Creo en las CEBS (I)
P. Celestino Sainz, cmf - Jueves 25 de Febrero del 2010
"Las CEBs me enseñaron a ser obispo"
En 1997 celebrando los 25 años de las CEBs y de mi ordenación sacerdotal me atreví afirmar en esa asamblea de más de 300 personas que las CEBs me habían hecho misionero sacerdote. Aunque uno exprese lo que siente, le queda la duda de ser un tanto exagerado, de haberse pasado un pelín. Parece que no me extralimité, porque diez años más tarde, conmemorando el 35 aniversario de las CEBs, Mons. Carlos Mª Ariz cmf en la eucaristía oficiada en la catedral de Colón dijo con todo aplomo y sinceridad: “las comunidades eclesiales de base me enseñaron a ser obispo”. Los presentes nos quedamos boquiabiertos. Sabíamos del cariño y la comunión existente entre las CEBs y el “hermano obispo”, pero desconocíamos esa hermandad y maternidad ministerial.
Un modelo de iglesia latinoamericano reconocido universalmente
Desde Medellín (1968) a Aparecida (2007), pasando por Puebla y Santo Domingo, se ha mantenido en todos los documentos del episcopado latinoamericano este modelo de Iglesia inserto entre los pobres y sencillos. De los obispos de Panamá citamos nada más una resolución de 1983: “Optamos por la promoción de las CEBs para que dentro de las parroquias, y de la diócesis, integren la estructura básica de la Iglesia en Panamá, comunidad de comunidades”. De América Latina traemos una frase del cardenal de Brasil Mons. Aloisus Lorscheider: “Las Cebs son la mejor manera de de vivir el evangelio”. Y terminamos con una intuición del cardenal Kim: “Las Cebs son la única alternativa para el futuro de la misión en Corea”. También acreditan esta manera de ser y sentirse iglesia los documentos papales: E. nuntiandi nº58, Redentoris missio nº51 y C. laici nº26. No conozco otro modelo de Iglesia, no digo movimiento, propuesto tan ampliamente como las CEBs.
Una zona misionera dura y bella
He tenido el privilegio de nacer y crecer con las CEBs en el Vicariato apostólico de Darién, república de Panamá. Este comprendía, en aquellos tiempos de 1972, la provincia de Darién, la intendencia de San Blas y Colón. Dentro de esta última provincia, además de la capital, había tres grandes zonas: la Costa Arriba, la Costa Abajo-Lago y la Transistmica. La mayor parte de mi vida la pasé entre las CEBs de los 115 pueblos de la zona Costa Abajo-Lago. Las giras misioneras permanentes y prolongadas a través de los ríos, el mar, la selva y el lago eran sumamente arriesgadas y fatigosas, no aptas para timoratos ni endebles. Sé que significa pasar hambre, agotamiento y mal dormir en tablas encorvadas. Las Cebs nacieron en la pobreza e inseguridad de la gente y de los misioneros. En contraste, se podía contemplar la belleza de los crepúsculos y amaneceres sobre la jungla o el Caribe; son de tal calibre que, al recordarlos, quedo tan embelesado como entonces. Sin duda, una tierra dura y linda.
Con arroz pincho y mochila al hombro
Cuando me preguntan cómo nacieron las CEBs en la Costa Abajo-Lago, suelo decir: “con arroz pincho y mochila al hombro”. Es decir, compartiendo con los cholos y playeros un arroz seco, sin aceite y sin condimento; aceptando su vida, el mejor de sus bienes; y, a la vez, caminando muchas horas con la mochila al hombro, por caminos de barro y lomas y bajo soles tropicales o aguaceros interminables. Fue posible el surgimiento de esta experiencia de fe profunda, comprometida y comunitaria internándose en lo profundo de la montaña y en lo hondo de las personas. Una historia de salvación que fue cuajando lenta y constantemente. Las Cebs se forjaron en una itenerancia geográfica, humana y teológica. Cuánto páramo y peligro para llegar a los seminarios de formación en los distintos centros donde se impartían los seminarios. Mujeres con niños desplazándose durante un día y más. Un proyecto del reino que se hizo marginalidad, periferia y osadía.
María y los rasgos que dan carácter a las CEBs
En nuestra experiencia de 38 años laborando apostólicamente con las CEBs, manera singular de vivir la eclesialidad entre los laicos y sencillos, resaltaría los 10 rasgos más vividos. Sacramento y vida, Biblia y realidad, Fe y liberación, espiritualidad y compromiso, María y mujer-pueblo, evangelio y cultura, religiosidad popular y acompañamiento, ministerios y organización, universal y particular, clerical y laical. Es un conjunto de rasgos vivenciados desde el anuncio, la celebración, el servicio a los pobres y la comunión. Y cada uno de ellos conlleva todo un programa de aplicación pastoral. Es digno de resaltar, como claretianos y cordimarianos, la dimensión mariana de las CEBs. Más que un simple rasgo, es todo un paradigma, un horizonte azul impregnado de magníficas maternales. La acogida, el afecto y la ternura de nuestras CEBs dimanan de esa presencia familiar de María.
La Iglesia grande dentro de una Iglesia pequeña
Mi identidad y pertenencia cristiana y eclesial se han alimentado y desarrollado dentro de la experiencia de fe celebrada y compartida en las CEBs. No dudo de la presencia de la iglesia pequeña en la Iglesia grande, los que desde aquí miran lo podrán atestiguar, yo si puedo confirmar que la iglesia universal se vive desde las CEBs, porque son iglesia, la más pequeña estructura eclesial. El Papa, los documentos del magisterio latinoamericano, la presencia del obispo y el equipo misionero, somos parte de su oración, caminar y cuestionamientos. Como sacerdote mi tarea es la de santificar, formar evangelizadores, y animar y fortalecer en la debilidad, el resto es de la comunidad. Las catequesis de infancia, pre-co-y poscomunión, así como de confirmación y adultos las llevan los ministerios de la evangelización. La celebraciones de la palabra como la dominical, novenas, posadas, velorios etc.. son propias de delegados. Todo lo que es organización: de la mujer, jóvenes, pastoral social, salud, por la tierra, la cultura... es decir, todo lo que abarca la dimensión del servicio al prójimo y a la sociedad, lo ejercen distintos ministerios de las CEBs. La coordinación en sectores dentro de la zona misionera y la preparación para los sacramentos del bautismo y matrimonio son otras tantas tareas que la CEBs asume.
Un espacio privilegiado de comunión, evangelización y liberación (AP 178-180) PRO PAPA FRANCISCO Y SUS REFORMAS
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viernes, 1 de julio de 2011
Creo en las CEBS (Parte 1)
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Lectura comunitaria de la Biblia
Lectura comunitaria de la biblia
Luis Gonzalo Mateo, cmf (Iris de Paz) - Miércoles 11 de Febrero del 2009
La Iglesia vive de la Palabra. Los Misioneros, en especial en Latinoamérica, vienen apostando por ello desde hace años. He aquí un ejemplo elocuente.
TRES SEMILLAS DE MOSTAZA.
Empiezo desde la vida con tres experiencia para compartir y poner en una mesa común el tema de la Lectura Popular y comunitaria de la Biblia.
Comunidades Eclesiales de Base
Les cuento una primera experiencia en las montañas de la costa atlántica de Colón (Panamá). Son más de 100 comunidades de raza negra y mestiza. Conviví con estas comunidades esparcidas a lo largo de los ríos, selva adentro y en las costas durante diecisiete años. El principal exponente de esta experiencia son los Delegados de la Palabra de Dios. Pocas experiencias cumplen con este tema de la Biblia, como vida para el pueblo como sucede en·las CEBs. En las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) la Biblia y la vida se articulan para las luchas diarias, en las tareas de defensa de la tierra, la cultura, la educación, la organización comunitaria, y la creación de una iglesia inculturada.
Es una lectura de la Biblia que se practica en el corazón de las luchas de la tierra, de la defensa de los productos campesinos, contra las amenazas del Canal de Panamá y en el surgir de una propuesta campesina alternativa frente al modelo depredador que arrasa identidades, cuencas de los ríos, y plantas medicinales. La Biblia siempre está adentro de este proceso en defensa de la vida, como un hilo conductor, como una luz, una semilla, un fermento, como el código básico de esas luchas.
Ciudad de Colón: Barrio "Éxodo"
Se pueden imaginar la situación de los barrios de la extrema miseria cerca del muro de la Zona Libre más grande de Occidente (1.800 empresas transnacionales). Allí viven seres humanos en una miseria espantosa. A partir de esta situación ayudamos en "la creación de un movimiento de salida, construyendo dentro del barrio una Casa-escuela comedor con este título "Me quiero ir de aquí". A partir de esa casita surgió el movimiento del "Éxodo", cuya finalidad era construir nuevos barrios fuera de la ciudad de Colón. El grupo Éxodo, con la relectura del éxodo bíblico inició esta peregrinación. Hay que empezar desechando de la mente y del corazón ese modelo de vida de los barrios miserables, y esa mentalidad de consumo inútil que da el modelo capitalista neo liberal. La Biblia ayudó en este proceso, acudiendo a su fuente primordial como es el Éxodo en diálogo con esa cultura de la gente empobrecida de los barrios marginados, con rasgos heroicos de fortaleza, pero con una vida infrahumana sobre todo para los niños y las niñas que viven ellos.
El libro del Éxodo sirvió de inspiración en las tres etapas: salida, desierto (elaboración de un reglamento de vida y de alianzas de varios grupos: indios, negros, y mestizos) hacia la creación de otros Barrios fuera de la ciudad, en medio de una naturaleza limpia y en contraste con la ciudad llena de basura, droga, violencia, contaminación. El símbolo vivo de esta lucha fue la construcción de otra casa: con el título "Qué bien se está aquí". Todavía hoy el libro del Éxodo es la fuente de inspiración, de evaluación, y de búsqueda para responder a los nuevos desafíos.
Biblia y Mitos indígenas en una situación de violencia y miedo
Sucedió hace ya cinco años una masacre, por parte de los paramilitares de Colombia de cuatro líderes indígenas kunas en las comunidades de PAYA Y PÚCURU (frontera entre Colombia y Darién). Ante semejante tragedia se dio la huída de toda la gente de las comunidades vecinas hacia un puesto más seguro. Se creó de forma espontánea y con la colaboración de la comunidad anfitriona un campamento de mil personas a orillas del Río Tuira.
Fue una experiencia intensa del uso de la Biblia para fortalecer la resistencia, el deseo de crear otra frontera sin violentos, sin multinacionales del agua, o de las plantas medicinales, y fue una experiencia de alianzas interétnicas entre indios kunas, indios emberás, negros y campesinos. Hacíamos la lectura bíblica por las noches durante dos meses de campamento.
Experimentamos el diálogo entre las narraciones miticas indígenas y la Biblia. Desplegamos dos mantas: una con la expresión artística de un mito de la tradición indígena emberá y otra con una clave hermenéutica bíblica usada en la lectura popular de la Biblia
Les cuento que estos son lugares de creatividad increíbles, de fuerza espiritual, de mistica ante las tragedias humanas. La Biblia es rescatada del texto, para sembrar esa palabra de vida en la tierra fecunda de los movimientos populares y étnicos a favor de la vida. Allí donde la muerte se hace presente, la vida nace con más fuerza. Biblia y narraciones indígenas hermanadas dan sentido y esperanza al pueblo de los vencidos. Soy testigo de que la Biblia fue consuelo, fortaleza, resistencia, fuente generadora de alianzas, y de esperanzas.
LECTURA POPULAR DE LA BIBLIA
Es un movimiento que trabaja en red donde los pobres toman la palabra desde una Iglesia que se siente pueblo. Es una lectura para la defensa de la tierra, agua, organización. Es una lectura que renueva a la misma Iglesia: haciéndola ministerial, profética. A la Iglesia le falta esta lectura, popular, comunitaria, de la Biblia.
Así surgieron los Círculos Bíblicos. Influyó mucho para ello la metodología de Paolo Freire. Es el modelo sugerido por el evangelio de Lucas (Discípulos de Emaus: 24,13-35). El proceso llevado por Jesús tiene los mismos aspectos de la Lectura popular de la Biblia. La Biblia es un espejo. Se convierte en el libro del pueblo, para hacer un análisis de lo que está pasando en la comunidad, en el mundo. La Biblia entró de esta manera por la puerta del pueblo, por la puerta de la experiencia personal y comunitaria.
Sujeto de la lectura: los empobrecidos y los que hacen opción por los pobres
El pobre no es solo el lector privilegio sino EL AUTOR HUMANO de los textos bíblicos. La Sagrada Escritura es memoria popular. Los pobres de las Bienaventuranzas son la mejor descripción de estos sujetos: pobres, humildes, los que lloran, los misericordiosos, los que tienen corazón limpio de idolatría. Jesús lo expresa en Mateo 11, 25 Y Le. 10, 21 cuando reconoce que las cosas ocultas a los sabios y entendidos, Dios se las revela a la gente sencilla. La Biblia es un libro colectivo: porque en ella está la memoria de fe del pueblo de Dios.
Lectura con diferentes hermenéuticas
Con ojos de Mujer, ayuda a limpiar la Biblia de lecturas patriarcales para cuestionar los paradigmas androcéntricos, rescatar las figuras femeninas, recuperar el sentido liberador de los textos que fueron usados para justificar la opresión del varón sobre la mujer. Con ojos indígenas, para curar el desencuentro inicial entre pueblos indígenas y Biblia, poniendo en diálogo Biblia y libros sagrados de los indígenas. Con ojos afroamericanos, para hacer memoria de su historia de opresión, de su Madre Patria África. Con ojos ecológicos, colocando la Biblia en este nuevo paradigma de la humanidad ante la amenaza de destrucción global. Con ojos de migrantes, o con los ojos de los niños y niñas, de los jóvenes, etc.
Lectura con alcance eclesial
Ayuda a superar la ruptura entre ciencia bíblica y pueblo de Dios. Esta ciencia ha avanzado mucho, pero está desligada de la vida del pueblo de Dios. Es feudo exclusivo de intelectuales y escritores. La lectura comunitaria de la Biblia posibilita reducir ese abismo: dando a la exégesis un planteamiento pastoral. El interlocutor no son los otros exegetas, sino el pueblo de Dios. Este abismo se supera si proporcionamos al pueblo de Dios formación bíblica seria.
Ayuda a superar la ruptura existente entre Biblia e Iglesia. La mesa de la eucaristía es muy abundante, pero la mesa de la palabra es escasa. Este divorcio se supera cuando la Biblia empieza a estar en manos del pueblo de Dios, en su mente y. corazón. Esto va a ayudar a renovar la Iglesia volviendo a sus orígenes, al Movimiento de Jesús, a los modelos de iglesia primitiva, y a la conversión pastoral de la que habla el documento de Aparecida.
Recuperar la dignidad de la palabra
La palabra, casi todas las palabras, están secuestradas, perdieron gran parte de su fuerza semántica, simbólica, también la palabra bíblica. Se privatizó el sentido humano, liberador de las palabras. Temas como: democracia, culturas, justicia, biodiversidad, tierra, emigrantes, dinero, amor, alianzas, poder político, pueblos originarios y lo más sagrado de todo: el nombre de Dios, deben ser rescatados, reinterpretados con la lectura comunitaria, y popular de la Biblia ...
El poder imperial actúa como pensamiento único, que es el mercado. Nos repite que: si consumes existes. El mercado domina la vida, la cultura, la ética. La Biblia es la clave para la recuperación de una nueva visión del mundo, una nueva conciencia, una nueva cultura. Cambien de mentalidad, nos dice Jesús: cambien de mirada, de ojos, de corazón. Vean el mundo, la iglesia, la tierra, la identidad cultural con otros ojos.
La Biblia es como la piedrita que baja del monte y derriba la estatua de los imperios según la profecía de Daniel (2, 31-45) Porque estos imperios son de barro. O como la piedra en la honda de Dav1~ que derriba al gigante Goliat precisamente porque atina a darle en la cabeza, el lugar de la visión simbólica del poder (1 Sam 17, 45-51) Es lo mismo que derribar del trono a los poderosos. La Biblia es como la zarza ardiendo que experimentó Moisés (Ex 3,lss), No se consume nunca, tiene luz para todas las oscuridades. Es la gramática del espíritu para leer el libro de la vida y para escribir nuevos capítulos en ese primer libro de la palabra de Dios que es la Historia y la convivencia armónica con la madre tierra.
Luis Gonzalo Mateo, cmf (Iris de Paz) - Miércoles 11 de Febrero del 2009
La Iglesia vive de la Palabra. Los Misioneros, en especial en Latinoamérica, vienen apostando por ello desde hace años. He aquí un ejemplo elocuente.
TRES SEMILLAS DE MOSTAZA.Empiezo desde la vida con tres experiencia para compartir y poner en una mesa común el tema de la Lectura Popular y comunitaria de la Biblia.
Comunidades Eclesiales de Base
Les cuento una primera experiencia en las montañas de la costa atlántica de Colón (Panamá). Son más de 100 comunidades de raza negra y mestiza. Conviví con estas comunidades esparcidas a lo largo de los ríos, selva adentro y en las costas durante diecisiete años. El principal exponente de esta experiencia son los Delegados de la Palabra de Dios. Pocas experiencias cumplen con este tema de la Biblia, como vida para el pueblo como sucede en·las CEBs. En las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) la Biblia y la vida se articulan para las luchas diarias, en las tareas de defensa de la tierra, la cultura, la educación, la organización comunitaria, y la creación de una iglesia inculturada.
Es una lectura de la Biblia que se practica en el corazón de las luchas de la tierra, de la defensa de los productos campesinos, contra las amenazas del Canal de Panamá y en el surgir de una propuesta campesina alternativa frente al modelo depredador que arrasa identidades, cuencas de los ríos, y plantas medicinales. La Biblia siempre está adentro de este proceso en defensa de la vida, como un hilo conductor, como una luz, una semilla, un fermento, como el código básico de esas luchas.
Ciudad de Colón: Barrio "Éxodo"
Se pueden imaginar la situación de los barrios de la extrema miseria cerca del muro de la Zona Libre más grande de Occidente (1.800 empresas transnacionales). Allí viven seres humanos en una miseria espantosa. A partir de esta situación ayudamos en "la creación de un movimiento de salida, construyendo dentro del barrio una Casa-escuela comedor con este título "Me quiero ir de aquí". A partir de esa casita surgió el movimiento del "Éxodo", cuya finalidad era construir nuevos barrios fuera de la ciudad de Colón. El grupo Éxodo, con la relectura del éxodo bíblico inició esta peregrinación. Hay que empezar desechando de la mente y del corazón ese modelo de vida de los barrios miserables, y esa mentalidad de consumo inútil que da el modelo capitalista neo liberal. La Biblia ayudó en este proceso, acudiendo a su fuente primordial como es el Éxodo en diálogo con esa cultura de la gente empobrecida de los barrios marginados, con rasgos heroicos de fortaleza, pero con una vida infrahumana sobre todo para los niños y las niñas que viven ellos.
El libro del Éxodo sirvió de inspiración en las tres etapas: salida, desierto (elaboración de un reglamento de vida y de alianzas de varios grupos: indios, negros, y mestizos) hacia la creación de otros Barrios fuera de la ciudad, en medio de una naturaleza limpia y en contraste con la ciudad llena de basura, droga, violencia, contaminación. El símbolo vivo de esta lucha fue la construcción de otra casa: con el título "Qué bien se está aquí". Todavía hoy el libro del Éxodo es la fuente de inspiración, de evaluación, y de búsqueda para responder a los nuevos desafíos.
Biblia y Mitos indígenas en una situación de violencia y miedo
Sucedió hace ya cinco años una masacre, por parte de los paramilitares de Colombia de cuatro líderes indígenas kunas en las comunidades de PAYA Y PÚCURU (frontera entre Colombia y Darién). Ante semejante tragedia se dio la huída de toda la gente de las comunidades vecinas hacia un puesto más seguro. Se creó de forma espontánea y con la colaboración de la comunidad anfitriona un campamento de mil personas a orillas del Río Tuira.
Fue una experiencia intensa del uso de la Biblia para fortalecer la resistencia, el deseo de crear otra frontera sin violentos, sin multinacionales del agua, o de las plantas medicinales, y fue una experiencia de alianzas interétnicas entre indios kunas, indios emberás, negros y campesinos. Hacíamos la lectura bíblica por las noches durante dos meses de campamento.
Experimentamos el diálogo entre las narraciones miticas indígenas y la Biblia. Desplegamos dos mantas: una con la expresión artística de un mito de la tradición indígena emberá y otra con una clave hermenéutica bíblica usada en la lectura popular de la Biblia
Les cuento que estos son lugares de creatividad increíbles, de fuerza espiritual, de mistica ante las tragedias humanas. La Biblia es rescatada del texto, para sembrar esa palabra de vida en la tierra fecunda de los movimientos populares y étnicos a favor de la vida. Allí donde la muerte se hace presente, la vida nace con más fuerza. Biblia y narraciones indígenas hermanadas dan sentido y esperanza al pueblo de los vencidos. Soy testigo de que la Biblia fue consuelo, fortaleza, resistencia, fuente generadora de alianzas, y de esperanzas.
LECTURA POPULAR DE LA BIBLIA
Es un movimiento que trabaja en red donde los pobres toman la palabra desde una Iglesia que se siente pueblo. Es una lectura para la defensa de la tierra, agua, organización. Es una lectura que renueva a la misma Iglesia: haciéndola ministerial, profética. A la Iglesia le falta esta lectura, popular, comunitaria, de la Biblia.
Así surgieron los Círculos Bíblicos. Influyó mucho para ello la metodología de Paolo Freire. Es el modelo sugerido por el evangelio de Lucas (Discípulos de Emaus: 24,13-35). El proceso llevado por Jesús tiene los mismos aspectos de la Lectura popular de la Biblia. La Biblia es un espejo. Se convierte en el libro del pueblo, para hacer un análisis de lo que está pasando en la comunidad, en el mundo. La Biblia entró de esta manera por la puerta del pueblo, por la puerta de la experiencia personal y comunitaria.
Sujeto de la lectura: los empobrecidos y los que hacen opción por los pobres
El pobre no es solo el lector privilegio sino EL AUTOR HUMANO de los textos bíblicos. La Sagrada Escritura es memoria popular. Los pobres de las Bienaventuranzas son la mejor descripción de estos sujetos: pobres, humildes, los que lloran, los misericordiosos, los que tienen corazón limpio de idolatría. Jesús lo expresa en Mateo 11, 25 Y Le. 10, 21 cuando reconoce que las cosas ocultas a los sabios y entendidos, Dios se las revela a la gente sencilla. La Biblia es un libro colectivo: porque en ella está la memoria de fe del pueblo de Dios.
Lectura con diferentes hermenéuticas
Con ojos de Mujer, ayuda a limpiar la Biblia de lecturas patriarcales para cuestionar los paradigmas androcéntricos, rescatar las figuras femeninas, recuperar el sentido liberador de los textos que fueron usados para justificar la opresión del varón sobre la mujer. Con ojos indígenas, para curar el desencuentro inicial entre pueblos indígenas y Biblia, poniendo en diálogo Biblia y libros sagrados de los indígenas. Con ojos afroamericanos, para hacer memoria de su historia de opresión, de su Madre Patria África. Con ojos ecológicos, colocando la Biblia en este nuevo paradigma de la humanidad ante la amenaza de destrucción global. Con ojos de migrantes, o con los ojos de los niños y niñas, de los jóvenes, etc.
Lectura con alcance eclesial
Ayuda a superar la ruptura entre ciencia bíblica y pueblo de Dios. Esta ciencia ha avanzado mucho, pero está desligada de la vida del pueblo de Dios. Es feudo exclusivo de intelectuales y escritores. La lectura comunitaria de la Biblia posibilita reducir ese abismo: dando a la exégesis un planteamiento pastoral. El interlocutor no son los otros exegetas, sino el pueblo de Dios. Este abismo se supera si proporcionamos al pueblo de Dios formación bíblica seria.
Ayuda a superar la ruptura existente entre Biblia e Iglesia. La mesa de la eucaristía es muy abundante, pero la mesa de la palabra es escasa. Este divorcio se supera cuando la Biblia empieza a estar en manos del pueblo de Dios, en su mente y. corazón. Esto va a ayudar a renovar la Iglesia volviendo a sus orígenes, al Movimiento de Jesús, a los modelos de iglesia primitiva, y a la conversión pastoral de la que habla el documento de Aparecida.
Recuperar la dignidad de la palabra
La palabra, casi todas las palabras, están secuestradas, perdieron gran parte de su fuerza semántica, simbólica, también la palabra bíblica. Se privatizó el sentido humano, liberador de las palabras. Temas como: democracia, culturas, justicia, biodiversidad, tierra, emigrantes, dinero, amor, alianzas, poder político, pueblos originarios y lo más sagrado de todo: el nombre de Dios, deben ser rescatados, reinterpretados con la lectura comunitaria, y popular de la Biblia ...
El poder imperial actúa como pensamiento único, que es el mercado. Nos repite que: si consumes existes. El mercado domina la vida, la cultura, la ética. La Biblia es la clave para la recuperación de una nueva visión del mundo, una nueva conciencia, una nueva cultura. Cambien de mentalidad, nos dice Jesús: cambien de mirada, de ojos, de corazón. Vean el mundo, la iglesia, la tierra, la identidad cultural con otros ojos.
La Biblia es como la piedrita que baja del monte y derriba la estatua de los imperios según la profecía de Daniel (2, 31-45) Porque estos imperios son de barro. O como la piedra en la honda de Dav1~ que derriba al gigante Goliat precisamente porque atina a darle en la cabeza, el lugar de la visión simbólica del poder (1 Sam 17, 45-51) Es lo mismo que derribar del trono a los poderosos. La Biblia es como la zarza ardiendo que experimentó Moisés (Ex 3,lss), No se consume nunca, tiene luz para todas las oscuridades. Es la gramática del espíritu para leer el libro de la vida y para escribir nuevos capítulos en ese primer libro de la palabra de Dios que es la Historia y la convivencia armónica con la madre tierra.
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