lunes, 23 de octubre de 2023

El Papa recibe a J. Gramick, monja LGTB, "condenada" por Ratzinger (Infovaticana, X. Pikaza)

El Papa recibe a J. Gramick, monja LGTB, "condenada" por Ratzinger 

(Infovaticana, X. Pikaza)
2023 ?

El título, noticia  y foto es de Infovaticana, aunque el tema aparece en otros medios como Vida nueva y Vatican News.

Su caso me interesó ya a principios de siglo (por generosa información de Julio Puente) y así lo expuse  en Diccionario de pensadorers cristianos (2010, par. 379-381). Pasado un tiempo, mudada la "circunstancia" eclesial, debo volver al tema, para mostrar la forma en que Francisco corrige y reinterpreta a Ratzinger, más con gestos que con documentos escritos. Asi informa ahora Infovaticana

23.10.2023 | X.Pikaza
 
El tema es a mi juicio de máxima importancia,  pos tres razones:

a.Porque porque de un tema de esencial importacia para la administración actual de la Iglesia como es la identidad de género, la valoración del sexual y moral de la homosexualidad, con todo lo referente a un tipo de pederastia clerical de fondo.

b. Por el cambio de orientación del magisterio papal: El Card. Ratzinger, con aprobación de Juan Pablo II, fue muy crítico en este campo, considerando de hecho a la homosexualidad y a otras formas alternativas de orientacion sexual como internamente "pecaminosas" y ratificándolo así en un documento de máxima autoridad eclesial. Por el contrario, el Papa Francisco incluye esas "desviaciones" dentro de una visión más extensa y abierta (tolerante) de Iglesia.

c. Por la forma de actuar del Papa Francisco: No publica un nuevo documento condenando la postura de Ratzinzer/Juan Pablo II, pero de hecho la critica y supera con su forma de recibir a J. Gramick, monja LGTB (Info-vaticana no se dice Gramick es LBTB o si realiza un apostolado a favor de los LGTB; el evangelio dice si Jesús era publicano o "prostituto" pero realizaó un apstolado a favor de publicanos  y prostitutos)

El Papa Francisco es un Papa de gestos, fotos y cartas. De él seguramente no saldrá ningún documento disruptivo, pero son este tipo de gestos con los que Francisco quiere enseñar el camino a seguir a quien le suceda.

Y es que ayer martes (17.10.239), el Santo Padre recibió en el Vaticano durante 50 minutos a Jeannine Gramick, junto con tres miembros del Ministerio New Ways. La cofundadora del Ministerio New Ways, «llevó saludos al Papa Francisco de parte de los católicos LGBTQ+ de la iglesia de EE. UU. Le agradeció su apertura a bendecir las uniones entre personas del mismo sexo, así como su oposición a la criminalización de las personas LGBTQ+ en la sociedad civil», según apunta la propia web de esta organización condenada por Ratzinger.
 
Este grupo asegura que «esta reunión representa ahora una nueva apertura al enfoque pastoralmente motivado y de búsqueda de justicia que la hermana Jeannine y su organización han practicado durante mucho tiempo». “El encuentro fue muy emotivo para mí. Desde el día en que fue elegido, he amado y admirado al Papa Francisco por su humildad, su amor por los pobres y por aquellos rechazados por la sociedad. Él es el rostro humano de Jesús en nuestra era. El Papa Francisco mira dentro de vuestro corazón y sus ojos dicen que Dios os ama”, dijo Jeannine Gramick tras su encuentro con Francisco.
 
Esta es la primera vez que el Papa se fotografía con Jeannine Gramick, a quien este verano había escrito una carta de apoyo ‘bendiciendo’ su ‘apostolado’.

¿Quién es Jeannine Gramick?

Nacida en Estados Unidos, pero de origen polaco, Gramick es una activista, matemática y monja católica estadounidense. Se proclama defensora de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. Gramick es cofundadora de Ministerio de nuevos Caminos con el Hno. Robert Nugent, que pertenece a un ministerio de defensa y justicia para lesbianas, gays, bisexuales y transgénero católicos.

Reprobación de Ratzinger

En mayo de 1999, el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, emitió una nota pública sobre Jeannine Gramick y Robert Nugent. Ratzinger escribió que «desde el inicio, al presentar la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad, el Padre Nugent y la Hermana Gramick han cuestionado continuamente elementos centrales de esa doctrina. Por esta razón, en 1984 el Cardenal James Hickey, Arzobispo de Washington, después de fracasar en numerosos intentos de clarificación, les informó de que a partir de ese momento no podían seguir desarrollando sus actividades en aquella Archidiócesis. Al mismo tiempo, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica les ordenó que se separaran total y completamente del New Ways Ministry, añadiendo que no podían ejercer ningún apostolado a menos que presentaran fielmente la doctrina de la Iglesia acerca del mal intrínseco de los actos homosexuales».

En aquel momento, Ratzinger criticó que «han seguido manteniendo y promoviendo posiciones ambiguas sobre la homosexualidad y han criticado explícitamente los documentos del Magisterio de la Iglesia sobre el tema». Una posición que dista mucho de la confusión que reina ahora dentro de la Iglesia. Quienes promueven estas posturas, lejos de ser reprobados, son aupados a cargos de responsabilidad.

Joseph Ratzinger montó una comisión para estudiar los escritos de esta monja estadounidense. La conclusión a la que llegó la comisión es que la Hermana Gramick, tenía en sus escritos y actividades pastorales «serias deficiencias, que resultaban incompatibles con la integridad de la moral cristiana.

Sr. Jeannine Gramick Comments on Pope Shaking Up Bishops - New Ways Ministry
El sucesor de san Juan Pablo II, sentenció lo siguiente: «la Congregación para la Doctrina de la Fe se ve obligada a declarar, por el bien de los fieles católicos, que las posiciones de la Hermana Jeannine Gramick y del Padre Robert Nugent, en lo que se refiere al mal intrínseco de los actos homosexuales y al desorden objetivo de la inclinación homosexual, son doctrinalmente inaceptables en cuanto incompatibles con la doctrina clara y constante de la Iglesia Católica en este campo».

A pesar de esta condena pública y sin que Gramick haya dado muestras de haber cambiado sus posiciones, el Papa la ha recibido en pleno Sínodo. Un nuevo gesto del Pontífice que contradice (otra vez) a su antecesor. ¿Aprueba o bendice el Papa Francisco la labor de este grupo que pasa por la aceptación y normalización de la actividad homosexual como una condición más digna y querida por Dios?

Diccionario de pensadores cristianos
Xabier Pikaza: Gramick, Jeannine (1942- ).Diccionario Pensadores cristiano, VD, Estella 2010,

Gramick, Jeannine Religiosa y activista católica, co-fundadora y dirigente (con el P. Robert Nugent) de una organización al servicio de la pastoral cristiana con homosexuales y lesbianas, que ha sido condenada por la Congregación de la Doctrina de la Fe (el año 1999). J. Gramick pertenecía a las Hermanas de las Escuelas de Notre Dame (SSND: School Sisters of Notre Dame) y se había especializado en Matemáticas y en Filosofía, en la Universidad de Notre Dame. Su actividad más significativa ha sido la organización de una obra de asistencia y presencia religiosa y humana para personas que habían abandonado la Iglesia Católica por sentirse rechazadas por su identidad homosexual; de esa manera ha querido mostrar a todas las personas el amor que Dios les tiene, sea cual fuere su orientación sexual.

New Ways Ministry programs support LGBTQ sisters, educate congregation  leaders | Global Sisters Report
Una vida al servicio de lesbianas y gays, en colaboración con R. Nugent. J. Gramick comenzó a organizar encuentros, peregrinaciones y celebraciones con lesbianas y homosexuales y también con sus familiares y amigos. Para ello fundó diversas organizaciones católicas con y para lesbianas y gays y en especial un movimiento titulado New Ways Ministry (1977), con el fin de promover la reconciliación de lesbianas y gays con la Iglesia católica institucional.

Para cumplir su tarea, ella ha viajado por muchos países, poniendo de relieve la existencia de diversas formas de orientación y de maduración sexual, al servicio del encuentro y plenitud de las personas. A su juicio, y siguiendo las conclusiones de la American Psychiatric Association, la identidad homosexual no es una enfermedad, sino una orientación sexual alternativa. En esa línea ha promovido el dialogo, la discusión y la educación para superar los mitos y los estereotipos sociales y religiosos contra los gays y las lesbianas. A su juicio, gays y lesbianas han de tener los mismos derechos y obligaciones civiles, religiosas y sociales que los otros tipos de personas.

Gramick ha escrito y editado diversos libros y trabajos sobre el tema, con títulos como Homosexuality and the Catholic Church, Homosexuality in the Priesthood and Religious Life, The Vatican and Homosexuality, Building Bridges: Gay and Lesbian Reality and the Catholic Church, Voices of Hope: A Collection of Positive Catholic Writings on Lesbian/Gay Issues. En todos ellos ha puesto de relieve el carácter cristiano de una maduración afectiva de tipo homosexual. Desde el 1977, ella ha venido colaborando con el P. Robert Nugent (de la Sociedad del Divino Salvador: SDS), que había sido ordenado sacerdote católico el año 1965 y que había estudiado en la Yale Divinity School, en la Villanova University y en la Universidad Católica de Lovaina, especializándose en psicología y educación. Ambos, Gramick y Nugent, fundaron el New Ways Ministry (1977) un centro al servicio de la acogida, orientación y desarrollo cristiano de homsexuales y lesbianas, en Washington, D.C.

El P. Nugent realizó ese trabajo de orientación y promoción humana, social y religiosa de homosexuales y lesbianas hasta el año 1984, en que tuvo que abandonarlo, de un modo “oficial”, por presiones del Arzobispo Católico de Washington. A partir de ese momento continuó realizando ese apostolado, pero de un modo privado, aunque contando con la ayuda de diversos grupos católicos y con la colaboración de la hermana Gramick, fundando el Catholic Parents Network, una organización al servicio de los padres católicos de gays y lesbianas. Publicó también numerosos libros sobre el tema, con títulos como A Challenge to Love: Gay and Lesbian Catholics in the Church; Prayer Journey for Persons with AIDS; Building Bridges: Gay and Lesbian Reality and the Catholic Church y Voices of Hope: A Collection of Positive Catholic Writings on Gay and Lesbian Issues (estos dos últimos en colaboración con la hermana Gramick).

Nota condenatoria de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El año 1999 la Congregación de la Doctrina de la Fe declaró que J. Gramick, como religiosa y como cristiana, no podía implicarse como hacía a favor de lesbianas y gays. El año siguiente su congregación religiosa (SSND) le pidió que dejara de hablar sobre el tema de la homosexualidad. Como no estaba dispuesta a cumplir esa orden, en conciencia, el año 2001, ella ingreso en una Congregación distinta (Sisters of Loretto), donde ha podido seguir realizando su servicio a favor de lesbianas y gays.

La nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe, titulada Notificación sobre los escritos y las actividades de Sor Jeannine Gramick, S.N.D. y del P. Robert Nugent, S.D.S. (31 de mayo de 1999, AAS 91 [1999] 821-825, cf. Vatican-Va), estaba firmada por el Cardenal J. Ratzinger, que rechazaba las ideas y obras de estos dos religiosos, prohibiéndoles cualquier trabajo pastoral que estuviera relacionado con personas homosexuales (como si pudieran distinguirse bien unos otros, los homo- y los hétero-sexuales).

Sin condenar la homosexualidad como tendencia, la Congregación para la Doctrina de la Fe consideraba que los actos homosexuales son "intrínsecamente inmorales” y ponía de relieve el “error ideológico” que estaba en el fondo de las actividades de Gramick y Nugent, que parecían negar o que negaban de hecho la “identidad objetiva” de la conducta sexual, que sólo es moralmente bueno en el de una relaciones heterosexuales entre esposos (y abiertas a la procreación).

El Cardenal Ratzinger y la Congregación afirmaban que Gramick y Nugent habían corrido el riesgo de interpretar la moralidad sexual desde la perspectiva de un sentimiento que puede adaptarse a diversas situaciones, sin que se pueda hablar de una conducta que es objetivamente recta (relaciones matrimoniales, entre personas de distinto sexo) y de una conducta que es objetivamente pecaminosa (como en el caso de unas relaciones homosexuales. La Notificación declara que la Congregación de la Doctrina de la Fe había pedido a los dos “procesados” un gesto claro de adhesión a la enseñanza de la Iglesia: «Sor Gramick mostró su amor por la Iglesia, pero simplemente rehusó expresar asentimiento alguno a la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad. El Padre Nugent mostró mejor disposición, pero no llegó a ser inequívoco en la afirmación de su asentimiento interior a la enseñanza de la Iglesia».

Por eso… visto el fracaso del «largo y paciente proceso de diálogo», la Congregación para la Doctrina de la Fe se vio obligada a declarar, «por el bien de los fieles católicos, que las posiciones de Sor Jeannine Gramick y del Padre Robert Nugent, en lo que se refiere al mal intrínseco de los actos homosexuales y al desorden objetivo de la inclinación homosexual, son doctrinalmente inaceptables en cuanto incompatibles con la enseñanza clara y constante de la Iglesia católica sobre el particular… Las ambigüedades y errores de la posición del Padre Nugent y de Sor Gramick han causado confusión y daño a los fieles católicos. Por estas razones, a Sor Jeannine Gramick, S.S.N.D., y al Padre Robert Nugent, S.D.S., se les prohíbe de forma permanente cualquier tipo de apostolado en favor de las personas homosexuales, y no son elegibles, por un tiempo indefinido, para ejercer ningún oficio en su respectivos institutos religiosos».

Ésta ha sido una de las condenas teológicas y pastorales más importantes y discutidas de la Iglesia Católica en los últimos decenios. Como se esperaba, Nugent y Gramick «comprendieron» la enseñanza de la iglesia pero ninguno de ellos la aceptó. Son millones y millones los católicos que les apoyan y que no están dispuestos a implicarse en el «largo y paciente proceso de diálogo» en el que la Congregación para la Doctrina de la fe tiene sus soluciones definidas de antemano. En este campo ha venido creciendo un tipo de disenso o “divorcio” entre la doctrina oficial del Vaticano y la mentalidad de millones de católicos.

Son muchos los católicos que acatan externamente la enseñanza oficial de la Iglesia en este campo, pero no la comparten ni aceptan en lo interno. Éste no es un tema teórico, sino que está vinculado a la misma vida de millones de personas, en USA y en otros países del mundo. Somos muchos los que pensamos que, en este campo, la doctrina oficial de la Iglesia no ha dicho todavía su última palabra, de manera que las voces de Gramick y Nugent no han quedado silenciadas de hecho silenciadas.

Anejo. Father Robert Nugent

(photo)
Biography
Father Robert Nugent is a Roman Catholic priest and a member of the Religious Order, the Society of the Divine Savior. He was born, educated in Norristown, Pennsylvania, and ordained for the Archdiocese of Philadelphia in 1965. He was engaged in various ministries in Philadelphia until 1975 when he joined the Salvatorians and relocated to Maryland. He was a co-director of the Quixote Center in Mt. Rainier, Maryland, a Catholic peace and justice group, and also served for two years as Chaplain at the College of Notre Dame of Maryland.

In 1967, with Sister Jeannine Gramick, Nugent co-founded New Ways Ministry, a national Catholic center for research and advocacy ministry in the area of Catholicism and homosexuality also located in Mt. Rainier, in the metropolitan Washington, D.C. area. Until 1984 he was engaged in counseling, consultation, writing, lecturing, retreats, workshops and seminars dealing with gay and lesbian issues and religion. He traveled widely both throughout the U.S. and abroad educating church professionals, pastoral ministers and parents and families about homosexuality.

In 1984, under pressure from the Archbishop of Washington, D.C., Nugent was forced to resign from New Ways Ministry but continued his work as a private individual or under various auspices. He is the founder of Catholic Parents Network for parents of Catholic gay and lesbian individuals. He is the author of numerous academic and popular journal articles in Catholic and other publications, including contributions to several anthologies. He is also the author or coeditor of several books including A Challenge to Love: Gay and Lesbian Catholics in the Church; Prayer Journey for Persons with AIDS; Building Bridges: Gay and Lesbian Reality and the Catholic Church and Voices of Hope: a collection of positive Catholic writings on gay and lesbian issues.

[Tomado de fb, xavier picasa]


martes, 10 de octubre de 2023

Neocapitalismo del dios celular.


Date: mar, 10 oct 2023 

Película 1984 (George Orwell) https://www.youtube.com/watch?v=GL65gHQsvgI&ab_channel=Khingu


Neocapitalismo del dios celular.


El Ortiba. El lugar que antes ocupaban los dioses hoy lo ocupa tu celular. Es tu conciencia. Lo sabe todo de ti. Duerme bajo tu almohada, y será el delator que va a justificar en tu contra si un día caes en manos de la justicia. En esta sumisión colectiva reside el núcleo de la Modernidad. Hay algo excesivo que fatiga, no solo en la apropiación del tiempo sino en la hipervisibilidad que ofrece la vida conectada. Nos hemos instalado en el reino del hedonismo liberal, dejando de «ver» para mirar, dominados por un deseo imposible de calmar: la sobreexposición a las pantallas y la sobreabundancia de información.


Hace tiempo que dejamos de «ser» para ser otros, inmersos en la dualidad de vivir dos vidas paralelas: la real y la que hay que enseñar en la sociedad virtual. Ese mundo vaporoso que nos dicen que debemos «estar» para no dejar de existir. Un universo de «clics» ordenados en etiquetas de códigos cuidadosamente empaquetados por algoritmos opacos que han generado una especie de Gran Hermano de las emociones y del consumo, reflejados en sociedades virtuales del engaño, del disimulo, la interpretación y la impostura. Una especie de tiranía incruenta, aparentemente indolora y amable, sin tanques en las calles, pero que llega al fondo de lo que pretende: la dependencia masiva de las obsesiones que nos inyecta. Una forma de neocapitalismo feudal, sin competencia ni precedente, que se ha abierto paso a codazos a través del conocimiento y monitorización de nuestra vida íntima. Una desnudez de la soberanía personal que nos expone por partida doble: cuando hacemos entrega de nuestros datos a cambio de unos servicios relativamente triviales, y, cuando esos datos son utilizados para cosificar y estructurar un mundo que no nos resulta transparente ni deseable. Esa utilidad de lo inútil, que convierte en necesario lo innecesario, y que logra moldear conciencias para el consumo de emociones y productos que no se necesitan, pero se cree necesitar. Esa externalización de la vida íntima convertida en protectora del capital global, ensimismada en lo superfluo, en la mercadotecnia del yo, y en la autosatisfacción de los deseos. 


La búsqueda de la felicidad representa una de las paradojas más crueles de la sociedad actual: a una siempre creciente posibilidad de experimentarla corresponde una mayor incapacidad de obtenerla. Así nos encontramos con la paradoja de Policrates: la infelicidad de ser feliz. Esa desenfrenada persecución por la felicidad anhelada, tan al alcance de la mano según los parámetros virtuales, en un contexto donde el contacto se produce a través del medio digital y no de la vida real, y hace que la realidad parezca decepcionante. La acción interactiva parece ofrecer sensaciones más intensas que las reales, al no estar condicionada por la ansiedad o la vulnerabilidad que el contacto directo puede provocar. Así, hemos dejado de «estar» para mirar. Un mundo pantalla donde se vuelve difícil cerrar los ojos o detener la mirada y profundizar en ella. Esa sumisión de un mundo sin párpados debilita las formas éticas, de solidaridad y ciudadanía, pero también de pensamiento propio que requiere sujetos con párpados, con reflexión, con racionalidad y vida íntima. La competición virtual consiste en lograr más ojos en tanto canjeables como nueva forma de valor. Se codician miradas absortas para subastarlas en un frenético mercado de la atención. Aunque no interesemos expresamente, interesa que participemos del circuito de control global: que al compartir lo que hacemos la rueda gire, dejemos rastros, y esto exija a otros a pronunciarse, dejando huellas y datos para pronosticarnos, siendo parte activa de los modos de control y de productividad. Son operaciones extractivas en las que se empaquetan nuestras experiencias personales para convertirlas en datos asociados. No se establecen reciprocidades constructivas ni intercambio de valor entre las partes. Así «navegamos» domesticados por los secretos y miserias de la humanidad, por sus perversiones, confidencias, sueños, deseos inconfesables y realidades en un imparable «vanitas vanitatum» (vanidad de vanidades) donde resultamos estar dócilmente amaestrados, impelidos por un deseo imposible de calmar: la sobreexposición a las pantallas y la sobreabundancia de información. Una sugestión de individualidades en un tiempo de subjetividades ensimismadas y reblandecidas de tanto contemplarnos a nosotros mismos. Un mundo virtual que navega por el universo con semejante gallinero a cuesta.


La sociedad líquida que pronosticó Bauman ha mutado ya de estado y empieza a ser gaseosa, cáustica, más fluida que sustancial, más disuelta que diluida. El apremio civilizador de los grandes principios que declarábamos con carácter universal cede ante los datos de la realidad. Habitamos con perpleja normalidad la era del bulo, el zasca, las artes antiguas del linchamiento, alejados de la argumentación pausada, respetuosa y racional que sustituya el exabrupto, el insulto y la mentira. En una esfera en la que nadie le importa aquella idea inmutable que era «la verdad», que ahora resulta ser relativa según el algoritmo.


Hemos sustituido la solidaridad por el narcisismo, y hemos llegado al punto de la tragedia identitaria de levantarnos cada mañana revisando las redes sociales para comprobar si todavía existimos. Esa sensación de extrañamiento de lo real que podría servir para inaugurar nuevas vías de repensar nuestro lugar en el mundo. Preguntarse qué nos ha conducido hasta aquí y cómo seguir adelante.


Brecht aseguraba que un día también se cantará sobre los tiempos sombríos. La fatalidad triunfa en el momento en que creemos en ella. Ya no tenemos tiempo de tener tiempo. De tocarnos, juntarnos, mirarnos, hablarnos. De contemplar la vida verdadera. De admirar lo minúsculo. De que la belleza del sol te sorprenda mientras se funde en el horizonte. De saborear una siesta con sonido a chicharras, con penumbras de maderas entornadas y visillos que se inflan con la brisa cálida del atardecer. «Navegar» con sosiego calmo sobre el deleite de la vida olorosa, bella, infinita, y desear que ese milagro de la vida desconectada se vuelva a producir mañana, o pasado mañana, acompañada por el cálido y tenue rocío de la madrugada.

 

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martes, 3 de octubre de 2023

MAÑANA sale a la luz “Laudate Deum”


De: Tomás Insua, Movimiento Laudato Si' 
mar, 3 oct 2023 

MAÑANA sale a la luz "Laudate Deum"


Hola COMUNIDADES,



Mañana es el día. Al concluir el Tiempo de la Creación y celebrando a San Francisco de Asís, el Papa Francisco publicará su nueva exhortación apostólica "Laudate Deum", como actualización de la encíclica Laudato Si'. 


A las 20, hora de Roma (consulta aquí en tu hora local), nos encontraremos en un evento en línea para analizar el contenido de la exhortación de la mano de científicos, religiosos y laicos.


¿Quienes participarán?

  • Daniel Horan OFM, Director del Centro de Espiritualidad del Saint Mary's College de Notre Dame, Indiana.

  • Ridhima Pandey, joven activista, protagonista de la película La Carta

  • Bill McKibben, cofundador y asesor principal de 350.org 

  • Fletcher Harper, Director Ejecutivo de GreenFaith

  • Entre otros expertos

Únete a este evento sobre "Laudate Deum"

¡Te esperamos para celebrar juntos la alegría de esta nueva exhortación!


Hasta mañana,



Tomás Insua

Director Ejecutivo

Movimiento Laudato Si'



Laudato Si' Movement, 712 H St NE PMB 90321, Washington, DC, Washington 20002, United States