sábado, 27 de mayo de 2023

Pentecostés - cua.pas2023celam

 CELAM

Pentecostés - subsidios de cua-pas


👉 No podemos desaprovechar esta hora de gracia ¡Necesitamos un nuevo Pentecostés!

🤲 En esta última entrega de los subsidios de Pascua queremos asumir el compromiso de una gran misión en todo el Continente, que nos exigirá profundizar y enriquecer todas las razones y motivaciones que permitan convertir a cada creyente en un discípulo misionero. 

🙏 Necesitamos una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres del Continente.

⏩ Una de las principales contribuciones de Aparecida es la continuidad que se da y la renovación creativa a las grandes líneas pastorales de las Conferencias anteriores, entre ellas la de una Iglesia centrada en la misión y en la evangelización de la cultura.

⏩  Para ello corresponde ponerse en búsqueda, dejar de esperar, abandonar la comodidad, asumir lo incierto.

😊 https://asambleaeclesial.lat/subsidios-de-cuaresma/


sábado, 13 de mayo de 2023

SOBRE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 SOBRE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL | POR SLAVOJ ZIZEK

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Sobre la Inteligencia Artificial | por Slavoj Zizek

" El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias? "                            ...
 Bloghemia  mayo 12, 2023
Sobre la Inteligencia Artificial  | por Slavoj Zizek






"El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias?                              




  Artículo del filósofo, teórico cultural e intelectual público esloveno Slavoj Zizek publicado el 23 de marzo de 2023 en la revista PS Digital" titulado originalmente "Idiotez Artificial"


 
Por Slavov Zizek

No hay nada nuevo en los "chatbots" capaces de mantener una conversación en lenguaje natural, comprender la intención básica de un usuario y ofrecer respuestas basadas en reglas y datos preestablecidos. Sin embargo, la capacidad de estos chatbots se ha incrementado drásticamente en los últimos meses, lo que ha generado preocupación y pánico en muchos ámbitos.

Mucho se ha dicho sobre cómo los chatbots auguran el fin del ensayo estudiantil tradicional. Pero un problema que merece una atención más cercana es cómo deberían responder los chatbots cuando los interlocutores humanos usan comentarios agresivos, sexistas o racistas para provocar al bot y hacer que este presente sus propias fantasías groseras como respuesta. ¿Deberían programarse a los IA para responder al mismo nivel que las preguntas que se plantean? Si decidimos que se requiere algún tipo de regulación, entonces debemos determinar hasta qué punto debería llegar la censura. ¿Se prohibirán las posturas políticas que algunos grupos consideran "ofensivas"? ¿Y qué hay de las expresiones de solidaridad con los palestinos de Cisjordania, o la afirmación de que Israel es un estado apartheid (que el ex presidente estadounidense Jimmy Carter mencionó en el título de un libro)? ¿Serán bloqueadas estas expresiones como "antisemitas"?

El problema no termina ahí. Como advierte el artista y escritor James Bridle, los nuevos IA se basan en la apropiación total de la cultura existente, y creer que son "realmente conocedores o significativos es activamente peligroso". Por lo tanto, también debemos ser muy cautelosos con los nuevos generadores de imágenes de IA. "En su intento de comprender y replicar la totalidad de la cultura visual humana", observa Bridle, "[ellos] parecen haber recreado también nuestros miedos más oscuros. Tal vez esto sea solo una señal de que estos sistemas son realmente buenos imitando la conciencia humana, hasta el horror que acecha en las profundidades de la existencia: nuestros miedos a la suciedad, la muerte y la corrupción". Pero ¿qué tan buenos son los nuevos IA aproximándose a la conciencia humana? Consideremos el caso de un bar que recientemente anunció una oferta de bebidas con los siguientes términos: "¡Compra una cerveza al precio de dos y recibe una segunda cerveza absolutamente gratis!". Para cualquier humano, esto es obviamente una broma. La clásica oferta de "compra uno y llévate otro" se reformula para anularse a sí misma. Es una expresión de cinismo que será apreciada como honestidad cómica, todo para impulsar las ventas. ¿Un chatbot captaría algo de esto? "Fuck" presenta un problema similar. Aunque designa algo que a la mayoría de las personas les gusta hacer (la cópula), también adquiere a menudo una valencia negativa ("¡Estamos jodidos!", "Vete a la mierda"). El lenguaje y la realidad son complicados. ¿Está preparada la IA para discernir tales diferencias?

En su ensayo de 1805 titulado "Sobre la formación gradual de los pensamientos en el proceso del habla" (publicado por primera vez póstumamente en 1878), el poeta alemán Heinrich von Kleist invierte la sabiduría común de que uno no debería abrir la boca para hablar a menos que tenga una idea clara de qué decir: "Si un pensamiento se expresa de manera confusa, no se sigue en absoluto que ese pensamiento haya sido concebido de manera confusa. Al contrario, es bastante posible que las ideas expresadas de la manera más confusa sean las que se pensaron de manera más clara". La relación entre el lenguaje y el pensamiento es extraordinariamente complicada. En un pasaje de uno de los discursos de Stalin a principios de la década de 1930, propone medidas radicales para "detectar y combatir sin piedad incluso a aquellos que se oponen a la colectivización solo en sus pensamientos, sí, lo digo en serio, deberíamos luchar incluso contra los pensamientos de las personas". Se puede suponer con seguridad que este pasaje no fue preparado de antemano. Después de dejarse llevar por el momento, Stalin se dio cuenta de inmediato de lo que acababa de decir. Pero en lugar de retractarse, decidió mantener su exageración. Como Jacques Lacan lo expresó más tarde, esto fue un caso de la verdad que emerge sorprendentemente a través del acto de enunciación. Louis Althusser identificó un fenómeno similar en la interacción entre prise y surprise. Alguien que de repente comprende ("prise") una idea quedará sorprendido por lo que ha logrado. Una vez más, ¿puede cualquier chatbot hacer esto? 

El problema no es que los chatbots sean estúpidos; es que no son lo suficientemente "estúpidos". No es que sean ingenuos (que no captan la ironía y la reflexividad); es que no son lo suficientemente ingenuos (que no detectan cuándo la ingenuidad encubre perspicacia). El verdadero peligro, entonces, no es que las personas confundan a un chatbot con una persona real; es que comunicarse con los chatbots hará que las personas reales hablen como chatbots, perdiendo todos los matices e ironías, diciendo obsesivamente solo lo que creen que quieren decir. Cuando era más joven, un amigo acudió a un psicoanalista para recibir tratamiento después de una experiencia traumática. 

La idea de mi amigo sobre lo que estos analistas esperaban de sus pacientes era un cliché, así que en su primera sesión entregó falsas "asociaciones libres" sobre cómo odiaba a su padre y quería que estuviera muerto. La reacción del analista fue ingeniosa: adoptó una postura ingenua "prefreudiana" y reprochó a mi amigo por no respetar a su padre ("¿Cómo puedes hablar así de la persona que te hizo ser lo que eres?"). Esta ingenuidad fingida envió un mensaje claro: no compro tus falsas "asociaciones". ¿Sería capaz un chatbot de captar este subtexto? Lo más probable es que no, porque es como la interpretación de Rowan Williams sobre el príncipe Myshkin en "El idiota" de Dostoyevski. Según la lectura estándar, Myshkin, "el idiota", es un hombre santificado, "positivamente bueno y hermoso", que es llevado a la locura aislada por las brutalidades y pasiones crueles del mundo real. Pero en la relectura radical de Williams, Myshkin representa el ojo de la tormenta: aunque sea bueno y santo, él es quien desencadena la devastación y la muerte que presencia, debido a su papel en la compleja red de relaciones que lo rodea. 

No es solo que Myshkin sea un ingenuo simplón. Es que su tipo particular de obtusidad lo deja inconsciente de sus efectos desastrosos en los demás. Es una persona plana que literalmente habla como un chatbot. Su "bondad" radica en el hecho de que, al igual que un chatbot, reacciona a los desafíos sin ironía, ofrece lugares comunes carentes de reflexividad, lo toma todo literalmente y confía en un autocompletado mental en lugar de la formación auténtica de ideas. 

Por esta razón, los nuevos chatbots se llevarán muy bien con los ideólogos de todo tipo, desde la multitud "despertada" de hoy en día hasta los nacionalistas "MAGA" que prefieren permanecer dormidos.





https://www.bloghemia.com/2023/05/sobre-la-inteligencia-artificial-por.html?m=1 

jueves, 11 de mayo de 2023

PLANETA TIERRA: ¡ALERTA ROJA! Pedro Pierre - 5may2023

PLANETA TIERRA: ¡ALERTA ROJA!

Pedro Pierre

 5 de mayo 2023


               El 22 de abril pasado hemos conmemorado el Día Mundial de la Tierra. Las redes sociales y las actividades y los escritos de muchos defensores del Medio Ambiente nos han informado y alertado sobre el suicidio colectivo al que nos encaminamos, ya que muy poco hacemos para respetar la Tierra y revertir la actual destrucción acelerada de la naturaleza. Una conferencia reciente del teólogo de la liberación y ecologista brasileño, Leonardo Boff, me ha llamado particularmente la atención por las alarmas ecológicas que lanza desde años: “Si no cambiamos vamos a desaparecer dentro de pocos años”. Dijo en esta charla reciente: “En 2027 los calores serán insoportables para los humanos en la mayor parte del planeta y muchas plantas y animales no podrán soportarlos porque necesitan tiempos para adaptarse”. Estamos a sólo 4 años de este desastre de la vida y la mayoría de los gobiernos, las empresas contaminantes y las multinacionales agroindustriales y mineras nos cambian radicalmente sus prácticas destructoras… lo que nos confirma “una muerte anunciada” de innumerables seres vivos.

               Ya en el año 1987, hace 36 años, un informe de las Naciones Unidas nos informaba de las consecuencias de la destrucción de la naturaleza y del mal uso de sus recursos: "La Tierra es una, pero el mundo no lo es. Todos dependemos de una sola biosfera para el sustento de nuestras vidas. Algunos utilizan los recursos de la Tierra a un ritmo tal que dejarían poco para las futuras generaciones. Otros, en proporción aún mayor, consumen demasiado poco y viven con un panorama de hambre, miseria, enfermedad y muerte prematura”.

               En el año 2,000, hace 23 años, un grupo de científicos y de personas conocidas, entre otras Leonardo Boff, el ex presidente de la Unión Soviética-URSS Mijaíl Gorbachov, la conocida cantante argentina Mercedes Soza, lanzaban un grito de alerta con la “Carta de la Tierra”. Esta afirma que la protección medioambiental, los derechos humanos, el desarrollo igualitario y la paz son interdependientes e indivisibles. He aquí las primeras y últimas líneas: “Nos encontramos en un momento crítico en la historia de la Tierra, un momento en el que la humanidad debe elegir su futuro. Somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común”.

               En 2015, el papa Francisca nos daba su carta encíclica “Laudato si - Alabado seas” sobre el cuidado de la casa común por su destrucción acelerada. El papa Francisco realizó una «crítica mordaz del consumismo y el desarrollo irresponsable» con un alegato en favor de una acción mundial rápida y unificada «para combatir la degradación ambiental y el cambio climático».

               No hemos tomado en serio estos llamados apremiantes: Bien poco hemos hecho personal y colectivamente para detener la destrucción sistemática de nuestro planeta, al punto que ahora estamos en una situación irreversible. Tenemos que prepararnos a soportar pronto situaciones extremas de supervivencia frente a un clima hostil y numerosos virus nuevos cada vez más destructores. Así de sencillo y fatal.

               Leonardo Boff nos explica que 3 son los mayores problemas que nos afectan profundamente. Primero está la degeneración progresiva de la Tierra porque, mediante la contaminación, destruimos las bases de la renovación de la vida terrestre. El segundo es el consumo exagerado de sus recursos que utilizamos irresponsablemente sus recursos limitados y no le damos el tiempo necesario para reponerlo: la empobrecemos sin pensar a la escasez que estamos produciendo para las futuras generaciones. El tercero es calentamiento global: Aumenta el calor de las piedras que provocan innumerables incendios que no se pueden combatir eficazmente, desertificando inmensas regiones.

               Para limitar el desastre ambiental, Leonardo Boff nos sugiere una doble conversión. La Tierra es un ser vivo como nosotros y nosotros somos no aparte de ella sino parte viva y amorosa de ella. Para lograrlo debemos conformar Comunidades Ecológicas en las que nos ayudemos a cambiar la mente y el corazón. La conversión mental consiste en desterrar miestra visión destructora de la Tierra porque pensamos que la podemos utilizar como nos place sin respetar sus limitaciones y sus derechos. La segunda conversión es afectiva, o sea, del corazón. Como seres humanos hemos desarrollado, gracias a la fuerza de la vida recibida de la misma Tierra, la capacidad de amar. Tenemos sentimientos, alegrías, dolores y amor como todos los seres vivos. La diferencia está en la consciencia que tenemos de aquello. Tenemos que enterrar esta visión o complejo de superioridad que nos hace considerarnos falsamente ‘dueños y señores’ de la naturaleza, sin descubrir que todo, todas y todos dependemos unos de otros. Nos destruimos cuando la destruimos. Eso es la doble conversión ecológica que necesitamos urgentemente si no queremos desaparecer.

               Leonardo Boff nos invita a conformar grandes regiones de vida saludable y de convivir armonioso para resistir los cambios irreversibles que se nos vienen, a imagen de las Comunidades indígenas que viven la complementariedad social y la armonía con la naturaleza. Se trata de aprender su “Bien vivir y convivir”. Actualmente en el planeta hay 111 ‘regiones ecológicas’ que viven de esta manera. Tenemos que comenzar y fortalecer esta nueva manera de vivir y convivir individualmente, en familia, en pequeñas Comunidades articuladas e integradas las unas con las otras. Así desterraremos definitivamente la actual organización capitalista perversamente destructora del ser humano y de la naturaleza. Dijo el papa Francisco: “¡O nos salvamos juntos o nos perdemos todos!”

               Seamos los incansables artesanos de esta utopía esperanzadora que ha comenzado o continúa a ser realidad. Dios no quiere nuestra perdición sino nuestra salvación: Allí está el camino del Reino inaugurado por Jesús de Nazaret.

 

lunes, 24 de abril de 2023

Resumen Infográfico: Derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas [Amazonía]

 

PUAM participó en el Resumen Infográfico: Derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas


04/24/2023

El documento fue elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Fundación para el Debido Proceso (DPLF), el Grupo de Trabajo Internacional para Asuntos Indígenas (IWGIA) y el Programa Universitario Amazónico (PUAM), con la finalidad de sistematizar y concretizar los hallazgos y los estándares que se encuentran en el informe: Derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas y Tribales.

El Resumen infográfico contó, en primera instancia, con las contribuciones de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en colaboración con la Asociación de Universidades Jesuitas Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), y con información resultante de consultas a organizaciones del territorio amazónico y que derivó en un pedido realizado a la Comisión Interamericana, en el año 2017, para elaborar un informe especial sobre la situación de los derechos de los pueblos amazónicos, con representantes acompañados por REPAM.

El director del Programa Universitario Amazónico (PUAM), Mauricio López, resalta la importancia de este documento “para comprender y trabajar sobre las garantías de los derechos de los pueblos indígenas, en la defensa de sus territorios, sus formas de vida, y el respeto a sus instituciones políticas y sociales”.

La importancia del Informe para los pueblos amazónicos

Si bien el Informe aborda el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas y tribales de todo el mundo, para el abogado brasileño Daniel Cerqueira, director de programas en la Fundación para el Debido Proceso (por sus siglas en inglés DPLF), en el contexto amazónico el informe adquiere una especial relevancia porque “aborda una serie de parámetros de actuación estatal”. Cerqueira destaca la exigencia del informe en, por ejemplo, “el respeto a la autonomía de las formas de vida de las comunidades indígenas y también [busca] asegurar su autonomía en la gestión de sus recursos naturales y eso tiene claramente una incidencia fuerte en los pueblos amazónicos, en donde muchos casos hay un reclamo de no solo preservar un modo de vida tradicional, sino que en otros casos la intangibilidad de territorios en donde se encuentran pueblos indígenas y en aislamiento voluntario”.

Y es que la presión que ejercen las actividades económicas extractivas, que implican esencialmente la destrucción física y cultural de los pueblos indígenas, y la presencia de actores irregulares y estructuras del crimen organizado, que como da cuenta Cerqueira: “muchas veces actúan directamente con actores estatales, con agentes de seguridad y con políticos en el ámbito local, y a veces incluso nacional”, son evidencia de la vulneración y el claro desconocimiento de la libre determinación, cultural, física y política, de los pueblos amazónicos.

El ejercicio del derecho a la libre determinación de los pueblos es también el libre ejercicio de su derecho a la identidad cultural, al territorio y a la consulta previa, libre e informada.


Minería ilegal en la Amazonía ecuatoriana. Foto de archivo, cortesía de Cáritas Ecuador.

Virginia Totti, profesora de derecho ambiental y derecho urbanístico en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC Río), en Brasil, participó en la elaboración del informe desde la plataforma de la red AUSJAL y REPAM. Para esta redacción fue consultada sobre la importancia del derecho a la libre determinación para los pueblos de la Amazonía: “La garantía de la libre determinación permite conocer como cada pueblo entiende su propio desarrollo económico, social y cultural”. Totti remarca la relevancia de este derecho como “tan fundamental que se considera originario, anterior a la creación de los propios Estados”. Para ella “afirmar la libre determinación es, en este escenario, afirmar que estos pueblos pueden (y deben) decir cómo quieren vivir, y que esto permita defender todas las condiciones necesarias para ello”.

“La garantía de la libre determinación permite conocer como cada pueblo entiende su propio desarrollo económico, social y cultural”.

Virgínia Totti.

Hay desafíos aún para reconocer y respetar la libre determinación de los pueblos amazónicos

El Informe recoge varias observaciones hacia el cumplimiento de las responsabilidades que tienen los Estados con respecto a la libre determinación de los pueblos, tales como respetar, garantizar, adoptar medidas internas y no discriminatorias hacia sus modos de vida. Sin olvidar los principios de consulta y cooperación con los pueblos indígenas y tribales.

El desafío, según el abogado Cerqueira “está en superar una mirada decimonónica (i. e. anticuada)­­­ y formalista del derecho”. Para él, hablar de libre determinación “pasa por hablar también del llamado pluralismo jurídico, que significa la convergencia de distintos sistemas jurídicos y normativos y un mismo espacio geográfico y sociopolítico”. Cerqueira hace énfasis en la posibilidad de armonizar el derecho estatal con los sistemas normativos y las costumbres de las comunidades de indígenas, en cuyo territorio el derecho estatal tiene una incidencia muy distinta a los territorios no indígenas.

La armonización y la interacción del derecho indígena con el derecho estatal son elementos claves para la construcción de sociedades plurinacionales.

La abogada Virginia Totti, encuentra el desafío para este reconocimiento de los derechos de los pueblos en “reemplazar el actual modelo de desarrollo por otro que priorice actividades compatibles con el mantenimiento de los pueblos amazónicos en sus territorios”.

Desde el análisis de Totti, las actividades que actualmente consideradas prioritarias –e incluso fomentadas– para la Región son la minería, la prospección y la agroindustria, con las infraestructuras asociadas que son necesarias para el desarrollo de estas actividades (carreteras, vías férreas, terminales portuarias, etc.).

“Esas actividades no son compatibles con la preservación de la naturaleza y de las personas que la habitan. En ese sentido, existe un impedimento real para garantizar la libre determinación de los pueblos porque, en definitiva, existen obstáculos para garantizar los derechos de estos pueblos en el actual modelo de desarrollo”, finaliza Totti.



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jueves, 20 de abril de 2023

Con todo respeto, papa Francisco, pero… [sobre la ordenación sac de mujeres] - vn2023

 

Con todo respeto, papa Francisco, pero…

por Isabel Corpas de Posada el 19/04/2023 08:49


Con todo respeto, papa Francisco, pero no entiendo el argumento que últimamente ha venido utilizando para justificar que las mujeres no pueden acceder al sacramento del orden. La verdad es que prefería sus respuestas directas, aunque no las compartiera, pero eran fáciles de entender.

Como la que dio a una periodista en el vuelo de regreso del viaje apostólico a Río de Janeiro (2013): “En referencia a la ordenación de las mujeres, la Iglesia ha hablado y ha dicho no. Lo ha dicho Juan Pablo II con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada”. O la que dio a otra periodista en el vuelo de regreso del viaje apostólico a Suecia (2016): “Sobre la ordenación de mujeres en la Iglesia católica, la última palabra es clara y la dio san Juan Pablo II y esto permanece”.

Al fin y al cabo, la exclusión fue establecida en el entorno patriarcal en el que se organizó la Iglesia, confirmada en el Código de Derecho Canónico –“Solo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación” (canon 1024)– y declarada doctrina permanente de la Iglesia y práctica inmodificable por la carta apostólica de Juan Pablo II Ordinatio sacerdotalis (1994).

Y entendí el argumento que escribió en la exhortación apostólica Evangelii gaudium (2013), sin que me convenciera teológicamente, porque el simbolismo es utilizado para excluir a las mujeres de la ordenación: “El sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión” (EG 104).

El temor de Francisco a ordenar mujeres

Como también entiendo y comparto el temor del papa Francisco a clericalizar a las mujeres si son ordenadas como sacerdotes. Un temor que responde a la interpretación sacerdotal de la ministerialidad eclesial de la teología medieval, que todavía alimenta la mirada de los hombres de Iglesia y en la que el papa Francisco, sin quererlo, se deja enredar. Desde dicha interpretación, el sacramento del orden introduciría a las mujeres en un sistema sacral, como de hecho clericaliza a los hombres que sí tienen acceso a este sacramento.

Pero no siempre fue así. El Nuevo Testamento no registra la presencia de sacerdotes en las primeras comunidades de creyentes. Fue en el encuentro del cristianismo con el Imperio Romano cuando se estableció la separación entre los dirigentes de las comunidades, que comenzaron a ejercer funciones sacerdotales y a entenderse como un clerus, es decir, un orden diferente del pueblo o laos. Después vino la Reforma Gregoriana, en el siglo XI, que confirmó la división entre el clero y el laicado; y santo Tomás, en el siglo XIII, que formuló la teología del sacramento del orden como el sacramento del sacerdocio. Ahora bien, el Concilio Vaticano II replanteó esta visión eclesiológica excluyente al resaltar la condición bautismal como participación en la triple misión de Cristo y de la Iglesia, replanteando, también, la interpretación sacerdotal de los ministerios eclesiales que, desde la eclesiología del concilio, se enmarcan en la perspectiva del servicio para la construcción de la comunión eclesial y la realización de su misión.

En este orden de ideas, se explica el temor del papa a clericalizar a las mujeres. Temor que manifestó en la exhortación apostólica Querida Amazonia (2020) al reconocer el aporte de las mujeres en muchas comunidades de la Amazonía “bautizadoras, catequistas, rezadoras, misioneras” (QA 99), alertando acerca de “reducir nuestra comprensión de la Iglesia a estructuras funcionales” asociadas al sacramento del orden, que conduciría a clericalizar a las mujeres, lo que “provocaría sutilmente un empobrecimiento de su aporte indispensable” (QA 100). Por eso propuso que “deberían poder acceder a funciones e incluso a servicios eclesiales que no requieren el orden sagrado” (QA 103), para lo cual abrió la puerta a las mujeres a ministerios que de tiempo atrás ellas habían venido ejerciendo de facto: a los ministerios no ordenados tradicionalmente reservados a los varones del acolitado y el lectorado en el motu proprio Spiritus Domini (2021), autorizando “que también mujeres adecuadamente formadas y preparadas puedan recibir los ministerios del lectorado y el acolitado”; y a el ministerio no ordenado de catequista en el motu proprio Antiquum ministerium (2021).

También en su libro Soñemos juntos. El camino a un futuro mejor (2021) Francisco manifestó este temor al reconocer que en muchas diócesis “hay mujeres dirigiendo departamentos, escuelas, hospitales y muchas otras organizaciones y programas” y que “en la Amazonía, las mujeres –tanto laicas como religiosas– dirigen comunidades eclesiales enteras. Decir que no son líderes de verdad porque no son curas sería pecar de clericalismo y faltarles respeto”. Y en el mismo libro, a propósito del nombramiento de mujeres en la curia vaticana, mencionó, como reto, “crear espacios donde las mujeres puedan liderar” e “integrar la perspectiva de las mujeres sin clericalizarlas”.

Ahora bien, vale la pena anotar que el temor se debe a que Francisco le achaca los males de la Iglesia a la mentalidad clerical. Que es la mentalidad de los hombres de Iglesia, caracterizada por el sentido de superioridad en el que son formados, asociando dicha superioridad al poder sagrado que reciben en la ordenación y los ubica en un entorno sagrado que no pueden transgredir las mujeres.

Por eso el reto de “crear espacios donde las mujeres puedan liderar” que planteara Francisco en su libro Soñemos juntos. El camino a un futuro mejor (2021) refiriéndose al nombramiento de mujeres en la curia vaticana. Y, por eso, refiriéndose al acceso de las mujeres a “funciones e incluso a servicios eclesiales que no requieren el orden sagrado” en Querida Amazonia (2020), que acabo de citar, precisó que debían ser, además, funciones y servicios que “permitan expresar mejor su lugar propio” (QA 103), que es la otra preocupación.

El reto o la preocupación responde a que en la mentalidad de los hombres de Iglesia –y Francisco es hombre de Iglesia– las mujeres deben ocupar un lugar o espacio propio para ellas. Un espacio que prolongue el espacio que han ocupado en el entorno patriarcal, que es el espacio doméstico, distinto y separado del espacio que ellos ocupan, que es espacio de poder y, en la Iglesia, de poder sagrado recibido en el sacramento del orden, sin caer en la cuenta –de eso estoy segura– que se trata de una exclusión de las mujeres y que el espacio que las mujeres no pueden transgredir está probablemente asociado al miedo a las mujeres que recorre la historia de la humanidad como miedo a la transgresión del orden establecido, que es el que confina a las mujeres en el espacio doméstico.

El nuevo argumento del papa Francisco para no ordenar mujeres

El argumento que no logro entender para justificar la exclusión de las mujeres de la ordenación y que ha utilizado últimamente es el del principio petrino y el principio mariano, que parece plantear como si fueran las columnas de la eclesiología.

Se lo oí, por primera vez, a finales del año pasado en la entrevista que concedió a un grupo de periodistas de America y no lo entendí, a pesar de que soy teóloga y he sido profesora de teología del sacramento del orden. Lo utilizó para responder a una pregunta sobre la ordenación de las mujeres en la entrevista con periodistas estadounidenses en noviembre de 2022: “Es un problema teológico. Creo que amputamos el ser de la Iglesia si consideramos solo la vía de la ministerialidad”, que “podríamos decir que es de la Iglesia petrina”. A renglón seguido explicó: “Estoy usando una categorización de los teólogos. El principio petrino es el de la ministerialidad. Pero hay otro principio que es más importante todavía, del que no hablamos y es el principio mariano, que es el principio de la femineidad en la Iglesia, de la mujer en la Iglesia, donde la Iglesia se espeja a sí misma porque ella es mujer y es esposa”. E insistió: “La Iglesia es mujer. La Iglesia es esposa. Entonces la dignidad de la mujer va espejada en esta línea”. Continuó su argumentación, preguntándose: “¿Y por qué una mujer no puede entrar a los ministerios, a la ordenación? Es porque el principio petrino no da cabida a eso. Sí, tiene que estar en el principio mariano, que es más importante. La mujer es más, asemeja más a la Iglesia, que es mujer y que es esposa”. Por otra parte, señaló “un tercer camino que es el administrativo”, comentando, además, “que hay que dar más lugar a la mujer”. Como de hecho ha venido abriendo espacio para las mujeres en la curia vaticana, “y eso es una revolución”, comentó en la entrevista.

Nuevamente le oí el argumento del principio mariano y el principio petrino el pasado mes de marzo para responder la pregunta del entrevistador Jorge Fontevecchia acerca de mujeres sacerdotes, que es como generalmente se entiende la ordenación de mujeres, asumiendo que el sacramento del orden es el sacramento del sacerdocio, que fue como lo elaboró la teología medieval. “Este es un problema teológico”, respondió el papa Francisco y, a continuación, desarrolló el argumento: “En la Iglesia hay dos principios, hay tres diría, pero dos que son dogmáticos”, explicando que el tercero es administrativo: “si a las mujeres se les puede dar este o este trabajo”, mencionando algunos de los recientes nombramientos en el Vaticano. En cuanto al principio teológico –es decir, el principio petrino y el principio mariano– “es una cosa teologal” y su explicación me dejó aún más confundida: “Por ejemplo, la Iglesia no es varón. La Iglesia es mujer. Es la Iglesia. No es el Iglesia. Y se considera, asimismo, como esposa de Jesucristo, que es dogma de la teología más sana, que la Iglesia es mujer y no es ministro de la Iglesia, ministro varón. Es distinto. Está el principio de ministerialidad y el principio eclesial”. Continuó explicando que “el principio petrino es el disciplinar, el de gobierno, más así jerárquico –diácono, sacerdote, obispo, etc.– y el principio maternal, el de contención de la Iglesia, de la comunidad, se llama principio mariano”. Según la argumentación de Francisco, porque “la Iglesia es mujer, está en el principio mariano, que es mucho más importante: más importante una mujer en la Iglesia que un cura porque el principio mariano abarca todo y toca a la femineidad de la Iglesia. Jerárquicamente, un cura es más importante que una mujer, pero porque hay una jerarquización en el ministerio”. Y concluyó así su argumentación: “Teológicamente, si usted me pregunta, ¿quién es más importante, María o san Pedro, o los apóstoles? Ciertamente, María. Ciertamente. Es más importante porque es figura de la Iglesia en esa línea no ministerial sino eclesial”.

Por tercera vez le oí este nuevo argumento en el documental de Disney publicado durante la Semana Santa, en el que jóvenes de varios países hicieron preguntas al papa Francisco. Aunque no lo mencionara, el principio petrino y el principio mariano asoma en sus respuestas a una de las jóvenes que comenzó preguntándole su opinión acerca de si alguna vez podría haber una mujer en el puesto que él ocupa hoy: “Hay un problema teológico, de constitución teológica. En la Iglesia están dos líneas constituyentes, como dos principios. En el ministerio están los hombres. En la maternalidad, mucho más importante todavía, están las mujeres”. Enseguida, precisó: “La mujer tiene su función en la Iglesia porque la Iglesia es mujer. No es el Iglesia. Es la Iglesia. La Iglesia es esposa, es la esposa de Cristo. No es el esposo. El esposo es Cristo. Y esa es nuestra fe”. A la pregunta acerca de si no sería posible una mujer sacerdote, el papa respondió: “No. Porque sería ministerial”. Entonces la joven argumentó que las mujeres están ocupando ya espacios en la Iglesia, pero Francisco insistió en que “se priva a la mujer de la cosa más rica que tiene”. Le aclaró que su idea no era “privar a la mujer y sacarla de esos espacios” y el papa le replicó: “Entonces le quita la originalidad. Es un punto dogmático serio, que no disminuye a la mujer, al contrario, la pone en primer lugar. Pero donde tiene que estar. No es mejor ser sacerdote que no serlo”. E insistió finalmente: “Muy importante ser mujer en la Iglesia”.


Con todo respeto, papa Francisco, pero no me convence el argumento

Como no estaba familiarizada con el argumento del doble principio mariano-petrino, tuve que buscar información que encontré en varios artículos de la teóloga y biblista italiana Marinella Perroni. Según ella, el principio petrino-mariano lo propuso en el siglo pasado el teólogo alemán Hans Urs von Balthasar en el marco del ecumenismo “para integrar el ministerio petrino en la mística mariana”. También cita Perroni la exhortación apostólica de Pablo VI sobre el culto mariano, Marialis cultus (1974), en la que, para exaltar el papel de María en la Iglesia, lo compara con el que ejerce la mujer en la familia que “calladamente y en espíritu de servicio vela por ella”.

Pude deducir el sentido del principio mariano de estas palabras de Pablo VI que prolongan en la Iglesia la estructura organizacional de la familia patriarcal y su tradicional división de roles femeninos y masculinos, asociando la identidad de la mujer con la función maternal y, consiguientemente, con el servicio, el espacio doméstico y el silencio. Como también pude deducir el sentido del principio petrino, a partir de la función del varón en la sociedad patriarcal, en la que le corresponde la autoridad, el espacio público y el uso de la palabra. Lo que pasa –y, con todo respeto, papa Francisco– es que, debido a los cambios sociales de los últimos cien años, la división de roles femeninos y masculinos de la sociedad patriarcal y, consiguientemente, de la familia patriarcal están hoy en parte superados: la autoridad dejó de ser patrimonio exclusivo de los varones, y las mujeres han salido del espacio doméstico para compartir con los varones el espacio público, en el que se atrevieron a tomar la palabra después de muchos siglos de permanecer calladas.

Deduje, también, que el doble principio consagra a María como prototipo femenino y a Pedro como prototipo masculino, exaltando la importancia de María –como se ha ensalzado tradicionalmente a las mujeres con el título de “reina del hogar” que se les daba– para resaltar la autoridad de los hombres de Iglesia, como se acostumbraba respetar en el hogar la autoridad del paterfamilias. Lo que ya no suele ocurrir, porque los padres han comenzado a compartir el espacio doméstico y se han atrevido a participar en la crianza de sus hijos después de siglos de permanecer excluidos.

Y deduje –con todo respeto, papa Francisco– que no me podía convencer el argumento del doble principio petrino-mariano para seguir discriminando a las mujeres en la Iglesia negándoles el sacramento del orden: sencillamente, no responde a las actuales circunstancias sociales. Es una opinión teológica y no es un dogma.

Como tampoco me puede convencer el argumento de santo Tomás proveniente de otro contexto histórico. Como hombre de su tiempo, opinaba que “la mujer es inferior al hombre, […] el varón es más perfecto por su razón y más fuerte por su virtud [y] la mujer necesita del varón no sólo para engendrar, como ocurre con los demás animales, sino incluso para gobernarse” y esta opinión marcó su argumentación en relación con las razones para incluir el sexo femenino entre los “impedimentos para la recepción de este sacramento”, junto con los niños, los incapaces privados del uso de razón, los físicamente discapacitados, los esclavos, los asesinos y los hijos ilegítimos: “como en el sexo femenino no se puede significar una superioridad de grado puesto que el estado de la mujer es de sujeción, síguese que no puede recibir el sacramento del orden”. Y no me puede convencer porque las mujeres ya no estamos en estado de sujeción ni de inferioridad, como podían estar las mujeres en el Medioevo.

¿Hay posibilidad de apertura a la ordenación de mujeres en la Iglesia católica?

¿Hay, entonces, alguna esperanza –y la esperanza es virtud cristiana– de que en la Iglesia católica se produzcan cambios para que sean clara y definitivamente reconocidos los derechos fundamentales de las mujeres y se supere su exclusión que la encíclica Fratelli tutti [Sorelle tutte] califica de “inaceptable” (FT 127) en sus críticas a la inequidad social? Bueno, las críticas a la inequidad de puertas para afuera, sin caer en la cuenta de la inequidad que reina en la Iglesia de puertas para adentro.

Pero también hay que ser realistas. Está en juego la visión sacerdotal y kiriarcal de los hombres de Iglesia y la mentalidad clerical pesa fuertemente en las instancias decisorias. Sin embargo, quiero creer que hay esperanza. Y me animan a creer que hay esperanza las palabras del papa Francisco en el rezo del Regina Coeli de este Domingo de Pascua, cuando destacó que “fueron ellas, las discípulas, las primeras en verlo y encontrarlo” porque “a diferencia de los demás, no se quedaron en casa paralizadas por la tristeza y el miedo”, porque con ellas y como ellas, las mujeres no nos podemos quedar paralizadas.

Por eso, papa Francisco, con todo respeto, me he atrevido a escribir estas líneas. Y porque tengo la esperanza en que el proceso de conversión eclesial que Francisco ha venido proponiendo incluya un cambio en prácticas e imaginarios que sustentan la exclusión de las mujeres del sacramento del orden. Tengo la esperanza, además, de que así como se tomó en serio la pregunta y la solicitud de la hermana Terezinha Rasera durante la audiencia a la Unión Internacional de Superioras Generales, UISG (2016), convocando dos comisiones para estudiar el diaconado femenino, y ha demostrado su apertura a la nueva presencia de las mujeres en la Iglesia confiándoles cargos de dirección administrativa y procurando el reconocimiento formal de las actividades pastorales que ellas realizan, también preste atención a las voces de las mujeres que guardan la esperanza de que algún día dejarán de ser excluidas de la ordenación y dé el paso que se espera hacia la plena inclusión de las mujeres en la Iglesia.


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