viernes, 30 de agosto de 2019

[ppierre] “CAMBIARON MI CANCIÓN” (28 de ago. de 2019)

“CAMBIARON MI CANCIÓN”
Pedro Pierre

28 de ago. de 2019 
Saludos y Artículo de esta semana


Es el título de una canción que acabo de escuchar: No la conocía ni su cantante… Es una protesta por el maltrato que se está dando a la naturaleza, a los animales, a las personas: un crimen de lesa naturaleza, una inhumanidad en el trato de los bosques, los ríos, el aire…. los pobres. Volvía a protestar porque en las redes sociales habían ‘clonado’ su canción: sobre la música habían puesto otras palabras que poco tenían que ver con el texto original. ¡Cuánta gente mala para ‘cambiarle su canción’!

¿No será también lo que nos pasa a nosotras y nosotros? A veces se nos malinterpreta porque no gusta lo que decimos y nos hacen decir lo que no hemos expresado. Se nos cataloga de equivocados porque no se quiere escuchar temas que hacen pensar, que cuestionan una manera de vivir, que denuncian actitudes injustas… ‘Nos cambian la canción’, para que sea más apetecible y favorable a intereses materiales, políticos y financieros.

Ahora las falsas noticias se han hecho un inmenso negocio. Hay innumerables empresas que se han especializado en ofrecer sus servicios para lanzar mentiras, hechos inexistentes, reflexiones erróneas, informaciones inventadas, meditaciones religiosas de mala fe… Leemos este conjunto de engaños que llegan gratuitamente y muy bien presentados a nuestros celulares; muchas veces los creemos porque saben lo que nos gusta y no nos gusta, porque justifican nuestros vicios y maldades… Nos cambian la verdad haciéndonos creer en la belleza y bondad de la mentira y la maldad. ‘Nos cambiaron la canción’…

Eso pasa a las parejas: se prometen amor eterno haciendo corazones enlazados por flechazos amorosos. Lo certifican tanto ante la autoridad civil como en el altar: “Te amaré por siempre en las buenas y en las malas: hoy más que ayer y menos que mañana”. Pasan los años: los egoísmos, las infidelidades y el machismo relegan estas promesas en un sueño que se vuelve pesadilla. Son las mujeres que se quejan que ‘se les cambió la canción’.

Cada vez más jóvenes están asustados por la destrucción inmisericorde de la naturaleza, los suelos, el agua, las especies vegetales y animales, la Amazonía y la convivencia humana. La propaganda les presenta una vida paradisíaca cuando la realidad muy diferente, en particular por la falta de empleo y la marginación. A ellos también se les ‘cambió la canción’.

Así nos manipulan haciéndonos creer falsedades, haciéndonos caer en actitudes que son dañinas… Los entendidos dicen que de esta manera se eligió a Trump en Estados Unidos y Bolsonaro en Brasil. Estas manipulaciones de masas se dan en les redes sociales gracias a su ampliación por los grandes medios de comunicación escrita y televisiva.

‘Cambiaron mi canción’ se puede decir también del actual gobierno que se eligió para continuar la Revolución Ciudadana corrigiendo sus errores, y nos encontramos gobernados por partidos y gentes de derecha y extrema derecha que habían perdido las elecciones.

¿No estará pasando lo mismo con Jesucristo? Vino para hacer realidad el Reino de Dios, o sea, la fraternidad universal y la justicia en nombre de Dios. Envió a sus seguidores para continuar esta misión. Hoy los ministros de nuestras iglesias, en su inmensa mayoría, se pasan todo el tiempo celebrando misas y sacramentos con gentes que poco o nada tienen que ver con el Reino de Dios. Al papa Francisco que nos ayuda a volver a Jesús y al Reino, lo están calumniando de hereje y anticristo… A Jesucristo también, ‘le cambiaron la canción’…

Y nosotras y nosotros, ¿hemos escuchado nuestra canción interior que en definitivo es nuestro sueño de vida, amor y felicidad? ¿Hemos dejado expresar la fuerza y la grandeza que nos habitan? ¿Nos hemos sentido identificados con compromisos que engrandecen la vida, embellecen el amor, cuidan de nuestra casa común, comulgan con el misterio profundo del universo…? Todo un sistema pernicioso tiene otros intereses: hacer a los ricos más ricos a costa de los pobres más pobres. Nos empobrecen el corazón, nos engañan la mente, y ganan millones de millones en sus robos, saqueos y corrupción. Muy lejos está nuestra canción de los 20 años, nuestros sueños de años juveniles, nuestros ideales jóvenes…

Entonces: A volver a la música primera y a las palabras originales, para que no se nos esfume la vida y pase el tiempo perdiéndolo. Juntemos sueños imposibles, grandes ideales, verdades eternas, para que muchos se puedan hacer realidad, lejos de una existencia tibia y sin sabor. Abriéndonos a todas las espiritualidades, en particular indígenas y negras, y escuchando el grito-canción de la Tierra y de todos los que sufren, construyamos la fraternidad sin frontera.

Fraternalmente.
Pedro Pierre.

viernes, 5 de julio de 2019

[boff] La Resurrección como una revolución en la evolución. Entrevista con Leonardo Boff

La Resurrección como una revolución en la evolución. Entrevista con Leonardo Boff

05 de Abril de 2018
[IHU On Line | Traducción: Mª José Gavito Milano]

En la siguiente entrevista del 27 de marzo de 2018, Boff explica que “la Resurrección es la concreción de la utopía predicada por Jesús, el Reino de Dios que implica la superación de morir y de la muerte”. Pero ¿cómo comprenderlo dejando de lado pruebas (científicas) concretas? Es ahí donde, según el teólogo, se inscribe como alternativa la narrativa mítica. “El mejor camino es elaborar narrativas y proyectar mitos que, en el sentido moderno del término, son un medio de expresar lo indecible. El mito no inventa el hecho, le da una forma para que podamos comprenderlo”, explica.
Lea la entrevista completa.
IHU On-Line – ¿En qué medida la Modernidad perturba el entendimiento pleno del concepto de Resurrección?
Leonardo Boff – No veo que la Modernidad tenga interés en el tema de la Resurrección, no los autores que conozco. Sí se preocupan por el tema de la muerte. Por otro lado, si tenemos un concepto más profundo del ser humano, ahí sí apunta el tema de la Resurrección. Si aceptamos que el ser humano es un proyecto infinito y está devorado por un deseo que no conoce límites, como Aristóteles y Freud reconocieron, ahí se plantea la pregunta: ¿cuál es el objeto adecuado a su impulso infinito y al oscuro objeto de su deseo infinito?
Sólo un infinito sacia nuestra sed de infinito, sólo una vida que es eterna hace descansar el deseo. Es la famosa experiencia agustiniana del “cor inquietum” que sólo descansa cuando encuentra a Dios. El sentido de la vida es más vida, es la plenitud de la vida. Es lo que los cristianos llamamos Resurrección.
IHU On-Line – ¿En qué consiste el “resucitar” según la Teología y la Antropología?
Leonardo Boff – La Resurrección no puede ser identificada con la reanimación de un cadáver como el de Lázaro que, finalmente, acabó muriendo. La resurrección es la irrupción del “novissimus Adam” de San Pablo (1Cor 15,45). Es decir, es la completa realización de todas las incontables virtualidades presentes en el ser humano. Si es un proyecto infinito, la Resurrección representa el momento en que estas virtualidades llegan a su plena floración.
IHU On-Line – ¿Cuáles son los límites de buscar la Resurrección como un dato histórico? ¿Y de qué forma la lectura mítica puede ampliar el entendimiento acerca de la Resurrección?
Leonardo Boff – Nadie vio la resurrección de Jesús. Tenemos sólo testimonios de personas a las que se dejó ver y algunas señales como el sepulcro vacío y sus vestiduras. Por lo tanto, no es un hecho histórico susceptible de ser detectado por una cámara o por la televisión. Es un hecho que sucedió en Jesús, accesible por la fe en los testimonios.
Este evento no pertenece al mundo del bios, de la vida biológica que siempre termina en la muerte. Por eso los textos juiciosamente hablan de Zoé, que significa una vida eterna. Tampoco dicen: hemos visto al Señor, sino: Él se dejó ver (óphte en griego, aoristo pasivo de oráo ver). La iniciativa parte de Jesús y no de los apóstoles, a los que les permite verlo. Podríamos decir que la Resurrección es la concreción de la utopía predicada por Jesús, el Reino de Dios, que implica la superación de la muerte y el morir. No sin razón Orígenes, uno de los más geniales teólogos cristianos del norte de Egipto en el siglo III, denomina la resurrección como la autobasilea tou Christou: la autorrealización del Reino en Cristo.
Cuando las realidades son demasiado grandes, nos faltan conceptos y palabras. El mejor camino es elaborar narrativas y proyectar mitos que en el sentido moderno del término (en C.G. Jung y en los antropólogos) son un medio de expresar lo indecible. El mito no inventa el hecho, le da una forma que podamos comprender. En esa línea se debería pensar la resurrección de Jesús. Antropológicamente es fecunda, pues se encuentra con lo que de utópico e infinito discernimos en el ser humano.
IHU On-Line – Muchos estudiosos sostienen que la Resurrección de Cristo es la victoria de la vida sobre la muerte. ¿Cómo podemos comprender tal perspectiva?
Leonardo Boff – La vida está llamada a la vida y no a la muerte, aun cuando sabemos que un día vamos a morir. Este es el anhelo fundamental del ser humano, no sólo vivir mucho, sino, como señalaba Nietzsche, vivir eternamente. En ese sentido, la Resurrección representa un tipo de vida tan plena que en ella no penetra la muerte. Pero para eso, ella necesita transfigurarse, es decir, realizar totalmente al ser humano en sus infinitas posibilidades. No vivimos para morir, como dirían los existencialistas. Morimos para resucitar. Don Pedro Casaldáliga lo formuló bien: la alternativa cristiana es o vida o resurrección.
IHU On-Line – ¿Es posible afirmar que el Dios vivo en el Cristo sólo se revela plenamente en la Resurrección? ¿Por qué?
Leonardo Boff – Mientras estaba entre nosotros, Jesús participaba de todo tipo de limitaciones e incluso achaques de la existencia humana. Es lo que está implícito en la encarnación. El autor de la Epístola a los Hebreos es muy concreto: “entre súplicas, clamores y lágrimas se dirigió a aquel que lo podía salvar de la muerte… y aprendió a obedecer por medio de los sufrimientos” (Hb 5,7-8). Más adelante dice que él “es el general de la fe” (12,2). La Resurrección es la superación de esta situación carnal y el paso a la situación “espiritual” (del Espíritu de vida). Aquí Dios se revela como el Dios que hace de un muerto, un vivo y de un vivo el “novísimo Adán”. Se da la plena revelación del Dios vivo que quiere la vida y que en el libro de la Sabiduría se revela como “el apasionado amante de la vida” (Sb 11,24).
IHU On-Line – ¿En qué consiste la idea de “resurrección de la carne” y de qué forma se articula con la perspectiva del sepulcro vacío, tan detalladamente descrito en la narrativa de Marcos?
Leonardo Boff – “Carne”, bíblicamente, significa la situación humana frágil, enfermiza, mortal. Esta situación fue totalmente transmutada por la Resurrección. Pablo lo dice claramente: “se siembra un cuerpo vital y se resucita un cuerpo espiritual” (1Cor 15,44). Yo sostengo la tesis, aceptada por muchos, de que las apariciones al final del evangelio de Marcos serían un añadido posterior, un pequeño resumen de las apariciones. El Marcos original no tendría nada de eso. Jesús termina diciendo “a los discípulos y a Pedro que Él (Jesús) los precederá en Galilea. Allí me veréis como os dije” (Mc 16,7).
Con eso quiero decir que Jesús no se ha manifestado aún de forma plena. Todos estamos en camino a Galilea (el término de la historia) para verlo entonces cara a cara. Me parece que así se entiende mejor la historia humana, porque a pesar de la Resurrección de Cristo en verdad nada ha cambiado, pues campa la muerte y la violencia en el mundo. En la esperanza caminamos hacia la Galilea de la resurrección. El mismo Jesús está en proceso de resurrección, pues sus hermanos y hermanas, que somos nosotros, aún no han resucitado ni el universo que le pertenece ha alcanzado su plenitud. Está todavía en fase de cosmogénesis. Cuando todo se complete, entonces, Jesús y su comunidad habrán finalmente resucitado. Aquí caben las palabras de Ernst Bloch: “el génesis está al final y no al principio”.
IHU Online – Usted dice que la Resurrección representa “una revolución en la evolución”. Me gustaría que detallara esa perspectiva.
Leonardo Boff – La moderna cosmología afirma unánimemente que el estado del universo no es la estabilidad, sino la movilidad. Todo se está expandiendo, completándose y autocreando. La evolución permite que las virtualidades latentes dentro del universo conozcan emergencias, puedan irrumpir bajo las formas más diferentes. En este sentido, el universo no está todavía listo. En vez de hablar de cosmología, deberíamos hablar de cosmogénesis, la lenta y progresiva génesis de todas las cosas.
Cuando digo, siguiendo a Jürgen Moltmann, que la Resurrección es una revolución en la evolución, quiero decir que la Resurrección es una pequeña anticipación del fin bueno de la creación, como si el término de la evolución se anticipase y nos mostrara en pequeño lo que nos está preparado. Eso es una revolución dentro de la evolución que aún continúa y sigue su curso.
IHU On-Line – ¿De qué forma el panenteísmo puede contribuir al entendimiento de la Resurrección en nuestro tiempo?
Leonardo Boff – La expresión panenteísmo fue creada en el siglo XIX por un teólogo protestante de nombre Krause. Y no tiene nada que ver con el panteísmo. Él quiere decir lo que la teología antigua y clásica enseñaba y todavía enseña con la expresión “pericóresis” (la intro y retro relación de todo con todo) o “circumincesión”. Primero se aplicaba a la relación de la creación con el Creador: ambos están de tal manera imbricados que uno no puede ser entendido sin el otro. Después se aplicó a la cristología y a la doctrina trinitaria. Las tres divinas Personas están tan íntimamente relacionadas que una siempre implica a la otra y así eternamente.
Panenteísmo significa, entonces, que Dios está en todo y todo está en Dios, guardadas las diferencias entre criatura y Creador. No se trata de panteísmo según el cual todo es indistintamente Dios. El propio Voltaire mostró el absurdo filosófico que tal afirmación comporta. El panenteísmo guarda las diferencias, pero revela cómo ambos están presentes el uno en el otro y no pueden ser pensados separadamente. Esta comprensión puede generar una mística como la de Pierre Teilhard de Chardin o la de San Francisco de Asís, que conseguían ver a Dios en todas y en cualquiera de las realidades.
El Cristo cósmico de las epístolas de San Pablo y de la introducción del evangelio de San Juan nos da la perspectiva del “pléroma”, es decir, de la universalidad de la presencia del Resucitado en todas las cosas. Es célebre el dicho 77 del evangelio apócrifo de Santo Tomás, al que grandes nombres de la exégesis como Joaquim Jeremías y otros confieren gran autoridad, pues parece haber salido de la boca del Resucitado: “Yo soy la Luz del mundo. Todo salió de mí y todo vuelve a mí. Raja la leña y estoy dentro de ella, levanta la piedra y estoy debajo de ella, porque estaré con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos. Levantar una piedra cuesta y rajar la leña es duro. Incluso estos quehaceres comunes contienen la presencia del Resucitado.
IHU On-Line – ¿Cómo puede la vuelta a la experiencia de la Resurrección de Cristo inspirar a la humanidad de nuestro tiempo a superar sus dilemas?
Leonardo Boff – Tal vez este pequeño cuento del área de la ecología que se encuentra en mi libro Ecología: grito de la Tierra – grito de los pobres (307) pueda responder a esta pregunta: «En cierta ocasión un anciano y santo monje fue visitado en sueños por el Resucitado. Este, el Resucitado, lo invitó a pasear por el jardín. El monje accedió con entusiasmo y lleno de curiosidad. Después de caminar largo tiempo dando vueltas por el sendero del jardín como hacen aún hoy los monjes después del almuerzo, el santo y anciano religioso se atrevió a preguntar: “Señor, cuando andabas por los caminos de Palestina, una vez dijiste que un día volverías con toda tu pompa y gloria, ¡pero esa vuelta se está demorando mucho!”. Tras unos momentos de silencio que parecían una eternidad, el Resucitado respondió: “mi querido hermanito: cuando mi presencia en el universo y en la naturaleza sea evidente; cuando mi presencia en tu piel y en tu corazón sea tan real como mi presencia aquí y ahora; cuando esta conciencia se vuelva cuerpo y sangre en ti hasta el punto de no pensar más en ello; cuando estés tan lleno de esta verdad que ya no necesites preguntar con curiosidad, entonces mi querido hermano habré regresado con toda mi pompa y gloria”».
Más no se necesita decir: el Resucitado está entre nosotros sólo en las fimbrias del misterio; quien crea y sea sensible percibirá su presencia.

viernes, 17 de mayo de 2019

Arzobispo de Monterrey será responsable de los asuntos económicos del CELAM

Arzobispo de Monterrey será responsable de los asuntos económicos del CELAM

POSTED ON MAYO 17, 2019 BY 

  • La XXXVII Asamblea de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano reúne a más de 70 personas entre los que figuran los presidentes de las Conferencias Episcopales de los países de América Latina y el Caribe.
En el marco de la XXXVII Asamblea General Ordinaria de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM) se efectuaron las elecciones para la renovación de los cargos de la presidencia del organismo episcopal. Corresponderá dirigir el Consejo de Asuntos Económicos al arzbispo de Monterrey y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. Rogelio Cabrera López.
De acuerdo con los estatutos del CELAM, este Consejo forma parte de las oficinas constitutivas del organismo de obispos. De naturaleza administrativa, tiene por objetivo velar por el patrimonio con todas las atribuciones y responsabilidades que su oficio requiere y de conformidad con las normas canónicas pertinentes.
Entre las principales responsabilidades del arzobispo de Monterrey, serán la de formular los presupuestos generales anuales del CELAM además de cuidar el desarrollo y la ejecución del presupuesto y la aplicación de la normatividad eclesiástica y civil.
Le corresponderá la revisión de los libros de contabilidad además de la presentación de los informes económicos de períodos anteriores. La dirección del Consejo, en el cuatrienio anterior 2015-2019, correspondió al cardenal José Luis Lacunza Maestrojuan, obispo de David, Panamá. Rogelio Cabrera López asumirá las responsabilidades económicas para el cuatrienio 2019-2023. La principal fuente de ingresos del CELAM, según sus disposiciones internas, son las cuotas de las Conferencias Episcopales mismas que contribuyen en la medida de sus posibilidades al sostenimiento de los servicios prestados por el organismo de obispos latinoamericanos.
De igual forma fue electo presidente del CELAM, el arzobispo de Trujillo, Perú, el franciscano Héctor Miguel Cabrejos Vidarte (1948) quien es pastor de ese arzobispado desde 1999. Sucede en el cargo al cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia.
La secretaría recayó en el actual auxiliar de Cali, Colombia, Mons. Juan Carlos Cárdenas Toro sucediendo al mexicano Juan Espinoza Jiménez, obispo auxiliar de Morelia. También se renovaron las dos vicepresidencias que serán desempeñadas por el arzobispo de Sao Paolo, Mons. Odilio Pedro Scherer y al cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo de Managua.
Después de la asamblea ordinaria donde se renovaron los cargos, el CELAM tendrá la responsabilidad de realizar un Plan Global cuatrienal de trabajo en cumplimiento de los encargos, directrices y otras conclusiones de la Asamblea Ordinaria.
De acuerdo con la información de prensa, la XXXVII asamblea está integrada por más de 70 personas entre los que figuran los presidentes de las Conferencias Episcopales de los países de América Latina y el Caribe, un delegado de cada uno de los episcopados, los integrantes de la presidencia del CELAM y los presidentes de los departamentos y responsables de los centros adscritos a su labor pastoral. La Asamblea General Ordinaria se realiza del 13 al 18 de mayo en Tegucigalpa, Honduras.
Desde este blog deseamos a Mons. Cabrera López un fecundo ministerio de servicio para bien de la Iglesia que peregrina en Latinoamérica. Enhorabuena!
Con Información de Religión Digital/Guillermo Gannini

martes, 7 de mayo de 2019

[boff] Ecología en fragmentos: todo está relacionado con todo (20190505)

Ecología en fragmentos: todo está relacionado con todo

 La ecología se ha transformado en el contexto general de todos los problemas, proyectos oficiales y privados. A ella está ligado el futuro de nuestro planeta y de nuestra civilización. De donde se deriva su importancia ineludible. O cambiamos de manera de habitar la Casa Común o podemos conocer situaciones ecológicas y sociales dramáticas, dentro de no mucho tiempo. Aquí van fragmentos de un discurso ecológico, parte de un Todo más grande y vasto.
1. La irracionalidad de nuestro estilo de vivir
El modelo de sociedad y el sentido de la vida que los seres humanos han proyectado para sí, por lo menos en los últimos 400 años, están en crisis.
Este modelo nos hacía creer que lo importante es acumular gran número de medios de vida, de riqueza material, de bienes y servicios a fin de poder disfrutar de nuestro corto paso por este planeta.
Para realizar este propósito nos ayudan la ciencia que conoce los mecanismos de la naturaleza y la técnica que hace intervenciones en ella para beneficio humano. Se ha procurado hacer eso con la máxima velocidad posible.
En definitiva, se busca el máximo beneficio con el mínimo de inversión y en el tiempo más breve posible.
El ser humano, en esta práctica cultural, se entiende como un ser sobre las cosas, disponiendo de ellas a su gusto, nunca como alguien que está con las cosas, conviviendo con ellas como miembro de una comunidad mayor, planetaria y cósmica.
El efecto final y triste, solamente ahora visible de forma innegable, es el que se expresa en esta frase atribuida a Gandhi: “la Tierra es suficiente para todos, pero no para los consumistas”.
Nuestro modelo civilizatorio es tan absurdo que, si los beneficios acumulados por los países ricos se generalizaran a los demás países, necesitaríamos otras cuatro Tierras iguales a la que tenemos.
Ello muestra la irracionalidad que este modo de vivir implica. Por eso el Papa Francisco en su encíclica “sobre el cuidado de la Casa Común” pide una radical conversión ecológica y un consumo sobrio y solidario.
2. La naturaleza es maestra
En momentos de crisis civilizatoria como nuestra es imperioso consultar a la fuente originaria de todo: la naturaleza, la gran maestra. ¿Qué nos enseña?
Ella nos enseña que la ley básica de la naturaleza, del universo y de la vida no es la competición, que divide y excluye, sino la cooperación, que suma e incluye.
Todas las energías, todos los elementos, todos los seres vivos, desde las bacterias y los virus hasta los seres más complejos, estamos todos inter-retro-relacionados y, por eso, somos interdependientes. Uno coopera con el otro para vivir.
Una red de conexiones nos envuelve por todos los lados, haciéndonos seres cooperativos y solidarios. Queramos o no, esta es la ley de la naturaleza y del universo. Y gracias a esta red de interdependencias hemos llegado hasta aquí.
Esa suma de energías y de conexiones nos ayuda a salir de las crisis y a fundar un nuevo ensayo civilizatorio. Pero nos preguntamos: ¿somos suficientemente sabios para hacer frente a situaciones críticas y responder a los nuevos desafíos?
3. Todo está relacionado con todo
La realidad que nos rodea y de la cual somos parte no debe ser pensada como una máquina sino como un organismo vivo, no como constituida de partes estancas, sino como sistemas abiertos, formando redes de relaciones.
En cada ser y en el universo entero prevalecen dos tendencias básicas: una es la de autoafirmarse individualmente y otra la de integrarse en un todo mayor. Si no se autoafirma corre el riesgo de desaparecer. Si no se integra en un todo mayor, corta la fuente de energía, se debilita y puede también desaparecer. Es importante equilibrar estas dos tendencias. En caso contrario caemos en el individualismo más feroz –la autoafirmación– o en el colectivismo más homogeneizador – la integración en el todo. Por eso siempre tenemos que ir y venir de las partes al todo, de los objetos a las redes, de las estructuras a los procesos, de las posiciones a las relaciones.
La naturaleza es, pues, siempre co-creativa, co-participativa, ligada y re-ligada a todo y a todos y principalmente a la Fuente Originaria de donde se originan todos los seres.
4. Desde el comienzo está presente el fin
El fin está ya presente en el comienzo. Cuando los primeros elementos materiales después del big bang empezaron a formarse y a vibrar juntos, ahí se anunciaba ya un fin: el surgimiento del universo, uno y diverso, ordenado y caótico, la aparición de la vida y el irrumpir de la conciencia.
Todo se movió y se interconectó para dar inicio a la gestación de un cielo futuro, que empezó ya aquí abajo, como una semillita, y fue creciendo y creciendo hasta acabar de nacer en la consumación de los tiempos. Ese cielo, desde el comienzo, es el propio universo y la humanidad llegados a su plenitud y consumación.
No hay cielo sin Tierra, ni Tierra sin cielo.
Si es así, en lugar de hablar de fin del mundo, deberíamos hablar de un futuro del mundo, de la Tierra y de la Humanidad que entonces serán el cielo de todos y de todo. 

viernes, 26 de abril de 2019

El triunfo de las luchas por la vida (pedro pierre)

El triunfo de las luchas por la vida

22 de Abril de 2019
[Por: Pedro Pierre]

Ya terminó la Semana santa. ¿Olvidaremos su mensaje principal? El triunfo de la lucha por la vida y la fraternidad. Esa fue la misión que Jesús de Nazaret llevó hasta el extremo en sólo 3 años de dedicación a tiempo completo. Todo el cosmos es expresión de vida amorosa que no deja de desplegarse porque la creación sigue en marcha: lo vemos ahora con las fotos de los satélites que recorren el espacio. Acabo de escuchar en redes sociales una señora de 92 años que dice: “Se ha dejado de luchar, por eso estamos en lo que estamos… Nada tenemos heredado para siempre… Se tiene lo que se defiende”. Algo parecido dice Bertold Brecht: “No debes tener lo que no estás dispuesto a defender”. ¿Nos sorprenden estas 2 personas? Jesús decía lo mismo: “Sólo los valientes entran en el Reino de Dios”, es decir, sólo los valientes tienen vida plena y llena de fraternidad y alegría porque luchan por ellas. El infierno es para los cobardes, los individualistas y los indiferentes. 
Estamos salvados cuando entramos en esta lucha por la vida y la fraternidad. Si no vivimos para eso, estamos perdidos y bien perdidos. Y eso vale para cristianos y ateos. Se pierden los que trabajan por tener más y más dinero; se pierden los corruptos; se pierden los sinvergüenzas que hacen leyes por su interés personal o gremial; se pierden los jueces que tuercen las leyes para condenar al inocente; se pierden los que mienten descaradamente con la complicidad de los medios de comunicación; se pierden los ladrones de corbatas… Eso es el infierno… que nos hacen padecer.
También se pierden los indiferentes a la maldad, los pasivos frente a las injusticias, los conformes con la desigualdad social, los que aplauden a los malvados, los que se suben a la camioneta de los corruptos, los quejosos que nunca mueven ni el dedito, los que se valen del desconocimiento de los demás, los envidiosos incapaces de luchar por su dignidad… Eso es el infierno.
Jesús de Nazaret vino por hace acontecer el Reino de Dios: eso fue su misión. Por su vida y su muerte hizo reinar a Dios en este mundo y Dios reina cuando hay vida, amor, justicia, armonía con la naturaleza, comunión el Misterio del universo. Desde el emperador Constantino, y hasta antes, se creyó que la religión con su clero, sus leyes, sus cultos, sus lugares santos, sus libros sagrados… eran la manera de hacer presente el Reino de Dios. Y vemos ahora el resultado: pedofilia e iglesias que se van vaciando. Hay que volver a los orígenes de las religiones y del cristianismo tal como lo vivieron Jesús y las primeras comunidades cristianas. “El Reino es lo único absoluto” dijo el papa Pablo VI en 1975, repitiendo la frase de Jesús: “Busquen primero el Reino de Dios; el resto vendrá por añadidura”. ¡A salir de dónde nos hemos extraviado! Entonces la moral y la obsesión de la sexualidad pasarán a un segundo lugar, es decir, al servicio del Reino: todo debe estar al servicio del Reino.
Están desapareciendo las religiones pero no desaparecerán los que luchan por la vida y por la fraternidad. También muchos luchan y lucharán para que sigan vivas las ruinas religiosas, cultivando sus cementerios como paraísos perdidos… y cuántos más los irán siguiendo en su ceguera, complicidad y egoísmo.
La Semana santa nos despierta a la realidad, pero preferimos la cobardía de los apóstoles, la traición de Pedro y la soberbia de Poncio Pilato: ‘¿Qué es la verdad?’, sin querer escuchar la respuesta de Jesús: “He venido por la verdad”. La verdad de Jesús fue hacerse hombre pobre con los pobres, profeta itinerante, Mesías del Reino, dedicándose a construir el Reino con los pobres y desde ellos, hasta las últimas consecuencias. Esa fue la lucha de Jesús: por la vida y la fraternidad. Por eso lo asesinaron como vil delincuente que ‘alborotaba a las gentes’, desestabilizaba los poderes: el religioso de los judíos y el militar de los romanos. Hoy, ¿dónde nos ubicamos? ¿con quienes nos identificamos? ¿a quiénes defendemos consciente e inconscientemente? También hay que decir ¡cuántos siguen hoy el camino de Jesús y son perseguidos y asesinados como él! Y nosotros, los cristianos en particular, ¿con quienes nos  cuánto complicidad nuestra con ellos?
Despertemos, levantémonos, luchemos tal como nos invitó Ricardo Patiño el año pasado a ‘luchar combativa, pacífica y colectivamente’, tal como consta en la Constitución y el Evangelio: “¡Sólo los valientes conquistan el Reino de Dios!”. Eso es ‘resurrección’, o sea, triunfo de las luchas por la vida y la fraternidad.
Imagen: https://asuncionorantes.jimdo.com/espiritualidad-agustiniana/

jueves, 25 de abril de 2019

TERCER ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE TEOLOGÍA EN LA IBERO DE PUEBLA

Inauguración del 'Tercer Encuentro Iberoamericano de Teología' en la Ibero de Puebla

La sinodalidad como estilo y fundamento del pontificado de Francisco

El Rector de la Ibero pide a los teólogos que luchen “por la opción por los pobres y por los jóvenes en la Iglesia”
Carlos María Galli: “El Papa quiere reforzar los aspectos sinodales de la Iglesia”
24.04.2019 | José Manuel Vidal , enviado especial a Puebla

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Cuarenta años después de la célebre Conferencia del CELAM de Puebla (1979), que consagró la opción preferencial por los pobres en la Iglesia, se vuelve a celebrar en la Universidad Iberoamericana de los jesuitas de Angelópolis el 'Tercer encuentro Iberoamericano de Teología', que reúne a un buen ramillete de los mejores teólogos ibero-latino-americanos. Encima de la mesa, el debate sobre la sinodalidad en la Iglesia. El objetivo final, apoyar al Papa Francisco en sus reformas.
El Encuentro consta de dos partes: una reunión privada del grupo de trabajo y un congreso internacional. La reunión de trabajo fue inaugurada por el Rector de la Universidad Iberoamericana de Puebla, el padre Fernando Fernández Font, que dio a la bienvenida a la treintena de teólogas y teólogos presentes y agradeció su presencia.
A su juicio, se trata de un evento que conecta con “la línea por la que también esta luchando nuestra Universidad” y puede contribuir a “renovar la esperanza en una Iglesia, que se ha separado un poco de los principios del Vaticano II”.
 Y el padre Font, terminó su saludo animando a los teólogos presentes a seguir luchando por una Iglesia que luche “por la opción por los pobres y por los jóvenes, que se han retirado de la práctica religiosa” y, por lo tanto, “si no los reincorporamos, perderemos el dinamismo de la Historia”. Y el Rector concluyó deseando un “éxito total al Encuentro” e invitando a “seguir buscando la renovación de la Iglesia desde nuestras respectivas trincheras”.
Colegialidad y sinodalidad
Tras la inauguración oficial, la primera ponencia a cargo de Carlos María Galli, el prestigioso teólogo argentino, miembro de la Comisión Teológica Internacional, que presentó, precisamente, el documento de la citada comisión, titulado 'La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia'.
Un documento que costó sacar del horno de la Comisión y que ha tenido dificultades de recepción, quizás porque es algo novedoso, que transita por categorías que ni siquiera se abordaron en el Concilio y, que, en tiempos de Francisco, están cogiendo cada vez más aire, más consistencia y relevancia en la Iglesia.
Tras explicar las “reticencias” de algunos de los miembros de la Comisión al documento, Carlos María Galli pasó a exponer su estructura, centrada en una “nueva comprensión católica de la colegialidad de los obispos y de la sinodalidad de la Iglesia”.
El documento consta de una introducción y cuatro capítulos. El primero, sitúa “la figura sinodal en el desarrollo histórico de la Revelación transmitida por la Iglesia”. El segundo, esboza una teología de la sinodalidad. El tercero desarrolla “la concreta actuación de la sinodalidad”. Y concluye con el cuarto capítulo, un capítulo pastoral, que “ayuda a pensar la conversión espiritual y pastoral”.
Caminar juntos
Basado en una “teología trinitaria eucarística y pneumatológica”, el documento deja claro que “la Iglesia es nombre de Sínodo y Sínodo es nombre de Iglesia”, porque la Iglesia, como dice San Juan Crisóstomo, “es el nombre que indica caminar juntos”.
Porque, como señalaba Galli “los bautizados somos compañeros de camino del Señor, llamados a ser sujetos activos en la convocación a la santidad y a la misión, porque participamos del único sacerdocio de Cristo”.
Según Galli, el corazón del documento se basa en una terna de propuestas. La primera apunta a la sinodalidad como “estilo peculiar”. La segunda, a que la sinodalidad “incluye las estructuras y los procesos, que expresan la comunión sinodal a nivel institucional”. Y la tercera, a que la sinodalidad “integra la realización de variados acontecimientos o actos, desde un sínodo diocesano hasta un concilio ecuménico”.
Sinodalidad vs clericalismo
El ponente explicitó en varias ocasiones que “el Papa quiere reforzar los aspectos sinodales de la Iglesia”, como plasma en la 'Amoris laetitia'. Una sinodalidad que Francisco plasma en la figura de la “pirámide invertida”, al tiempo que “señala, de modo creciente, la contraposición entre sinodalidad y clericalismo.
Galli concluyó su ponencia invitando a “una sinodalidad misionera de la Iglesia”, que se plasme en “reflejos ecuménicos, pastorales y teológicos”, que camine hacia la “cultura del encuentro” y que lleve a “pensar una teología de la sinodalidad e imaginar caminos para hacer teología sinodalmente”.
"Puebla no relativizó Medellín, lo confirmó"
La siguiente comunicación corrió a cargo de la historiadora de la Iglesia colombiana y laica, Ana María Bidegaín, que disertó sobre 'Experiencias de sinodalidad en la Iglesia latinoamericana', entre las que citó, entre otras, la de Montevideo y la de Santiago de Chile. Experiencias que demuestran la existencia de “un laicado adulto, que se siente parte activa de la Iglesia, que no es sólo contestatario, sino también propositivo”. Como conclusión, la teóloga apostó “por una Iglesia horizontal y que dé mas importancia a la participación de la mujer”.
La siguiente comunicación de la teóloga brasileña, Alzirinha De Souza, abordó 'La fuerza de la colegialidad en las Conferencias del Celam, una ruta histórico-teológica'. Una fuerza que, a juicio de la teóloga, se expresó claramente y sobre todo en Medellín y Puebla, que “revelan el rostro más eminente de las Iglesias de América Latina”.
A pesar de los intentos de domesticación de las conferencias del Celam por parte de la Curia romana, Alzirinha concluyó que “Puebla no relativizó Medellín, sino que lo confirmó”. Y planteó dos preguntas interpeladoras: “¿Cómo reconquistar hoy la colegialidad como fuerza transformadora?” y “¿cómo recuperar la conciencia latinoamericana, que se construyó en Medellín y Puebla?” Tras una larga discusión grupal, muy abierta y sincera, concluyó la sesión de la mañana.

Claudia Vera Noriega
Servicio de Articulación Nacional. CEB México

sábado, 13 de abril de 2019

El Papa Francisco y la Teología de la Liberación

El papa y la Teología de la Liberación
13-09-13

http://www.telam.com.ar/notas/201309/32485-un-reencuentro-con-la-teologia-de-la-liberacion.html


Un reencuentro con la Teología de la Liberación

El reciente encuentro entre el papa Francisco y el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, padre de la corriente que trazó un modo de entender a la Iglesia centrada en los pobres y la desigualdad en América Latina, marca una novedad para el catolicismo, en el marco de los primeros seis meses del nuevo pontificado.

Entre las novedades que se inscriben en los primeros seis meses de pontificado que cumple este viernes el papa Francisco, la audiencia privada que mantuvo horas atrás con el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez constituye un acontecimiento que requiere especial atención.

El religioso es considerado el padre de la Teología de la Liberación, la corriente que en la década de 1970 se inspiró en la profunda desigualdad social de América Latina y trazó un modo de profesar la fe cristiana que tuviera a los pobres como centro de la catequesis, el acercamiento a Dios y el compromiso social de la Iglesia.

Para la Teología de la Liberación, la condición de pobreza debía contemplarse en sentido doble: por un lado, la situación de carencia de recursos a los que eran sometidos millones de habitantes en la región y, por otro, el estado de abandono o despojo frente a Dios de un modo en que sólo Él es capaz de llenar.

Ambas dimensiones son para Gutiérrez el camino en el que debía permanecer la Iglesia en su verdadera opción por los pobres. El camino que conlleva la denuncia por el escándalo de la pobreza y el camino de la “infancia espiritual” en la que se embarca el hombre para ser abarcado totalmente en el amor de Dios.

"El papa argentino Jorge Bergoglio, que eligiera por nombre Francisco, inspirado en la figura del pobre de Asís, recibe al padre de la Teología de la Liberación."

La propuesta, por más cercana que estuviera al Evangelio, no fue adecuadamente recibida en su momento. Muchos de quienes se inspiraron en esta corriente adoptaron la hermenéutica como argumentación política de carácter marxista o bien eligieron la censura y la persecución por contener principios que podían incomodar ocasionalmente a parte de la anquilosada estructura eclesial.

Debió transcurrir mucho tiempo para que las aguas se aquietaran. Para que eso ocurriera influyó la recuperación de la vida democrática en muchos de los países de la región que padecieron dictaduras sangrientas.

Las interpretaciones de esta teología llevadas al extremo fueron oportunamente sancionadas por la Santa Sede en tiempos de Juan Pablo II. Fue precisamente el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, quien se encargó de aplicar esas sanciones a religiosos o laicos que tomaron aquellas ideas y las alejaron del Evangelio.

Sin embargo, fue también el propio Ratzinger quien, ya como papa Benedicto XVI, inició un camino de rehabilitación pública tanto para el propio Gutiérrez como para la Teología de la Liberación, subrayando los aciertos y aportes de aquella corriente que, en definitiva, tuvo el valor de poner sobre la mesa el objeto de desvelo más importante para la institución fundada en Cristo: la dignidad del pobre.

Años después, el papa argentino Jorge Bergoglio, que eligiera por nombre Francisco, inspirado en la figura del pobre de Asís, recibe al padre de la Teología de la Liberación. El encuentro, más allá de las palabras, constituye en sí mismo un camino de reconciliación necesario.

Dos hombres que han marcado profundamente la religiosidad popular de Latinoamérica alcanzan por estas horas una proyección internacional que promete también arrojar algo de esperanza a un mundo donde aún muchas de las conquistas sociales siguen pendientes.


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