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jueves, 21 de mayo de 2020

Ecología integral: un camino de vida y curación para un planeta enfermo | Luis Miguel Modino - Brasil

Ecología integral: un camino de vida y curación para un planeta enfermo



Vivimos una realidad que ha hecho que “lo que parecía imposible sucedió, parar la maquinaria productiva”

El mundo está enfermo, consecuencia de tres crisis: calentamiento global, reducción de la biodiversidad, abuso de pesticidas por la agricultura industrial

“La velocidad humana excede la velocidad de la naturaleza y la Tierra pide una cuarentena, un descanso, un momento de paz para poder recuperar su fuerza”

En “la post pandemia, no podemos permitir que la política, una vez más, se someta a la economía”


La Semana Laudato Si´ ha sido asumida por la Iglesia de Brasil como una prioridad, sumándose a las celebraciones que se realizarán en diferentes partes del mundo. En esta reflexión, está teniendo un papel destacado la Comisión Especial de Ecología Integral y Minería de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil – CNBB, que ha elaborado una nota que lleva por título: “Ecología integral: un camino de vida y curación para un planeta enfermo. Lecciones y desafíos de la encíclica Laudato Si' después de 5 años de su publicación”.

No podemos olvidar que esta Semana Laudato Si´ se está celebrando en un momento que “dejará una marca definitiva en la historia de la humanidad y el planeta Tierra”, como señala el escrito, firmado por Monseñor Sebastião Lima Duarte, obispo de la Diócesis de Caxias y Presidente de la Comisión Especial de Ecología Integral y Minería de la CNBB, y Monseñor Vicente de Paula Ferreira, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Belo Horizonte y Secretario de la referida comisión. Vivimos una realidad que ha hecho que “lo que parecía imposible sucedió, parar la maquinaria productiva”, algo que no es visto como un simple accidente, y que va a provocar consecuencias graves a corto y medio plazo, especialmente para los más pobres.
La nota hace una lectura del legado de la encíclica, destacando sus puntos fundamentales, que ayudan a entender lo que está pasando hoy a nuestra casa común, donde “todo está interconectado”. Desde ahí denuncia la raíz humana de la crisis, contraponiendo la necesidad de asumir la ecología integral y conversión ecológica como base de una nueva cultura que tiene como cimiento el bien común y la solidaridad, buscando cambiar la cultura del consumismo por la propuesta del “buen vivir”. En esa perpectiva, se subraya la importancia de Querida Amazonía, como continuidad de Laudato Si'.
La Comisión de Ecología Integral y Minería de la CNBB quiere hacernos entender que el mundo está enfermo, consecuencia de tres crisis: calentamiento global, reducción de la biodiversidad, abuso de pesticidas por la agricultura industrial. En Brasil, esto se nota sobretodo en la Amazonía, próxima al punto sin retorno, lo que no impide los planes perversos del lobby ruralista con el apoyo del gobierno. Vivimos una seria amenaza, provocada por la dinámica de producción-acumulación-desperdicio. En esa perspectiva se recuerda que "Todavía hay tiempo, nos dice Francisco, ¡pero ahora es el momento!”.
La propuesta que se nos hace es entrar en un camino de conversión, pues la parada obligatoria de la humanidad ha tenido consecuencias muy positivas para el planeta. No podemos olvidar, según la nota, que “la velocidad humana excede la velocidad de la naturaleza y la Tierra pide una cuarentena, un descanso, un momento de paz para poder recuperar su fuerza”, pues como insiste el Papa Francisco, "esta economía mata". Se entabla así una disputa entre la ciencia, ambientalistas, religiosos, activistas sociales y el mundo de la economía política.
Ante eso es cada vez más necesaria una alianza colectiva, que Laudato Si´expresa con el nombre de ecología integral, lo que demanda "una economía con alma", que algunos ven reflejada en la llamada "Economía de Francisco y Clara, basada en lo femenino, lo cíclico, la acogida, el cuidado y el afecto”. Eso tiene que llevarnos a elegir la "sobriedad feliz", insistiendo en que en “la post pandemia, no podemos permitir que la política, una vez más, se someta a la economía”. La alternativa viene de “fortalecer la iniciativa y el papel de las comunidades”.
También se apuntan elementos para la vida de la Iglesia, que debe promover “una fluida continuidad entre la formación, la acción y la celebración cristiana”, así como una catequesis que haga posible “un descubrimiento emocional de la responsabilidad de los cuidadores de la Casa Común”, y juventudes que puedan, con el apoyo de todos, “asumir con creatividad la misión de pensar y construir iniciativas para la promoción y defensa de la vida en todas sus instancias”.
Ecología integral: un vida de vida y curación para un planeta enfermo
Lecciones y desafíos de la encíclica Laudato Si' después de 5 años de su publicación
Comisión Especial de Ecología Integral y Minería - CNBB
Celebramos cinco años de Laudato Si’, una encíclica del Papa Francisco que aborda la dimensión socioambiental de la fe y la evangelización. Con la encíclica, la Iglesia Universal ingresa al siglo XXI, asumiendo, de manera apasionada y comprometida, la defensa integral e integrada de la creación: propone la conversión ecológica en la relación de la humanidad con otros seres creados. La Comisión Especial para la Ecología Integral y la Minería, de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), participa en las celebraciones sobre Laudato Si', que se realizarán en diferentes partes del mundo. Queremos celebrar, valorar y aprender las formas en que Laudato Si’ nos muestra hoy, en comunión con la Iglesia, con la Tierra y con los pobres de la tierra.
El año 2020 dejará una marca definitiva en la historia de la humanidad y el planeta Tierra. La pandemia de Covid 19, que diezmó tantas vidas humanas, afectó todos los ritmos y dinámicas de producción, consumo, acumulación y desperdicio que han marcado la economía mundial en los últimos siglos. Lo que parecía imposible sucedió, parar la maquinaria productiva. Pero la pandemia no es solo un simple accidente en la historia socioambiental de nuestro mundo globalizado. Es el resultado de un conjunto de opciones realizadas en los últimos años, que hacen que los cuerpos humanos sean vulnerables, con alimentos cada vez más procesados y dependientes del uso intensivo de agrotóxicos y pesticidas, conectados a un modo de producción y consumo que deforesta, contamina. y calienta el planeta, que también empobrece a una parte cada vez mayor de la humanidad.
Los últimos 40 años han sido de profundización de la desigualdad relativa e incluso, cada vez más, absoluta. Los pobres no solo se han quedado más pobres en relación con los ricos, sino también en relación con ellos mismos en el pasado. La lucha contra el hambre, que había estado disminuyendo hasta 2014, perdió su fuerza durante tres años consecutivos (2017-2019), ahora está de vuelta al nivel de 2011. Con esto, se espera que el drama del hambre aumente enormemente en los próximos meses, debido a la crisis económica que se avecina. Al releer Laudato Si' en tiempos de pandemia, nos damos cuenta de toda su intensidad profética. Como nos advirtió el Papa Francisco: "Es imposible estar sano en un planeta enfermo".
El legado de la encíclica
En la encíclica, el Papa Francisco llama al mundo entero a reflexionar y actuar sobre el tema de la Ecología Integral: "de hecho, sabemos que toda la creación, hasta el presente, está gimiendo como si tuviera dolores de parto" (Rm 8, 22).
Partiendo de una visión impactante de la realidad, que aborda lo que le está sucediendo a nuestra casa común: contaminación, cambio climático, problemas de agua, pérdida grave de biodiversidad, revela que “hoy en día, el análisis de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos y de la relación de cada persona consigo misma, lo que genera una forma específica de relacionarse con los demás y el medio ambiente” (LS, 141).
En el Evangelio de la Creación, Dios, que creó todo por amor, dio a los seres humanos la importante vocación de ser el guardián de la creación. Recordando que “todo está interconectado. Por lo tanto, se requiere una preocupación por el medio ambiente, junto con un amor sincero por los seres humanos y un compromiso constante con los problemas de la sociedad” (LS, 91). Es necesario abordar el tema de la creación desde su estrecha relación con la persona de Jesucristo, porque “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque fue en él que todas las cosas fueron creadas, en el cielo y en tierra, seres visibles e invisibles” (Cl 1, 15-16).
La crisis ecológica tiene una raíz humana, manifestada en el riesgo de irresponsabilidad ante la falta de estándares éticos que regulen el desarrollo. Por lo tanto, la nueva cultura ecológica debe construir un paradigma diferente del modelo capitalista neoliberal actual, basado en los avances en biotecnología, tecnología de la información y biogenética, que impone la ingeniería criminal en las culturas, construido sobre un modelo extractivo depredador.
La ecología integral nos enseña que todo está interconectado en la casa común. Entonces, “no hay dos crisis separadas: una crisis ambiental y una crisis social; sino una crisis socioambiental única y compleja” (LS, 139). Hay una necesidad urgente de una conversión ecológica capaz de construir una nueva cultura, basada en la vida integral de los seres humanos y el medio ambiente. Para esto, el principio del bien común y la solidaridad se convierte en el horizonte para la construcción de una nueva civilización. Es un proceso largo que debe contar con la colaboración de líderes políticos y religiosos de todo el mundo, involucrando la conversión individual y colectiva.
Se necesitan pautas de orientación y acción para cambiar la cultura basada en el consumismo, a partir de diálogos a nivel de la política internacional, nacional y local, promoviendo una economía que contribuya a la defensa de la dignidad de la vida. Aquí también, las religiones tienen una contribución importante y deben profundizar su debate con las ciencias y las artes.
En términos de educación y espiritualidad ecológica, el Papa nuevamente nos recuerda la urgencia de pasar de una cultura basada en el consumismo a un estilo de vida guiado por el principio del "buen vivir". Por lo tanto, la conversión ecológica debe involucrar instancias como la educación y la familia, señalando el misterio de la Trinidad como un misterio de comunión que nos creó para la fraternidad. “De hecho, la persona humana crece, madura y se santifica tanto más, cuanto más se relaciona, sale de sí misma para vivir en comunión con Dios, con los demás y con todas las criaturas. Así asume en su existencia el dinamismo trinitario que Dios ha impreso en ella desde su creación. Todo está interconectado, y esto nos invita a desarrollar una espiritualidad de solidaridad global que fluye del misterio de la Trinidad” (LS, n. 240). El Papa Francisco concluye su encíclica al exaltar a María como Madre y Reina de todas las cosas creadas.
El documento Querida Amazonia, sobre el gran trabajo del Sínodo, refleja la continuidad y la urgencia de tomar en serio a Laudato Si', no solo a nivel eclesial, sino también en las responsabilidades políticas de todas las naciones para el mundo en que vivimos.
Un mundo enfermo
En el año 2020, según muchos científicos, convergen tres crisis estructurales, que se refuerzan entre sí y crean lo que se ha llamado una "tormenta perfecta". Por lo tanto, la pandemia se agrega a un tejido económico profundamente enfermo, con una concentración de riqueza para unos pocos y con un enorme potencial depredador. Un sistema ecocida y suicida, con cuerpos frágiles y vulnerables.
La primera crisis es la del calentamiento global. Los niveles de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, a los que los países se comprometieron en París en 2015, año de publicación de la Encíclica, nunca se cumplieron. Estamos muy cerca del punto que los científicos definen como "cambio climático desenfrenado", un cuadro con inmensa imprevisibilidad, donde los pobres pagarán el precio más alto por una realidad que no ayudaron a crear. ¡Recuerde que el 10% más rico del planeta emite más del 75% de gases de efecto invernadero!
Además de esto, estamos experimentando una crisis dramática en la reducción de la biodiversidad en todo el planeta. Las tasas de extinción de especies son tan altas que los científicos dicen que estamos experimentando la "sexta gran extinción". En este contexto, con los biomas cada vez más deteriorados, aumentan los riesgos los riesgos de que enfermedades animales, zoonosis, se transformen en pandemias como la que estamos atravesando ahora, o incluso más graves.
La tercera crisis es la enfermedad colectiva de los organismos, intoxicada por pesticidas y venenos de agronegocios. Vandana Shiva afirma que el paradigma de la agricultura industrial nació de la "ilusión de que las plantas y los animales son máquinas para fabricar materias primas que se convierten en combustibles para nuestros cuerpos, que también son máquinas".
Una dieta cada vez más carnívora, con grandes aumentos en la producción de ganado y piensos, es la causa más fuerte de deforestación en el país. ¡La Amazonía está llegando al punto de no retorno muy rápidamente, más allá del cual será imposible evitar su savanización!
A pesar de estas amenazas, los planes del lobby ruralista son perversos: se presentan al Gobierno propuestas y proyectos de reforma agraria a favor de la concentración de tierras y la legalización de las "propiedades" logradas mediante la ocupación ilegal de tierras públicas, especialmente em la Amazonía, a menudo a través de la práctica común de quemar y cercar las áreas forestales.
Si "todo está interconectado", todo también está amenazado por la misma dinámica de producción-acumulación-desperdicio. Los grandes propietarios del mundo ya están planeando volver a la normalidad que, si se deja a su propia lógica, será aún más devastadora que antes.
La salida de la "crisis socioambiental compleja" en la que estamos inmersos no será simple ni necesariamente positiva. Tenemos la obligación moral, ética y espiritual de disputar el futuro, sin permitir que la lógica extractiva, presente en el corazón de todo este sistema, que se ha vuelto "normal" hasta ahora, vuelva a funcionar con toda su voracidad.
Los hechos muestran que, hasta ahora, esta lógica extractiva se ha impuesto al bienestar de las comunidades: a pesar de que el crimen ambiental de Mariana ocurrió en 2015, con la muerte de 19 personas y la contaminación de la cuenca del río Doce, el modelo minero no ha sido discutido o corregido. Siguió, con mayor violencia criminal, el colapso de la presa Mina do Feijão en Brumadinho, matando a 272 personas y dañando el ecosistema de la cuenca del río São Francisco.
Aun así, ¡el Gobierno parece apuntar a la perspectiva de reanudar el vigor económico, hacer que las leyes ambientales sean aún más flexibles y liberar la minería en tierras indígenas!
Con respecto al mineral, el petróleo, el agua o los bosques, ¡es urgente pasar a una forma de vida post-extractiva, incluida la profecía de una Iglesia que se atreva a retirar sus inversiones financieras de todo tipo de extracción depredadora! Necesitamos volver a aprender a respetar la dinámica metabólica del planeta, el ritmo y los ciclos del agua, las estaciones y la vida.
El Papa es claro al decir que necesitamos una "revolución cultural" y señala que la dinámica de conversión es exigente y profunda. Como personas y como Iglesia, debemos tomar medidas decisivas. "Todavía hay tiempo, nos dice Francisco, ¡pero ahora es el momento!"
Llamado a la conversión
En estos tiempos de la pandemia de Coronavirus, la humanidad se vio obligada a reducir o incluso cancelar una gran parte de sus actividades económicas y sociales: fábricas, comercio, transporte (incluidos los aviones), ocio, en resumen, cualquier tipo de aglomeración o evento que proporcione transmisión del virus. Lo que se ve en todo el planeta es sorprendente: el aire se ha vuelto más limpio en varias partes del mundo; las aguas de ríos son más claras; reina el silencio en las grandes ciudades; los animales salvajes entran libremente en las calles de la ciudad; los osos pescan salmones en ríos que no han pescado en décadas; incluso los sismógrafos captan una vibración menor del planeta Tierra.
Esta parada de la humanidad, que disminuyó rápidamente la "rapiña" de la sociedad, de la que habla el Papa Francisco (LS, 18), no vino por una opción consciente, sino por la imposición mortal de un virus para el cual todavía no hay medicina o vacuna, excepto adoptar el aislamiento social. Esta "nueva normalidad" debería ser la vida cotidiana permanente de la humanidad. Ella indica que la velocidad humana excede la velocidad de la naturaleza y la Tierra pide una cuarentena, un descanso, un momento de paz para poder recuperar su fuerza. "Esta economía mata", insiste el Papa Francisco (EG, 53).
Varios sectores de la ciencia, ambientalistas, religiosos, activistas sociales ya previeron estos eventos por la lógica de los hechos, pero no fueron escuchados ni considerados. El mundo de la economía política no puede considerar esta realidad sin tener que pasar a una nueva economía.
Una alianza colectiva: ecología integral
El Papa nos llama a una nueva economía, "una economía con alma", que cambia radicalmente la relación de la humanidad con la Madre Tierra, en una conversión ecológica que nos involucra personal, familiar, comunitaria y espiritualmente.
Algunos lo llaman la "Economía de Francisco y Clara", que supone una comprensión circular de los procesos productivos y de consumo: "basado en lo femenino, lo cíclico, la acogida, el cuidado y el afecto, presupone una transición radical en los modos y formas de producción lineal, masculinizada, que impusieron una visión de progreso basada en la extracción” (Articulación brasileña de la economía de Francisco).
Podemos optar por la "sobriedad feliz", que nos libera del culto a la materialidad y la obsesión con el consumo, viviendo con abundancia de calidad de vida, comenzando con nuestro vecindario, la ciudad donde vivimos, el país al que pertenecemos, hasta llegar a una conciencia global. Biológicamente todos estamos interconectados, como seres humanos, con todos los seres vivos y no vivos de la Tierra.
En el contexto extremadamente frágil y desafiante de la post pandemia, no podemos permitir que la política, una vez más, se someta a la economía. Se trata de redefinir el progreso, con estrategias de cambio a largo plazo, inversiones públicas en los bienes comunes de salud, educación, preservación de los biomas y energías limpias.
Necesitamos fortalecer la iniciativa y el papel de las comunidades, porque "la autoridad local puede marcar la diferencia" (LS 179), como ha sido el caso en las luchas concretas de la economía solidaria y la agroecología, en la defensa de los territorios indígenas y las comunidades tradicionales, en la recuperación ríos y manantiales, recogiendo agua de lluvia para beber y producir, preservando los biomas y su biodiversidad, garantizando el saneamiento básico en las ciudades ...
Finalmente, celebrar Laudato Si’ significa llevar sus quejas, sueños, intuiciones y propuestas a la vida cotidiana de la vida litúrgica y pastoral de nuestra Iglesia, en una fluida continuidad entre la formación, la acción y la celebración cristiana.
La catequesis y la iniciación en la vida cristiana pueden convertirse en un descubrimiento emocional de la responsabilidad de los cuidadores de la Casa Común, donde el Creador nos llama a experimentar la "hermandad universal", en armonía con todas las criaturas creadas por Él y amadas por Él. Las juventudes, a partir de ahora, se ven desafiadas y deben ser apoyadas para asumir con creatividad la misión de pensar y construir iniciativas para la promoción y defensa de la vida en todas sus instancias. Las celebraciones de la Palabra y la Eucaristía se abrirían a una dimensión cósmica de comunión con todas las criaturas, de escuchar con reverencia la voz y el grito de la Tierra y sus pueblos, de una respuesta apasionada a la misión, para que todo tenga vida abundante.
“Caminemos cantando; que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quitan la alegría de la esperanza” (LS 244).
En mayo de 2020
Monseñor Sebastião Lima Duarte – Obispo de la Diócesis de Caxias - MA
Presidente de la Comisión Especial de Ecología Integral y Minería - CNBB
Monseñor Vicente de Paula Ferreira – Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Belo Horizonte Secretario de la Comisión Especial de Ecología Integral y Minería - CNBB

jueves, 2 de abril de 2020

FUNDACIÓN PUEBLO INDIO DEL ECUADOR - Plena adhesión al llamamiento de los pueblos originarios...

FUNDACIÓN PUEBLO INDIO DEL ECUADOR

jueves, 2 de abril de 2020


NUESTRA  PLENA ADHESIÓN  AL

Llamamiento de los pueblos originarios, afrodescendientes y las organizaciones populares de América Latina.

La crisis que globalmente ha provocado el COVID-19 nos presenta una encrucijada a los pueblos de Abya Yala - América Latina. Las organizaciones populares somos la primera línea de resistencia frente a las peores expresiones del sistema en descomposición:

Estamos atravesando una crisis integral que amenaza la vida en todas sus formas. El COVID-19 se transformó en pandemia en un momento de agudización de la crisis capitalista y de reiterados intentos desde el poder económico de que la clase trabajadora cargue con la recomposición de la tasa de ganancia empresarial; que confluye con el debilitamiento de los sistemas de salud, el deterioro de las condiciones de vida y  el despojo de lo público como resultado del giro neoliberal. La asfixia a la que nos someten la deuda externa, los organismos internacionales y el agobio permanente del imperialismo contra nuestra soberanía le dan forma a un escenario que anticipa las graves consecuencias.

En una América donde nos negamos a aceptar los ajustes estructurales y el desembarco de nuevas políticas imperialistas, y donde nuestros pueblos han encarnado importantes levantamientos populares en los últimos meses, la pandemia se ha convertido en una excusa para legitimar la presencia de las fuerzas armadas en nuestros territorios e implementar medidas de ajuste y el deterioro de las condiciones de existencia de la clase trabajadora. Asimismo, esta crisis puso de manifiesto nuevamente la brutalidad de la violencia patriarcal sobre las mujeres y disidencias sexuales, así como la exclusión histórica de los pueblos indígenas y afrodescendientes expuestos a enfrentar la pandemia en condiciones de vulnerabilidad extremas.

Como es la mejor tradición de nuestra gente, somos las organizaciones del pueblo, obreras, campesinas, de pueblos originarios, feministas, afrodescendientes, piqueteras, de pobladoras/es, las que estamos poniendo el cuerpo, la cabeza y el corazón en desarrollar respuestas inmediatas, pero también a proyectar una salida a esta crisis que no sea una vuelta atrás a la normalidad capitalista, sino un camino hacia una sociedad mejor. Ello será posible si tomamos lo mejor de nosotros como pueblos, los lazos comunitarios y de unidad popular, territorial y regional, que alimentemos durante esta batalla, serán parte del tejido que construya los horizontes de transformación en Abya Yala.

Ante la falta de vivienda ocupamos territorios y construimos casas; ante la falta de trabajo organizamos cooperativas, recuperamos fábricas y enfrentamos cierres, despidos y suspensiones; ante el ataque patronal peleamos por mejores condiciones de trabajo; ante la falta de educación generamos escuelas; ante la opresión hacia las mujeres y disidencias construimos feminismos populares; ante la explotación construimos organización sindical de base y luchamos contra la precarización y por salarios dignos; contra el hambre construimos comedores y merenderos populares; ante la crisis climática desarrollamos la agroecología; frente el monocultivo y el monopolio de los alimentos, construimos territorios campesinos agroalimentarios para garantizar la soberanía y autonomía alimentaria; ante la militarización, el paramilitarismo y el narcotráfico hacemos sustitución de cultivos y luchamos por la paz. Nuestra alternativa es de vida contra los que nos proponen muerte.

Frente a la política de fronteras cerradas y de fragmentación, y frente a la xenofobia y el neofascismo que proponen desde arriba, retomamos el horizonte de la solidaridad continental y la unidad de los pueblos.

Frente a las políticas de los y las capitalistas, para usar la crisis como revestimiento del ajuste, profundicemos y replanteemos nuestras luchas históricas por la defensa de los territorios, la vida y la socialización de las riquezas, construyamos poder popular y comunitario.

Por eso, exigimos a los gobiernos y llamamos a los pueblos:

1.       Priorizar la vida sobre la deuda. No al pago de la deuda externa, investigación exhaustiva y condonación de la misma. Es criminal que se escatimen fondos a la salud y los derechos, por pagar las obligaciones con el FMI y otros acreedores. Los sistemas de salud y de protección social para enfrentar la pandemia son la prioridad. Necesitamos recuperar nuestra riqueza estratégica y el manejo de nuestros bancos y comercio exterior, fuente permanente de la sangría económica de los países latinoamericanos. Solo una política de soberanía económica, desde el avance del poder popular, puede aliviar la crisis económica y la mundial que estamos empezando a vivir.

2.    Combatir las desigualdades. Impuesto extraordinario a los ricos, a la ganancia de los bancos y las grandes empresas, a los que fugaron capitales. Que los gobiernos asuman el papel de eliminar las desigualdades promovidas por el mercado, que las inversiones necesarias en políticas de emergencia se financien enfrentando la concentración de la riqueza, no con rebajas salariales a los trabajadores. Reorientar las líneas de producción de las grandes empresas para la producción de insumos destinados a combatir el Coronavirus, así como las enfermedades que soportamos sin atención del Estado como la desnutrición, el dengue, el chagas y la tuberculosis.

3. Fortalecimiento urgente de los sistemas de salud pública: inversión urgente y prioritaria en el sistema público de salud, estatización de la salud privada y fortalecimiento de las medidas de contención pandémica por parte de los estados. La pandemia reafirma la necesidad de que todos y todas reciban asistencia de salud universal, fortaleciendo la promoción pública de estos servicios. Que los Estados tomen control de la producción y administración de todos los insumos necesarios para enfrentar la crisis con participación y control de los y las trabajadoras. Eliminación del sistema de patentes sobre los medicamentos para desarrollar con plenitud la investigación y aplicación científica para resolver los problemas humanos, y reconocimiento a la medicina originaria y ancestral.

4.  Por trabajo con todos los derechos. Ingreso universal garantizado para todas y todos, prohibición de despidos y suspensiones. Es esencial reconocer los derechos de las y los trabajadores para vivir una cuarentena digna. Que esta emergencia no sea la excusa para seguir avanzando en la precarización del trabajo. No al cierre de empresas, apoyo estatal a su ocupación y recuperación por parte de los y las trabajadoras.

5. La vivienda y el hábitat digno como derecho social, la cuarentena solo puede realizarse bajo un techo, con servicios básicos garantizados y en un barrio saludable. Es necesario suspender desalojos, pagos de alquiler y de servicios; las políticas de hábitat deben direccionarse hacia una reforma urbana integral que garantice el acceso a la vivienda en barrios dignos para todas las familias trabajadoras. Acceso universal al agua, luz y gas y urbanización de los barrios populares: no hay lucha contra la pandemia sin que todas las personas puedan tener agua potable, gas y acceso a la electricidad en el hogar, barrio o comunidad. Ni casas sin personas ni personas sin casas. Requisición de propiedades vacías para la población en situación de calle y albergues populares.

6. Enfrentar el hambre y garantizar la alimentación universal, priorizar el financiamiento y el rol de la agricultura familiar cooperativa, comunitaria y agroecológica en el abastecimiento de alimentos para el pueblo, comedores, merenderos y cocinas comunitarias: es necesario avanzar en la promoción del acceso a los alimentos, como una forma de impulsar la economía y no causar una crisis de suministro. Garantizar una canasta básica con precios regulados y exentas de impuestos. Exigir sanciones a la especulación con los precios el acaparamiento de supermercados e intermediarios. Condonación de las deudas de los campesinos y campesinas, la redistribución de la tierra productiva e implementación de sistemas de protección y colonias agroecológicas con financiamiento del Estado.

7. Contra la mercantilización de la naturaleza, necesitamos recuperar la soberanía sobre nuestros bienes comunes como el agua, el gas, el petróleo, la tierra, riqueza estratégica que es usurpada por pulpos económicos con las complicidad de gobiernos y empresarios locales. Pleno respeto a los territorios de los pueblos y replanteo del modelo económico y extractivo. La explotación de recursos naturales debe respetar a la madre tierra como así a los pueblos que la habitan.

8. Fortalecimiento del cerco sanitario y asistencia humanitaria con garantía de soberanía de los territorios a pueblos originarios, nacionalidades indígenas y afros. especialmente a todo aquellos cuyo hábitat se encuentra en ecosistemas vitales como la Amazonía, para quienes la amenaza epidemiológica puede significar un etnocidio. Fortalecimiento del gobierno propio y sus sistemas para la pervivencia territorial y cultural de la vida de los pueblos indígenas y afros. Prohibición de desalojos y acciones que violen la soberanía de los pueblos indígenas.

9. Políticas reales para enfrentar la violencia machista: Con las medidas de aislamiento social, existe la posibilidad de aumentar la violencia doméstica y otras formas de violencia contra las mujeres. Que para las mujeres, cis y trans, la expansión de las plataformas tecnológicas para garantizar su uso cuando la violencia contra las mujeres es un hecho no es suficiente para prevenirla y erradicarla. Presupuesto para prevenir femicidios y transfemicidas. Refugios para personas en situación de violencia, entrega de subsidio económico especial a sobrevivientes. Planes de empleo y educación orientados hacia mujeres y disidencias.

10.  Más prevención, no a la represión: muchos gobiernos han utilizado el contexto del coronavirus para intensificar la lógica represiva y de vigilancia y para aumentar el encarcelamiento de los más pobres, a líderes comunitarios, defensores y defensoras de derechos humanos y de la madre tierra. Es hora de reducir la población carcelaria y otros cuidados como un problema de salud pública. También es necesario revalorizar las autoridades propias y las guardias comunitarias que cuidan los territorios ancestrales y están siendo un efectivo organismo comunitario para cuidad la vida.

11. No a la intervención política, economica y militar imperialista: rechazamos de manera categórica el uso de la crisis como excusa para una intromisión militar en Venezuela por parte del imperialismo yankee y sus socios, el asesinato permanente de líderes indigenas y populares de Colombia, la feroz represión del regimen golpista en Bolivia, Honduras y del gobierno antipopular de Piñera en Chile, la expansión de proyectos extractivos en territorios indígenas y campesinos. Exigimos que se levanten los bloqueos hacia Cuba y Venezuela.

12. Ayuda Humanitaria Internacionalista: Exigimos a los gobiernos que soliciten ayuda humanitaria a Cuba y a otros países que han desarrollado experiencia técnica para enfrentar la pandemia y que pueden ayudar a contener el brote de Covid-19 en las ciudades donde la pandemia se ha expandido con más crudeza, cómo Guayaquil y San Pablo.

Contra la riqueza de pocos, por la soberanía de los pueblos.
¡Por la vida, no el FMI!

Como luchan los pueblos latinoamericanos:
Diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, ¡carajo!

¡Solidaridad internacionalista!

Adhesiones:

fru@resistencia-urbana.org
comunicacion@conaie.org


CONAIE Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-Ecuador
Congreso de los Pueblos-Colombia
MTST Movimiento de Trabajadores Sin Techo-Brasil
CONFENIAE Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana-Ecuador
FPDS Frente Popular Darío Santillán-Argentina
ONIC Organización Nacional Indígena de Colombia-Colombia
FOL Frente de Organizaciones en Lucha- Argentina
Ukamau-Chile
CRBZ Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora-Venezuela
CNTE-SNTE Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación-México
AUTE sindicato electricista-Uruguay
Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib'Kej- Guatemala
CNA Coordinador Nacional Agrario-Colombia
Movimiento de los Pueblos/por un socialismo feminista desde abajo.(Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional-Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social -Izquierda Latinoamericana Socialista-Movimiento 8 de Abril)-Argentina
CLOC (ANAMURI, Ranquil, Conaproch, Red Apícola Nacional, ANMI)-Chile
FENASIBANCOL Federación Nacional de Sindicatos Bancarios Colombianos-Colombia
MPA Movimiento de Pequeños Agricultores -Brasil
CRIC Consejo Regional Indígena del Cauca-Colombia
UTT Union de Trabajadores de la Tierra-Argentina
PCN Proceso de Comunidades Negras-Colombia
CONAMURI Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas - Paraguay
União Nacional de Trabaladoras(es) Camelôs, Feirantes e Ambulantes do Brasil-Brasil
MICC Movimiento Indigena y Campesino de Cotopaxi - Ecuador
PAPDA Plate-forme haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif-Haiti
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz-Colombia
Feminismo Comunitario Antipatriarcal - Bolivia
Movimiento Insurgente - Bolivia.
MNCI Movimiento Nacional Campesino Indígena "Somos Tierra"- Argentina
CENPAZ Coordinación Nacional de Paz-Colombia
MBL Movimiento de Barrios en Lucha-Ecuador
Brigadas Populares-Brasil
Zona humanitaria de San pedro del Ingara Chocó Territorio de paz-Colombia
UNORCAC - Unión de Organizaciones Campesinas de Cotacachi - Ecuador
MTD Aníbal Verón-Argentina
FOB Autónoma-Argentina
FOB La Libertaria-Argentina
MTR por la democracia directa-Argentina
FAR Frente Arde Rojo/COPA-Argentina
Frente Popular - Ecuador
Coordinadora Simón Bolívar-Venezuela
Radio al Son del 23-Venezuela
Plataforma de Lucha Campesina- Venezuela
Colectivo Caminos Verdes-Venezuela
FNL Frente Nacional de Lutas -Brasil
Movimiento de Mujeres por la Vida de Cajibio y Popayán-Colombia
Comité por la Abolición de las deuda ilegítimas CADTM Abya Yala Nuestra América (Colombia, Haití, Uruguay, Argentina, Venezuela, Brasil y Puerto Rico)
Red Emancipa de Educación Popular-Brasil
Feministas del Abya Yala
MPLT Movimiento Pueblo Lucha y Trabajo-Argentina
Pañuelos en Rebeldía-Argentina
Red de la Diversidad-Bolivia
Escuela Popular Permanente-Chile
Juntos! - Juventud en Lucha-Brasil
Fabrika Zurda - Ecuador
FECAOL Movimiento Nacional Campesino - Ecuador
Asociación de Trabajadores  y Trabajadoras del Transporte (ASOTRASET) - Ecuador
Corriente Sindical Carlos Chile-Argentina
Colectivo Whipala-Bolivia
Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda de Colombia
OLP Resistir y Luchar-Argentina
Colectivo Alexis Vive-Venezuela

Venceremos Partido de Trabajadores-Argentina
Corriente Social y Política Marabunta-Argentina
Convergencia 2 de Abril-Chile
Democracia Socialista-Argentina
ASL Acción Socialista Libertaria-Argentina
La Junta-Peru.
Venceremos Abriendo Caminos-Argentina
ORG Organización Revolucionaria Guevaristas-Argentina
Organización Política Presentes por el Socialismo "PPS" - Colombia
CPI Corriente Política de Izquierda -Argentina


Adhesiones:

fru@resistencia-urbana.org
comunicacion@conaie.org