionar también una idea fundamental de cierta teología posterior al Concilio que se ha desenvuelto en la misma dirección. Se ha sostenido que, según el Concilio, «se debería superar todo dualismo: cuerpo y alma, natural y sobrenatural, inmanencia y trascendencia, presente y futuro. Después de haber eliminado estos dualismos, no queda sino la posibilidad de trabajar por un reino que se realice en esta historia y en su realidad político-económica.»
La inversión inmanente de los conceptos cristianos por parte de la teología de la liberación, también alcanza a la nueva interpretación sobre la muerte, resurrección, éxodo y eucaristía.

La palabra «Redención» se sustituye generalmente por la palabra «liberación»

«El «Misterio Pascual» se entiende como un símbolo revolucionario, y, por consiguiente, la «Eucaristía» se interpreta como una fiesta de liberación, en el sentido político-mesiánico y de su praxis». La palabra «Redención» se sustituye generalmente por la palabra «liberación», la cual a su vez es entendida, a la luz de la historia y de la lucha de clases, como «proceso de liberación en marcha.»
La teología de la liberación luego de la caída de los socialismos reales, resulta motivo de atención por parte del Cardenal Ratzinger, cuando en el Encuentro con la Comisiones doctrinales de América Latina (Guadalajara, México, 7 de mayo de 1996) leyó un texto que tituló Sobre la situación actual de la Fe y la Teología.

©GTRES

En el texto citado el cardenal sostiene que «en los años ochenta, la teología de la liberación en sus formas radicales aparecía como uno de los más urgentes desafíos para la fe de la Iglesia. Un desafío que requería respuesta y clarificación, porque proponía una respuesta nueva, plausible y, a la vez, práctica, a la cuestión fundamental del cristianismo: el problema de la redención.»
Efectivamente, en el fondo se encuentra siempre la misma constatación: experimentamos un mundo que no se corresponde con un Dios bueno. Pobreza, opresión, toda clase de dominaciones injustas, sufrimiento de justos e inocentes, constituyen los signos de los tiempos, de todos los tiempos.
De esta experiencia, la teología de la liberación deducía que esta situación, que no debe perdurar, sólo puede ser vencida mediante un cambio radical de las estructuras de este mundo, que son estructuras de pecado, estructuras de mal. Si el pecado ejerce su poder sobre las estructuras, y el empobrecimiento está programado de antemano por ellas, entonces su derrocamiento no puede producirse mediante conversiones individuales, sino mediante la lucha contra las estructuras de la injusticia.
Pero esta lucha, como se ha dicho, debería ser una lucha política, ya que las estructuras se consolidan y se conservan mediante la política.
De este modo, la redención se convertía en un proceso político, para el que la filosofía marxista proporcionaba las orientaciones esenciales. Se transformaba en una tarea que los hombres mismos podían, e incluso debían, tomar entre manos, y, al mismo tiempo, en una esperanza totalmente práctica: la fe, de teoría, pasaba a convertirse en praxis, en concreta acción redentora en «el proceso de liberación.»

El hundimiento de los sistemas de gobierno de inspiración marxista en el Este europeo resultó ser, para esa teología de la praxis política redentora, una especie de ocaso de los diosesCardenal Ratzinger

Sin embargo, «el hundimiento de los sistemas de gobierno de inspiración marxista en el Este europeo resultó ser, para esa teología de la praxis política redentora, una especie de ocaso de los dioses: precisamente allí donde la ideología liberadora marxista había sido aplicada consecuentemente, se había producido la radical falta de libertad, cuyo horror aparecía ahora a las claras ante los ojos de la opinión pública mundial.»
La redención sustituida por una liberación que nunca llegó, debido a que cuando la política quiere ser la redención, promete demasiado y pretender hacer la Obra de Dios, sin dios, se convierte en demoníaca. Sin embargo, la pretensión de la Jerusalén terrestre no ha decaído, pese al fracaso experimentado.

Me parece probable que en el futuro se hagan presentes otras formas de marxismoRatzinger

Por eso, dice el cardenal Ratzinger que, «me parece probable que en el futuro se hagan presentes otras formas de marxismo» en clave de la teología de la liberación, y así ha sido. La aparición de sucedáneos de la teología de la liberación, indigenista, ecologista y feminista, confirman la afirmación del Cardenal.
Pero como ya sabemos, la redención no puede ser alcanzada por una liberación de estructuras y por la revolución, sino por el amor cuyo fundamento y culmen, pueden ser vividos por los cristianos que son auténticos «colaboradores de la verdad», tal como ha sido la vida y obra de Josef Ratzinger, el Papa emérito Benedicto XVI.
*Juan Carlos Aguilera es profesor de filosofía y fundador del Club Polites


https://www.eldebate.com/internacional/20221231/benedicto-xvi-teologia-liberacion-redencion-liberacion_82799.html 

sábado, 22 de julio de 2023

ELECCIONES: EL PAPA FRANCISCO Y LA POLÍTICA - Pedro Pierre (11jul2023)

 

ELECCIONES: EL PAPA FRANCISCO Y LA POLÍTICA

Pedro Pierre. Julio 11, 2023
Ecuador

              

               En este tiempo de elecciones, es bueno para los cristianos recordar unas orientaciones del papa Francisco que nos ayuda a regresar a las fuentes de nuestra fe, es decir, el testimonio de Jesús y la práctica de las primeras Comunidades cristianas. Su primera carta encíclica de 2013, “La alegría del Evangelio” tiene, por un parte, fuertes condenas a sistema neoliberal que nos organiza y, por otra, hace llamados a los cristianos a sustituirlo. Podemos recordar ‘los 4 NO’ del papa: “¡No a una economía de exclusión!” porque “la economía mata y Dios dijo ‘No matarás’”; “¡No a la idolatría del dinero!” porque se trata de “la dictadura de la economía”; “¡No a un dinero que domina en lugar de servir!”, porque se trata de un “rechazo de la ética y el rechazo a Dios”; “¡No a la inequidad que genera violencia!”, porque la violencia de los ricos y de un sistema injusto está al origen de la violencia de los pobres. Luego el papa retoma una frase del papa Benedicto 16: “la Iglesia ni puede ni debe quedar al margen en la lucha por la justicia” e insta a todos los cristianos, pero también a los sacerdotes, a preocuparse por la construcción de un mundo mejor.

               Otra de las intervenciones del papa Francisco que llama la atención es su ‘Mensaje por la paz’ del 1 de enero de 2019, donde nos habla de la importancia del compromiso político. El tema era: “La buena política al servicio de la paz”. El papa afirma que “la política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”. Creo que en Ecuador hemos llegado a esta “opresión, marginación e incluso de destrucción”.

               ¿Qué remedios nos propone el papa Francisco? Primero nos habla de la importancia de la política y de la necesidad de implicarnos en ella: “Dice Jesús: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Como subrayaba el Papa san Pablo VI, «tomar en serio la política en sus diversos niveles -local, regional, nacional y mundial- es afirmar el deber de cada persona, de toda persona, de conocer cuál es el contenido y el valor de la opción que se le presenta y según la cual se busca realizar colectivamente el bien de la ciudad, de la nación, de la humanidad». En efecto, la función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo. La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.”

               La política, según el papa, es “el compromiso por el bien común… Es un programa con el que pueden estar de acuerdo todos los políticos, de cualquier procedencia cultural o religiosa, que deseen trabajar juntos por el bien de la familia humana, practicando aquellas virtudes humanas que son la base de una buena acción política: la justicia, la equidad, el respeto mutuo, la sinceridad, la honestidad, la fidelidad… A este respecto, merece la pena recordar las ‘bienaventuranzas del político’: Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel. Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad. Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés. Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente. Bienaventurado el político que realiza la unidad. Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical. Bienaventurado el político que sabe escuchar. Bienaventurado el político que no tiene miedo.”

               Después de enumera los vicios de la mala política, el papa habla también de “la buena política (que) promueve la participación de los jóvenes y la confianza en el otro. Cuando el ejercicio del poder político apunta únicamente a proteger los intereses de ciertos individuos privilegiados, el futuro está en peligro y los jóvenes pueden sentirse tentados por la desconfianza, porque se ven condenados a quedar al margen de la sociedad, sin la posibilidad de participar en un proyecto para el futuro… Cada uno puede aportar su propia piedra para la construcción de la casa común. La auténtica vida política, fundada en el derecho y en un diálogo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicción de que cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales.”

               Termina el papa su mensaje con la invitación a “recurrir siempre al espíritu del Magníficat que María canta en nombre de todos los hombres: «El Todopoderoso hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes».”

               Sobre este compromiso político de la fe, también podemos recordar el mensaje del papa en Bolivia, en 2015, cuando se encontró con las Organizaciones populares: “Hablamos de la necesidad de un cambio, un cambio de estructuras, para que la vida sea digna… La política está fundamentalmente en manos de los pueblos… Las «3-T»: Tierra, Techo y Trabajo para todos son un proyecto-puente de los pueblos. ¡Rebélense contra la tiranía del dinero! ¡Sean solidarios! ¡Revitalicen la democracia! ¡Sean austeros! ¡Huyan de la corrupción!”. El papa retoma esta misma temática en 2016, cuando califica al sistema capitalista de “terrorista” … que debe ser “cambiado”.

               Las palabras del papa son un desafío para los cristianos y para ‘los hombres y mujeres de buena voluntad’. ¡Sepamos, en estas elecciones, escuchar esta voz del papa y aportar nuestro granito de arena para un Ecuador mejor!

martes, 13 de junio de 2023

Fidel Castro, estudiante jesuita que marcó el final del siglo XX.


Date: lun, 12 jun 2023 

Fidel Castro, estudiante jesuita que marcó el final del siglo XX. 



Con la muerte de Fidel Castro se terminan las utopías que nutrieron a más de una generación.


La formación jesuita hizo de Fidel Castro un hombre que buscó lo mejor para la sociedad.


Dra. Ivonne Acuña Murillo. Académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.


Ibero. Mx. Dic. 2016. La muerte de Fidel Alejandro Castro Ruz, mejor conocido en el mundo como Fidel Castro, el pasado 25 de noviembre, ha llevado a varios analistas a afirmar que este hecho marca el final del siglo XX.


Puede sonar exagerado para quienes nacieron en las últimas décadas de ese siglo o a inicios del XXI, sin embargo, efectivamente puede sostenerse, con algo de nostalgia, que con él se terminan las utopías que nutrieron a más de una generación.


El sueño ilustrado, fomentado principalmente por el materialismo histórico, corriente teórica inaugurada por el pensador y activista político alemán Karl Marx, de acuerdo con la cual la humanidad estaba en ruta hacia el final de la historia, después de haber pasado por cuatro etapas previas: el comunismo primitivo, el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, tiene en Castro Ruz al último de sus exponentes.


Último, porque a pesar de que otros países como China o Corea del Norte se mantengan bajo regímenes comunistas, sus actuales dirigentes no fueron los constructores de dichos proyectos.


Fidel, por su parte, encabezó, ganó y lideró por cerca de sesenta años la revolución que llevó a Cuba a colocarse como ejemplo de la igualdad, la educación, el deporte, el arte, la medicina, la resistencia ante el embate político y económico de la primera potencia a nivel mundial, Estados Unidos.


Más allá de sus logros y fracasos, de las acusaciones fundadas de haber establecido un gobierno dictatorial en Cuba, del amor, el agradecimiento y la tristeza o el odio, el reproche y la alegría que acompañan su muerte, Fidel le dio nombre y rostro a la esperanza por lograr un mundo mejor. Aquel que Marx pensara como la etapa última de su filosofía de la historia, un mundo sin clases sociales, donde a la gente se le daría en función de su necesidad y no de su capacidad, donde no habría desigualdad, hambre, ignorancia, desamparo.


Esa utopía acompañó a varias generaciones del siglo XX, las cuales crecieron a la vista de un futuro sin incertidumbre, con la seguridad de que una vida mejor para todos y todas era posible. 


Y ¿qué tienen que ver Fidel y la Revolución cubana con el hecho de que Castro haya recibido parte de su formación en un colegio jesuita, el de Dolores? A simple vista podría parecer que nada pues, al menos en teoría, los jesuitas no van por el mundo desencadenando revoluciones. Aunque pensándolo bien tal vez sí: revoluciones de conciencia. 


Si la educación jesuita tiene como objetivo principal el crecimiento de la persona y su transformación, como afirmó el padre Adolfo Nicolás, en Gijón, el 8 de mayo de 2013, vaya que Fidel creció y se transformó. Al revisar su biografía se encuentran frases como "con los jesuitas, rápidamente se destacó por su capacidad de oratoria y su rebeldía". Es de suponer entonces que los jesuitas, fieles a su convicción, guiaron a su pupilo en la reafirmación de su carácter y en el perfeccionamiento de sus capacidades y habilidades.


Con seguridad también modularon su rebeldía y le dieron las herramientas para aprender a discernir los mejores caminos para lograr sus objetivos, no tanto personales, sino sociales. Fidel buscó entonces la mejor forma de hacer arribar a sus connacionales a una etapa superior, a derribar las barreras que los mantenían bajo el yugo de Fulgencio Batista, quien tenía a la gran mayoría de las y los cubanos sumidos en la pobreza, la enfermedad y la ignorancia. 


Males que Fidel atacó una vez llegado al poder de la Isla, a pesar de lo cual no pudo llevar a Cuba al éxito económico toda vez que el bloqueo impuesto por Estados Unidos, por más de 50 años, tuvo como objetivo boicotear lo que pudo convertirse en el modelo más exitoso de socialismo en el mundo, demostrando con ello que una forma de organización económica y política, diferente al capitalismo, era no sólo posible sino deseable. El contagio entonces hubiera sido mayor y la Revolución cubana hubiera sido exportada a muchos más países. 


Fidel conjuntó el materialismo histórico, en un segundo momento, después de discernir que un régimen democrático no alcanzaría para frenar la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de Cuba, con la costumbre jesuita de reflexionar sobre la mejor estrategia para lograr los objetivos fijados. Es así que, con un claro pragmatismo político, Castro concluyó que lo mejor sería declararse marxista-leninista, establecer el socialismo en Cuba y aliarse al otro poderoso de la Guerra Fría, la Unión Soviética.


Una atenta revisión de la primera etapa de la Revolución cubana, su contexto histórico y  las decisiones que Castro fue tomando desde que decidió derrocar a Batista, permitiría corroborar esta hipótesis.

 

 

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