martes, 1 de agosto de 2023

Benedicto XVI y la teología de la liberación

FUNDADO EN 1910
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Benedicto XVI bendice a las personas congregadas en Sao Paulo, con motivo de la canonización de Fray Galvao

Benedicto XVI bendice a la multitud congregada en Sao Paulo, con motivo de la canonización de Fray GalvaoGTRES

Benedicto XVI y la teología de la liberación

¿Qué propósito tenía la Instrucción referida a la teología de la liberación? le preguntaron a Benedicto XVI los periodistas durante el vuelo a Brasil, con ocasión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en mayo del 2007

Benedicto XVI, fiel a su lema episcopal, colaborador de la verdad, tuvo durante su pontificado, y antes también, una postura nítida, clara, y al mismo tiempo fraterna, con todas la personas y posiciones teológicas que se apartaban de las verdades de la fe de la Iglesia.
Así fue con el Cardenal Marcel LefebvreHans Küng, Edward SchillebeeckxTissa BalasuriyaCharles Curran y los teólogos de la liberación como Leonardo Boff Jon Sobrino.
Colaborador de la verdad, sin renunciar al diálogo «dirigido a descubrir la verdad», ahí están los encuentros con Habermas, Flores D'Arcais o el diálogo y correspondencia con Piergiorgio Odifredi, publicado ayer, con el título: In camino alla ricerca della veritá. (En camino hacia la búsqueda de la verdad).
La primera declaración formal en cuanto Prefecto de la Doctrina de la Fe respecto de la teología de la liberación se encuentra en la Instrucción: Sobre algunos aspectos del teología de la liberación del año 1984 la que puede ser complementada con la Instrucción: Sobre la Libertad Cristiana y Liberación de 1986.

Tratamos de librarnos de falsos milenarismos, de librarnos también de una mezcla errónea de Iglesia y política, de fe y políticaBenedicto XVI

¿Qué propósito tenía la Instrucción referida a la teología de la liberación? Benedicto XVI, en la entrevista concedida a los periodistas durante el vuelo hacia Brasil, con ocasión de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en mayo del 2007, respondió: «Nosotros, con la Instrucción dada a su tiempo por la Congregación para la doctrina de la fe, tratamos de realizar una labor de discernimiento. Es decir, tratamos de librarnos de falsos milenarismos, de librarnos también de una mezcla errónea de Iglesia y política, de fe y política; y de mostrar la parte específica de la misión de la Iglesia, que consiste precisamente en responder a la sed de Dios y por tanto también educar en las virtudes personales y sociales, que son condición necesaria para hacer que madure el sentido de la legalidad.»
No obstante, en 1983, en el texto Presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación se preguntaba: ¿Qué es propiamente la teología de la liberación? «En una primera aproximación podemos decir: la teología de la liberación pretende dar una nueva interpretación global de lo cristiano; explica el cristianismo como una praxis de la liberación y pretende ser ella misma una introducción a esta praxis. Pero, como según esta teología, toda la realidad es política, así también la liberación es un concepto político, y la introducción a la liberación tiene que ser una introducción a la acción política. «Nada queda fuera del compromiso político. Todo se da con una coloración política».

La Conferencia de Puebla

El Cardenal Ratzinger advierte que el concepto de teología de la liberación, en la acepción restringida a aquellos teólogos que de alguna manera han hecho suya la opción fundamental marxista, solo se comienza a utilizar después de la Conferencia de Puebla,
Ahora bien, para el Cardenal Ratzinger la Teología de la Liberación es un fenómeno universal en tres sentidos:
En primer lugar, «consiste en una nueva forma de comprender y realizar el cristianismo en su totalidad». «Por eso afecta a la teología en su estructura fundamental, y no sólo en sus contenidos particulares. Por eso mismo altera todas las formas de la vida eclesial: la constitución eclesiástica, la liturgia, la catequesis, las opciones morales.»

La teología de la liberación tiene, ciertamente, su centro de gravedad en América Latina; pero no es, de ninguna manera, un fenómeno exclusivamente latinoamericanoCardenal Ratzinger

En segundo lugar, «la teología de la liberación tiene, ciertamente, su centro de gravedad en América Latina; pero no es, de ninguna manera, un fenómeno exclusivamente latinoamericano. No es imaginable sin la influencia decisiva de teólogos europeos y también norteamericanos.»
En tercer lugar, la teología de la liberación traspasa los límites confesionales, «trata de crear, desde su punto de partida, una nueva universalidad, para la cual las separaciones clásicas de las Iglesias deben perder su importancia.»
De acuerdo al Cardenal Ratzinger, algunos de los conceptos fundamentales de la teología de la liberación y que representan una nueva interpretación y contenido del cristianismo los podemos advertir, por ejemplo, en la nueva manera de entender la fe, esperanza y caridad.
Con respecto a la fe, comenta el cardenal, Jon Sobrino dice, por ejemplo: «La experiencia que Jesús tiene de Dios es radicalmente histórica. Su fe se convierte en fidelidad». Sobrino reemplaza la fe por la «fidelidad a la historia» Jesús es fiel a la profunda convicción de que el misterio de la vida de los hombres... es realmente lo último... Aquí se produce aquella fusión entre Dios y la historia que hace posible a Sobrino conservar con respecto a Jesús la fórmula de Calcedonia, pero con un sentido totalmente alterado: se ve cómo los criterios clásicos de la ortodoxia no pueden ser aplicados a esta teología.

Reducción de Jesús al «Jesús histórico»

En este mismo sentido Ignacio Ellacuría, continúa el cardenal, en la portada del libro que trata de este asunto, señala: Sobrino «dice de nuevo que Jesús es Dios, pero agregando inmediatamente que el verdadero Dios es aquel que se revela históricamente y con escándalo en Jesús y en los pobres que continúan su presencia.» La reducción de Jesús, al llamado Jesús histórico.
La esperanza se interpreta como «confianza en el futuro» y como trabajo para el futuro, y con esto se subordina nuevamente a la dominante de la historia de clases.

El «amor» consiste en la «opción por los pobres», es decir, coincide con la opción por la lucha de clases

El «amor» consiste en la «opción por los pobres», es decir, coincide con la opción por la lucha de clases. Frente al «falso universalismo», los teólogos de la liberación subrayan con fuerza la parcialidad de la opción cristiana: tomar partido es, según ellos, condición fundamental para una correcta hermenéutica de los testimonios bíblicos.

La lectura marxista, según Ratzinger

En esto sostiene el cardenal, «pienso que se puede reconocer clarísimamente la mezcla entre una verdad fundamental del cristianismo y una opción fundamental que no es cristiana, lo cual hace aparecer al conjunto como algo seductor. El Sermón de la Montaña es la elección de Dios en favor de los pobres. Pero la interpretación de los pobres desde la dialéctica marxista de la historia y la interpretación de la elección en el sentido de la lucha de clases, representan un salto «eis allo genos» (hacía otro género) en el cual, lo contrario se presenta como idéntico.»
Por otra parte, continúa, «la idea fundamental de la predicación de Jesús es el Reino de Dios. Este concepto está también en el centro de las teologías de la liberación, pero comprendido a la luz de la hermenéutica marxista.
El Reino, según J. Sobrino, no hay que entenderlo espiritual ni universalmente, como una reserva escatológica abstracta. Debe ser comprendido en referencia a un partido y de cara a la praxis.
A este respecto cabe mencionar también una idea fundamental de cierta teología posterior al Concilio que se ha desenvuelto en la misma dirección. Se ha sostenido que, según el Concilio, «se debería superar todo dualismo: cuerpo y alma, natural y sobrenatural, inmanencia y trascendencia, presente y futuro. Después de haber eliminado estos dualismos, no queda sino la posibilidad de trabajar por un reino que se realice en esta historia y en su realidad político-económica.»
La inversión inmanente de los conceptos cristianos por parte de la teología de la liberación, también alcanza a la nueva interpretación sobre la muerte, resurrección, éxodo y eucaristía.

La palabra «Redención» se sustituye generalmente por la palabra «liberación»

«El «Misterio Pascual» se entiende como un símbolo revolucionario, y, por consiguiente, la «Eucaristía» se interpreta como una fiesta de liberación, en el sentido político-mesiánico y de su praxis». La palabra «Redención» se sustituye generalmente por la palabra «liberación», la cual a su vez es entendida, a la luz de la historia y de la lucha de clases, como «proceso de liberación en marcha.»
La teología de la liberación luego de la caída de los socialismos reales, resulta motivo de atención por parte del Cardenal Ratzinger, cuando en el Encuentro con la Comisiones doctrinales de América Latina (Guadalajara, México, 7 de mayo de 1996) leyó un texto que tituló Sobre la situación actual de la Fe y la Teología.

©GTRES

En el texto citado el cardenal sostiene que «en los años ochenta, la teología de la liberación en sus formas radicales aparecía como uno de los más urgentes desafíos para la fe de la Iglesia. Un desafío que requería respuesta y clarificación, porque proponía una respuesta nueva, plausible y, a la vez, práctica, a la cuestión fundamental del cristianismo: el problema de la redención.»
Efectivamente, en el fondo se encuentra siempre la misma constatación: experimentamos un mundo que no se corresponde con un Dios bueno. Pobreza, opresión, toda clase de dominaciones injustas, sufrimiento de justos e inocentes, constituyen los signos de los tiempos, de todos los tiempos.
De esta experiencia, la teología de la liberación deducía que esta situación, que no debe perdurar, sólo puede ser vencida mediante un cambio radical de las estructuras de este mundo, que son estructuras de pecado, estructuras de mal. Si el pecado ejerce su poder sobre las estructuras, y el empobrecimiento está programado de antemano por ellas, entonces su derrocamiento no puede producirse mediante conversiones individuales, sino mediante la lucha contra las estructuras de la injusticia.
Pero esta lucha, como se ha dicho, debería ser una lucha política, ya que las estructuras se consolidan y se conservan mediante la política.
De este modo, la redención se convertía en un proceso político, para el que la filosofía marxista proporcionaba las orientaciones esenciales. Se transformaba en una tarea que los hombres mismos podían, e incluso debían, tomar entre manos, y, al mismo tiempo, en una esperanza totalmente práctica: la fe, de teoría, pasaba a convertirse en praxis, en concreta acción redentora en «el proceso de liberación.»

El hundimiento de los sistemas de gobierno de inspiración marxista en el Este europeo resultó ser, para esa teología de la praxis política redentora, una especie de ocaso de los diosesCardenal Ratzinger

Sin embargo, «el hundimiento de los sistemas de gobierno de inspiración marxista en el Este europeo resultó ser, para esa teología de la praxis política redentora, una especie de ocaso de los dioses: precisamente allí donde la ideología liberadora marxista había sido aplicada consecuentemente, se había producido la radical falta de libertad, cuyo horror aparecía ahora a las claras ante los ojos de la opinión pública mundial.»
La redención sustituida por una liberación que nunca llegó, debido a que cuando la política quiere ser la redención, promete demasiado y pretender hacer la Obra de Dios, sin dios, se convierte en demoníaca. Sin embargo, la pretensión de la Jerusalén terrestre no ha decaído, pese al fracaso experimentado.

Me parece probable que en el futuro se hagan presentes otras formas de marxismoRatzinger

Por eso, dice el cardenal Ratzinger que, «me parece probable que en el futuro se hagan presentes otras formas de marxismo» en clave de la teología de la liberación, y así ha sido. La aparición de sucedáneos de la teología de la liberación, indigenista, ecologista y feminista, confirman la afirmación del Cardenal.
Pero como ya sabemos, la redención no puede ser alcanzada por una liberación de estructuras y por la revolución, sino por el amor cuyo fundamento y culmen, pueden ser vividos por los cristianos que son auténticos «colaboradores de la verdad», tal como ha sido la vida y obra de Josef Ratzinger, el Papa emérito Benedicto XVI.
*Juan Carlos Aguilera es profesor de filosofía y fundador del Club Polites


https://www.eldebate.com/internacional/20221231/benedicto-xvi-teologia-liberacion-redencion-liberacion_82799.html 

sábado, 22 de julio de 2023

ELECCIONES: EL PAPA FRANCISCO Y LA POLÍTICA - Pedro Pierre (11jul2023)

 

ELECCIONES: EL PAPA FRANCISCO Y LA POLÍTICA

Pedro Pierre. Julio 11, 2023
Ecuador

              

               En este tiempo de elecciones, es bueno para los cristianos recordar unas orientaciones del papa Francisco que nos ayuda a regresar a las fuentes de nuestra fe, es decir, el testimonio de Jesús y la práctica de las primeras Comunidades cristianas. Su primera carta encíclica de 2013, “La alegría del Evangelio” tiene, por un parte, fuertes condenas a sistema neoliberal que nos organiza y, por otra, hace llamados a los cristianos a sustituirlo. Podemos recordar ‘los 4 NO’ del papa: “¡No a una economía de exclusión!” porque “la economía mata y Dios dijo ‘No matarás’”; “¡No a la idolatría del dinero!” porque se trata de “la dictadura de la economía”; “¡No a un dinero que domina en lugar de servir!”, porque se trata de un “rechazo de la ética y el rechazo a Dios”; “¡No a la inequidad que genera violencia!”, porque la violencia de los ricos y de un sistema injusto está al origen de la violencia de los pobres. Luego el papa retoma una frase del papa Benedicto 16: “la Iglesia ni puede ni debe quedar al margen en la lucha por la justicia” e insta a todos los cristianos, pero también a los sacerdotes, a preocuparse por la construcción de un mundo mejor.

               Otra de las intervenciones del papa Francisco que llama la atención es su ‘Mensaje por la paz’ del 1 de enero de 2019, donde nos habla de la importancia del compromiso político. El tema era: “La buena política al servicio de la paz”. El papa afirma que “la política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”. Creo que en Ecuador hemos llegado a esta “opresión, marginación e incluso de destrucción”.

               ¿Qué remedios nos propone el papa Francisco? Primero nos habla de la importancia de la política y de la necesidad de implicarnos en ella: “Dice Jesús: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Como subrayaba el Papa san Pablo VI, «tomar en serio la política en sus diversos niveles -local, regional, nacional y mundial- es afirmar el deber de cada persona, de toda persona, de conocer cuál es el contenido y el valor de la opción que se le presenta y según la cual se busca realizar colectivamente el bien de la ciudad, de la nación, de la humanidad». En efecto, la función y la responsabilidad política constituyen un desafío permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su país, de proteger a cuantos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo. La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.”

               La política, según el papa, es “el compromiso por el bien común… Es un programa con el que pueden estar de acuerdo todos los políticos, de cualquier procedencia cultural o religiosa, que deseen trabajar juntos por el bien de la familia humana, practicando aquellas virtudes humanas que son la base de una buena acción política: la justicia, la equidad, el respeto mutuo, la sinceridad, la honestidad, la fidelidad… A este respecto, merece la pena recordar las ‘bienaventuranzas del político’: Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel. Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad. Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés. Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente. Bienaventurado el político que realiza la unidad. Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical. Bienaventurado el político que sabe escuchar. Bienaventurado el político que no tiene miedo.”

               Después de enumera los vicios de la mala política, el papa habla también de “la buena política (que) promueve la participación de los jóvenes y la confianza en el otro. Cuando el ejercicio del poder político apunta únicamente a proteger los intereses de ciertos individuos privilegiados, el futuro está en peligro y los jóvenes pueden sentirse tentados por la desconfianza, porque se ven condenados a quedar al margen de la sociedad, sin la posibilidad de participar en un proyecto para el futuro… Cada uno puede aportar su propia piedra para la construcción de la casa común. La auténtica vida política, fundada en el derecho y en un diálogo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicción de que cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales.”

               Termina el papa su mensaje con la invitación a “recurrir siempre al espíritu del Magníficat que María canta en nombre de todos los hombres: «El Todopoderoso hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes».”

               Sobre este compromiso político de la fe, también podemos recordar el mensaje del papa en Bolivia, en 2015, cuando se encontró con las Organizaciones populares: “Hablamos de la necesidad de un cambio, un cambio de estructuras, para que la vida sea digna… La política está fundamentalmente en manos de los pueblos… Las «3-T»: Tierra, Techo y Trabajo para todos son un proyecto-puente de los pueblos. ¡Rebélense contra la tiranía del dinero! ¡Sean solidarios! ¡Revitalicen la democracia! ¡Sean austeros! ¡Huyan de la corrupción!”. El papa retoma esta misma temática en 2016, cuando califica al sistema capitalista de “terrorista” … que debe ser “cambiado”.

               Las palabras del papa son un desafío para los cristianos y para ‘los hombres y mujeres de buena voluntad’. ¡Sepamos, en estas elecciones, escuchar esta voz del papa y aportar nuestro granito de arena para un Ecuador mejor!

martes, 13 de junio de 2023

Fidel Castro, estudiante jesuita que marcó el final del siglo XX.


Date: lun, 12 jun 2023 

Fidel Castro, estudiante jesuita que marcó el final del siglo XX



Con la muerte de Fidel Castro se terminan las utopías que nutrieron a más de una generación.


La formación jesuita hizo de Fidel Castro un hombre que buscó lo mejor para la sociedad.


Dra. Ivonne Acuña Murillo. Académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.


Ibero. Mx. Dic. 2016. La muerte de Fidel Alejandro Castro Ruz, mejor conocido en el mundo como Fidel Castro, el pasado 25 de noviembre, ha llevado a varios analistas a afirmar que este hecho marca el final del siglo XX.


Puede sonar exagerado para quienes nacieron en las últimas décadas de ese siglo o a inicios del XXI, sin embargo, efectivamente puede sostenerse, con algo de nostalgia, que con él se terminan las utopías que nutrieron a más de una generación.


El sueño ilustrado, fomentado principalmente por el materialismo histórico, corriente teórica inaugurada por el pensador y activista político alemán Karl Marx, de acuerdo con la cual la humanidad estaba en ruta hacia el final de la historia, después de haber pasado por cuatro etapas previas: el comunismo primitivo, el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, tiene en Castro Ruz al último de sus exponentes.


Último, porque a pesar de que otros países como China o Corea del Norte se mantengan bajo regímenes comunistas, sus actuales dirigentes no fueron los constructores de dichos proyectos.


Fidel, por su parte, encabezó, ganó y lideró por cerca de sesenta años la revolución que llevó a Cuba a colocarse como ejemplo de la igualdad, la educación, el deporte, el arte, la medicina, la resistencia ante el embate político y económico de la primera potencia a nivel mundial, Estados Unidos.


Más allá de sus logros y fracasos, de las acusaciones fundadas de haber establecido un gobierno dictatorial en Cuba, del amor, el agradecimiento y la tristeza o el odio, el reproche y la alegría que acompañan su muerte, Fidel le dio nombre y rostro a la esperanza por lograr un mundo mejor. Aquel que Marx pensara como la etapa última de su filosofía de la historia, un mundo sin clases sociales, donde a la gente se le daría en función de su necesidad y no de su capacidad, donde no habría desigualdad, hambre, ignorancia, desamparo.


Esa utopía acompañó a varias generaciones del siglo XX, las cuales crecieron a la vista de un futuro sin incertidumbre, con la seguridad de que una vida mejor para todos y todas era posible. 


Y ¿qué tienen que ver Fidel y la Revolución cubana con el hecho de que Castro haya recibido parte de su formación en un colegio jesuita, el de Dolores? A simple vista podría parecer que nada pues, al menos en teoría, los jesuitas no van por el mundo desencadenando revoluciones. Aunque pensándolo bien tal vez sí: revoluciones de conciencia. 


Si la educación jesuita tiene como objetivo principal el crecimiento de la persona y su transformación, como afirmó el padre Adolfo Nicolás, en Gijón, el 8 de mayo de 2013, vaya que Fidel creció y se transformó. Al revisar su biografía se encuentran frases como "con los jesuitas, rápidamente se destacó por su capacidad de oratoria y su rebeldía". Es de suponer entonces que los jesuitas, fieles a su convicción, guiaron a su pupilo en la reafirmación de su carácter y en el perfeccionamiento de sus capacidades y habilidades.


Con seguridad también modularon su rebeldía y le dieron las herramientas para aprender a discernir los mejores caminos para lograr sus objetivos, no tanto personales, sino sociales. Fidel buscó entonces la mejor forma de hacer arribar a sus connacionales a una etapa superior, a derribar las barreras que los mantenían bajo el yugo de Fulgencio Batista, quien tenía a la gran mayoría de las y los cubanos sumidos en la pobreza, la enfermedad y la ignorancia


Males que Fidel atacó una vez llegado al poder de la Isla, a pesar de lo cual no pudo llevar a Cuba al éxito económico toda vez que el bloqueo impuesto por Estados Unidos, por más de 50 años, tuvo como objetivo boicotear lo que pudo convertirse en el modelo más exitoso de socialismo en el mundo, demostrando con ello que una forma de organización económica y política, diferente al capitalismo, era no sólo posible sino deseable. El contagio entonces hubiera sido mayor y la Revolución cubana hubiera sido exportada a muchos más países. 


Fidel conjuntó el materialismo histórico, en un segundo momento, después de discernir que un régimen democrático no alcanzaría para frenar la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de Cuba, con la costumbre jesuita de reflexionar sobre la mejor estrategia para lograr los objetivos fijados. Es así que, con un claro pragmatismo político, Castro concluyó que lo mejor sería declararse marxista-leninista, establecer el socialismo en Cuba y aliarse al otro poderoso de la Guerra Fría, la Unión Soviética.


Una atenta revisión de la primera etapa de la Revolución cubana, su contexto histórico y  las decisiones que Castro fue tomando desde que decidió derrocar a Batista, permitiría corroborar esta hipótesis.

 

 

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sábado, 27 de mayo de 2023

Pentecostés - cua.pas2023celam

 CELAM

Pentecostés - subsidios de cua-pas


👉 No podemos desaprovechar esta hora de gracia ¡Necesitamos un nuevo Pentecostés!

🤲 En esta última entrega de los subsidios de Pascua queremos asumir el compromiso de una gran misión en todo el Continente, que nos exigirá profundizar y enriquecer todas las razones y motivaciones que permitan convertir a cada creyente en un discípulo misionero. 

🙏 Necesitamos una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres del Continente.

⏩ Una de las principales contribuciones de Aparecida es la continuidad que se da y la renovación creativa a las grandes líneas pastorales de las Conferencias anteriores, entre ellas la de una Iglesia centrada en la misión y en la evangelización de la cultura.

⏩  Para ello corresponde ponerse en búsqueda, dejar de esperar, abandonar la comodidad, asumir lo incierto.

😊 https://asambleaeclesial.lat/subsidios-de-cuaresma/


sábado, 13 de mayo de 2023

SOBRE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 SOBRE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL | POR SLAVOJ ZIZEK

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Sobre la Inteligencia Artificial | por Slavoj Zizek

" El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias? "                            ...
 Bloghemia  mayo 12, 2023
Sobre la Inteligencia Artificial  | por Slavoj Zizek






"El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias?                              




  Artículo del filósofo, teórico cultural e intelectual público esloveno Slavoj Zizek publicado el 23 de marzo de 2023 en la revista PS Digital" titulado originalmente "Idiotez Artificial"


 
Por Slavov Zizek

No hay nada nuevo en los "chatbots" capaces de mantener una conversación en lenguaje natural, comprender la intención básica de un usuario y ofrecer respuestas basadas en reglas y datos preestablecidos. Sin embargo, la capacidad de estos chatbots se ha incrementado drásticamente en los últimos meses, lo que ha generado preocupación y pánico en muchos ámbitos.

Mucho se ha dicho sobre cómo los chatbots auguran el fin del ensayo estudiantil tradicional. Pero un problema que merece una atención más cercana es cómo deberían responder los chatbots cuando los interlocutores humanos usan comentarios agresivos, sexistas o racistas para provocar al bot y hacer que este presente sus propias fantasías groseras como respuesta. ¿Deberían programarse a los IA para responder al mismo nivel que las preguntas que se plantean? Si decidimos que se requiere algún tipo de regulación, entonces debemos determinar hasta qué punto debería llegar la censura. ¿Se prohibirán las posturas políticas que algunos grupos consideran "ofensivas"? ¿Y qué hay de las expresiones de solidaridad con los palestinos de Cisjordania, o la afirmación de que Israel es un estado apartheid (que el ex presidente estadounidense Jimmy Carter mencionó en el título de un libro)? ¿Serán bloqueadas estas expresiones como "antisemitas"?

El problema no termina ahí. Como advierte el artista y escritor James Bridle, los nuevos IA se basan en la apropiación total de la cultura existente, y creer que son "realmente conocedores o significativos es activamente peligroso". Por lo tanto, también debemos ser muy cautelosos con los nuevos generadores de imágenes de IA. "En su intento de comprender y replicar la totalidad de la cultura visual humana", observa Bridle, "[ellos] parecen haber recreado también nuestros miedos más oscuros. Tal vez esto sea solo una señal de que estos sistemas son realmente buenos imitando la conciencia humana, hasta el horror que acecha en las profundidades de la existencia: nuestros miedos a la suciedad, la muerte y la corrupción". Pero ¿qué tan buenos son los nuevos IA aproximándose a la conciencia humana? Consideremos el caso de un bar que recientemente anunció una oferta de bebidas con los siguientes términos: "¡Compra una cerveza al precio de dos y recibe una segunda cerveza absolutamente gratis!". Para cualquier humano, esto es obviamente una broma. La clásica oferta de "compra uno y llévate otro" se reformula para anularse a sí misma. Es una expresión de cinismo que será apreciada como honestidad cómica, todo para impulsar las ventas. ¿Un chatbot captaría algo de esto? "Fuck" presenta un problema similar. Aunque designa algo que a la mayoría de las personas les gusta hacer (la cópula), también adquiere a menudo una valencia negativa ("¡Estamos jodidos!", "Vete a la mierda"). El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias?

En su ensayo de 1805 titulado "Sobre la formación gradual de los pensamientos en el proceso del habla" (publicado por primera vez póstumamente en 1878), el poeta alemán Heinrich von Kleist invierte la sabiduría común de que uno no debería abrir la boca para hablar a menos que tenga una idea clara de qué decir: "Si un pensamiento se expresa de manera confusa, no se sigue en absoluto que ese pensamiento haya sido concebido de manera confusa. Al contrario, es bastante posible que las ideas expresadas de la manera más confusa sean las que se pensaron de manera más clara". La relación entre el lenguaje y el pensamiento es extraordinariamente complicada. En un pasaje de uno de los discursos de Stalin a principios de la década de 1930, propone medidas radicales para "detectar y combatir sin piedad incluso a aquellos que se oponen a la colectivización solo en sus pensamientos, sí, lo digo en serio, deberíamos luchar incluso contra los pensamientos de las personas". Se puede suponer con seguridad que este pasaje no fue preparado de antemano. Después de dejarse llevar por el momento, Stalin se dio cuenta de inmediato de lo que acababa de decir. Pero en lugar de retractarse, decidió mantener su exageración. Como Jacques Lacan lo expresó más tarde, esto fue un caso de la verdad que emerge sorprendentemente a través del acto de enunciación. Louis Althusser identificó un fenómeno similar en la interacción entre prise y surprise. Alguien que de repente comprende ("prise") una idea quedará sorprendido por lo que ha logrado. Una vez más, ¿puede cualquier chatbot hacer esto? 

El problema no es que los chatbots sean estúpidos; es que no son lo suficientemente "estúpidos". No es que sean ingenuos (que no captan la ironía y la reflexividad); es que no son lo suficientemente ingenuos (que no detectan cuándo la ingenuidad encubre perspicacia). El verdadero peligro, entonces, no es que las personas confundan a un chatbot con una persona real; es que comunicarse con los chatbots hará que las personas reales hablen como chatbots, perdiendo todos los matices e ironías, diciendo obsesivamente solo lo que creen que quieren decir. Cuando era más joven, un amigo acudió a un psicoanalista para recibir tratamiento después de una experiencia traumática. 

La idea de mi amigo sobre lo que estos analistas esperaban de sus pacientes era un cliché, así que en su primera sesión entregó falsas "asociaciones libres" sobre cómo odiaba a su padre y quería que estuviera muerto. La reacción del analista fue ingeniosa: adoptó una postura ingenua "prefreudiana" y reprochó a mi amigo por no respetar a su padre ("¿Cómo puedes hablar así de la persona que te hizo ser lo que eres?"). Esta ingenuidad fingida envió un mensaje claro: no compro tus falsas "asociaciones". ¿Sería capaz un chatbot de captar este subtexto? Lo más probable es que no, porque es como la interpretación de Rowan Williams sobre el príncipe Myshkin en "El idiota" de Dostoyevski. Según la lectura estándar, Myshkin, "el idiota", es un hombre santificado, "positivamente bueno y hermoso", que es llevado a la locura aislada por las brutalidades y pasiones crueles del mundo real. Pero en la relectura radical de Williams, Myshkin representa el ojo de la tormenta: aunque sea bueno y santo, él es quien desencadena la devastación y la muerte que presencia, debido a su papel en la compleja red de relaciones que lo rodea. 

No es solo que Myshkin sea un ingenuo simplón. Es que su tipo particular de obtusidad lo deja inconsciente de sus efectos desastrosos en los demás. Es una persona plana que literalmente habla como un chatbot. Su "bondad" radica en el hecho de que, al igual que un chatbot, reacciona a los desafíos sin ironía, ofrece lugares comunes carentes de reflexividad, lo toma todo literalmente y confía en un autocompletado mental en lugar de la formación auténtica de ideas. 

Por esta razón, los nuevos chatbots se llevarán muy bien con los ideólogos de todo tipo, desde la multitud "despertada" de hoy en día hasta los nacionalistas "MAGA" que prefieren permanecer dormidos.





https://www.bloghemia.com/2023/05/sobre-la-inteligencia-artificial-por.html?m=1 

jueves, 11 de mayo de 2023

PLANETA TIERRA: ¡ALERTA ROJA! Pedro Pierre - 5may2023

PLANETA TIERRA: ¡ALERTA ROJA!

Pedro Pierre

 5 de mayo 2023


               El 22 de abril pasado hemos conmemorado el Día Mundial de la Tierra. Las redes sociales y las actividades y los escritos de muchos defensores del Medio Ambiente nos han informado y alertado sobre el suicidio colectivo al que nos encaminamos, ya que muy poco hacemos para respetar la Tierra y revertir la actual destrucción acelerada de la naturaleza. Una conferencia reciente del teólogo de la liberación y ecologista brasileño, Leonardo Boff, me ha llamado particularmente la atención por las alarmas ecológicas que lanza desde años: “Si no cambiamos vamos a desaparecer dentro de pocos años”. Dijo en esta charla reciente: “En 2027 los calores serán insoportables para los humanos en la mayor parte del planeta y muchas plantas y animales no podrán soportarlos porque necesitan tiempos para adaptarse”. Estamos a sólo 4 años de este desastre de la vida y la mayoría de los gobiernos, las empresas contaminantes y las multinacionales agroindustriales y mineras nos cambian radicalmente sus prácticas destructoras… lo que nos confirma “una muerte anunciada” de innumerables seres vivos.

               Ya en el año 1987, hace 36 años, un informe de las Naciones Unidas nos informaba de las consecuencias de la destrucción de la naturaleza y del mal uso de sus recursos: "La Tierra es una, pero el mundo no lo es. Todos dependemos de una sola biosfera para el sustento de nuestras vidas. Algunos utilizan los recursos de la Tierra a un ritmo tal que dejarían poco para las futuras generaciones. Otros, en proporción aún mayor, consumen demasiado poco y viven con un panorama de hambre, miseria, enfermedad y muerte prematura”.

               En el año 2,000, hace 23 años, un grupo de científicos y de personas conocidas, entre otras Leonardo Boff, el ex presidente de la Unión Soviética-URSS Mijaíl Gorbachov, la conocida cantante argentina Mercedes Soza, lanzaban un grito de alerta con la “Carta de la Tierra”. Esta afirma que la protección medioambiental, los derechos humanos, el desarrollo igualitario y la paz son interdependientes e indivisibles. He aquí las primeras y últimas líneas: “Nos encontramos en un momento crítico en la historia de la Tierra, un momento en el que la humanidad debe elegir su futuro. Somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común”.

               En 2015, el papa Francisca nos daba su carta encíclica “Laudato si - Alabado seas” sobre el cuidado de la casa común por su destrucción acelerada. El papa Francisco realizó una «crítica mordaz del consumismo y el desarrollo irresponsable» con un alegato en favor de una acción mundial rápida y unificada «para combatir la degradación ambiental y el cambio climático».

               No hemos tomado en serio estos llamados apremiantes: Bien poco hemos hecho personal y colectivamente para detener la destrucción sistemática de nuestro planeta, al punto que ahora estamos en una situación irreversible. Tenemos que prepararnos a soportar pronto situaciones extremas de supervivencia frente a un clima hostil y numerosos virus nuevos cada vez más destructores. Así de sencillo y fatal.

               Leonardo Boff nos explica que 3 son los mayores problemas que nos afectan profundamente. Primero está la degeneración progresiva de la Tierra porque, mediante la contaminación, destruimos las bases de la renovación de la vida terrestre. El segundo es el consumo exagerado de sus recursos que utilizamos irresponsablemente sus recursos limitados y no le damos el tiempo necesario para reponerlo: la empobrecemos sin pensar a la escasez que estamos produciendo para las futuras generaciones. El tercero es calentamiento global: Aumenta el calor de las piedras que provocan innumerables incendios que no se pueden combatir eficazmente, desertificando inmensas regiones.

               Para limitar el desastre ambiental, Leonardo Boff nos sugiere una doble conversión. La Tierra es un ser vivo como nosotros y nosotros somos no aparte de ella sino parte viva y amorosa de ella. Para lograrlo debemos conformar Comunidades Ecológicas en las que nos ayudemos a cambiar la mente y el corazón. La conversión mental consiste en desterrar miestra visión destructora de la Tierra porque pensamos que la podemos utilizar como nos place sin respetar sus limitaciones y sus derechos. La segunda conversión es afectiva, o sea, del corazón. Como seres humanos hemos desarrollado, gracias a la fuerza de la vida recibida de la misma Tierra, la capacidad de amar. Tenemos sentimientos, alegrías, dolores y amor como todos los seres vivos. La diferencia está en la consciencia que tenemos de aquello. Tenemos que enterrar esta visión o complejo de superioridad que nos hace considerarnos falsamente ‘dueños y señores’ de la naturaleza, sin descubrir que todo, todas y todos dependemos unos de otros. Nos destruimos cuando la destruimos. Eso es la doble conversión ecológica que necesitamos urgentemente si no queremos desaparecer.

               Leonardo Boff nos invita a conformar grandes regiones de vida saludable y de convivir armonioso para resistir los cambios irreversibles que se nos vienen, a imagen de las Comunidades indígenas que viven la complementariedad social y la armonía con la naturaleza. Se trata de aprender su “Bien vivir y convivir”. Actualmente en el planeta hay 111 ‘regiones ecológicas’ que viven de esta manera. Tenemos que comenzar y fortalecer esta nueva manera de vivir y convivir individualmente, en familia, en pequeñas Comunidades articuladas e integradas las unas con las otras. Así desterraremos definitivamente la actual organización capitalista perversamente destructora del ser humano y de la naturaleza. Dijo el papa Francisco: “¡O nos salvamos juntos o nos perdemos todos!”

               Seamos los incansables artesanos de esta utopía esperanzadora que ha comenzado o continúa a ser realidad. Dios no quiere nuestra perdición sino nuestra salvación: Allí está el camino del Reino inaugurado por Jesús de Nazaret.